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28
Abr
11

Todas estas evaluaciones que se hacen son una consecuencia de la sospecha sobre la escuela

El año pasado pasó por Chile Emilio Tendi, Investigador independiente del CONICET, profesor titular por concurso en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y consultor del IIPE-UNESCO. Autor además de obras tales como “La escuela y la cuestión social” (1), “Nuevos temas en la agenda de política educativa” (2) y “La condición docente” (3). El destacado académico fue invitado por la Universidad Alberto Hurtado para rendir una clase magistral, situación que aprovechó Revista Docencia (4) para conversar con el académico sobre el estado actual de la educación chilena, la formación docente y las confusas señales que está dando el actual gobierno en materia de políticas educativas. A continuación dejo con Uds. La entrevista al profesor Tendi Fanfani.

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“Todas estas evaluaciones que se hacen son una consecuencia de la sospecha sobre la escuela”

Entrevista a Emilio Tenti Fanfani (5 )

Revista Docencia

En el marco de la visita del sociólogo argentino Emilio Tenti Fanfani a Chile, donde dictó la conferencia “Nuevos escenarios de la profesión docente: tensiones y desafíos”, el 22 de julio en la Universidad Alberto Hurtado, Docencia quiso conversar con él acerca del informe del “Panel de expertos para una educación de calidad” dado a conocer días antes. Sus opiniones reflejan el desacuerdo con muchas medidas que no tienen sustento y que faltan el respeto a la profesión docente.

¿Cómo se ven desde fuera las políticas educativas aplicadas en Chile?

Todos sabemos que en Chile durante las últimas décadas se ha venido introduciendo sistemáticamente una lógica de mercado en la provisión del servicio educa­tivo. Por otra parte, la mayoría de los sistemas educativos latinoamericanos, incluido el de Chile, fueron fundados so­bre otros pilares. Los mismos remiten al famoso modelo organizacional de tipo burocrático. La educación escolar fue concebida como una función pública cuyo objetivo era proveer un bien público. De allí la centralidad que tuvieron objetivos tales como la gratuidad, la obligatorie­dad, el universalismo, el derecho ciudadano, etc. En Chile, al parecer, triunfaron quienes se propusieron despertar al elefante burocrático escolar, introduciéndole dosis ma­yores de competitividad (entre establecimientos, entre alumnos, entre profesores, etc.) mediante una serie de dispositivos tales como el financiamiento a la deman­da, la libre elección de establecimientos, la evaluación, la “responsabilización” de los docentes, etc. Todo indica que la profundidad, coherencia y continuidad de esta política constituye a Chile en un caso único, al menos en América Latina. En la Argentina, por ejemplo, donde el achicamien­to de la capacidad productora y reguladora del Estado al­canzó dimensiones notables durante la década de 1990, el sistema educativo no fue alcanzado por la ola neolibe­ral, en la misma medida en que lo fue en el caso de Chile. En la Argentina, el sistema de evaluación de la calidad de la educación (creado por la denominada “Ley Federal de Educación” de 1993) no goza de la legitimidad social que tiene en Chile la prueba SIMCE. Su historia es muy accidentada y sus efectos políticos son más bien limita­dos, entre otras razones a causa de la fuerte resistencia del sindicalismo docente. La mayoría del profesorado se opone fuertemente al uso de los resultados de las eva­luaciones de calidad tanto para establecer rankings de establecimientos como para evaluar el desempeño de los docentes y determinar su salario.

Se reconoce que este tipo de evaluaciones pue­de tener utilidad desde un punto de vista político, para ofrecer un panorama de las desigualdades en el desarro­llo de los aprendizajes, para orientar recursos y políticas educativas generales, pero todavía no se constituye en una información utilizada por los docentes para reorien­tar sus prácticas en el aula.

¿Qué le parece a usted la idea de que en el proceso de construcción de una nueva carrera docente se esté considerando que los salarios puedan variar se­gún los resultados obtenidos por los estudiantes en la prueba SIMCE?

Creo que se pueden emplear muchos argumen­tos para oponerse a esta construcción. En primer lugar porque el aprendizaje es resultado de un trabajo colec­tivo de los docentes (tanto en un año escolar, como a lo largo de los años). Por otra parte, es cuanto menos com­plejo aislar el peso del factor docente del resto de los fac­tores escolares y sociales que determinan el aprendizaje. Además hay ciertos aprendizajes que adquieren valor y sentido no en el presente, sino en distintos períodos de la vida, o sea, los impactos de la educación son diferidos en el tiempo, es de un simplismo creer que yo puedo cuanti­ficar cuál es el aporte que hace el profesor, uno, individual, en un año al aprendizaje de un chico. Por otro lado es preciso tener en cuenta que en gran medida la docencia es una práctica cuya calidad no se expresa sólo en un producto, sino que se presenta en su misma performance. En este sentido el trabajo del docente es análogo al que realiza un “artista ejecutante” en la medida que no tie­ne efecto inmediato y “medible”. Por otro lado, ¿cómo se hace para medir la cantidad de “creatividad”, de “curiosi­dad”, de “interés y pasión” por el conocimiento que puede despertar una “buena” clase de un “buen profesor”?

A lo anterior hay que agregar que lo que ha­cen los maestros depende también de los recursos con los que cuenta la institución y lo mismo sucede en cual­quier profesión. Lo que los sujetos hacen no depende sólo de sus cualidades, de sus competencias, de sus orientaciones de valor, sino también del contexto insti­tucional en el que desem­peñan su tarea. Las reglas y recursos que estructuran sus prácticas, en parte facilitan y limitan lo que hacen en el aula. El mismo docente que por la mañana trabaja en una escuela particular, hace cosas diferentes por la tarde cuando se desempeña en un establecimiento público. El docente aislado, dotado de competencias y valores es una mitología (lo mismo puede decirse de cualquier otro actor social). ¿Cómo se aísla el efecto institución de lo que es el efecto individual? ¿Cómo se aísla el efecto de un profesor respecto a todos los demás profesores, de todos los otros agentes especializados que han in­tervenido en la formación de un sujeto? Yo creo que los sindicatos tendrían que hacer valer su opinión y explicar por qué no están de acuerdo, y buscar otros criterios de evaluación.

Utilizar las evaluaciones de los alumnos como un criterio de evaluación del profesor es una cosa po­líticamente no viable en Argentina. Creo que esto en el fondo no existe en ningún lugar. Basta mirar el caso “pa­radigmático” de Finlandia (que se ha construido como caso ejemplar en el mundo). Allí, los profesores no son evaluados mediante exámenes ni a través de los rendimientos que obtienen sus alum­nos en materias básicas tales como lengua y matemáticas. En ese país, los docentes reciben una formación de calidad equi­valente a la que reciben otros profe­sionales.

¿Qué le parece a usted el mapa de los semáforos para dar cuenta de los resultados de las pruebas SIMCE?

A primera vista uno no puede más que con­siderar la iniciativa como inadecuada y extemporánea. Se trata de darle otra vuelta a la tuerca de la lógica del mercado. En otras palabras, pareciera ser que luego de tantos años de evaluación la información que ésta arroja no es información suficiente para orientar las elecciones de los padres de familia y los alumnos. No conozco en el contexto internacional el uso de un dispositivo análo­go para “determinar” (más que orientar) la demanda de educación. Incluso en Chile se ha demostrado que las fa­milias toman en cuenta muchos otros factores para elegir la escuela para sus hijos y no por falta de información sobre los rendimientos promedio de los establecimientos, sino porque la escuela es una institución estructuralmen­te polifuncional (se esperan muchas cosas de ella). Y no se trata de que las familias no sean racionales cuando eligen, sino que lo hacen conforme a criterios que muchos tecnócratas desconocen y simplifican en demasía.

Hay dos maneras de regular los sistemas edu­cativos. Esquematizando mucho, puede decirse que uno consiste en confiar en la capacidad de elección del cliente. Uno es el dispositivo de la elección, es decir, la posibilidad de “empoderar la demanda” premiando y castigando al proveedor del servicio “entrando” o “saliendo” de él. Este dispositivo general se basa en la creencia de que las familias tienen preferencias claras y diversas y que están informados para poder elegir racionalmente. Sin embargo, la realidad es más compleja de lo que el modelo neoliberal propone. Contra este paradigma están los que creemos que la educación es un bien público cuya provisión no puede quedar li­brada a la lógica del mercado. El aprendizaje no es un bien que se puede distribuir, ofrecer y “comprar hecho”, sino que es una compleja coproducción donde “la participación” del aprendiz, de su familia de los docentes resulta primordial. Tanto en el pro­ceso como en las instituciones donde se lleva a cabo el servicio educativo. Con la palabra podemos participar, podemos modi­ficar la forma de hacer las cosas en las aulas y las escuelas, podemos reorientar recursos y procesos en función de fines que no son sólo individuales, sino también colectivos y construidos mediante los mecanismos de la democracia. Esta es otra forma de “construir equilibrios” y regular el sistema escolar.

Otra preocupación nuestra es el empoderamiento y énfasis de un rol de director como gerente, administrador de los recursos para alcanzar determinados resultados. ¿Qué opinión le merece esto?

Yo creo que hay este intento de transferir al sector pú­blico la lógica de gestión y administración de las empresas pri­vadas. Se dice que las empresas más dinámicas del capitalismo contemporáneo ya no se organizan alrededor de los clásicos principios tayloristas (la contraparte “privada” de las burocra­cias públicas). Éstas hoy serían flexibles, sometidas a la lógica de la evaluación, con agentes polivalentes y vinculados en torno a proyectos, dirigidas por líderes, desreguladas, etc. Si la edu­cación es una mercancía que se produce e intercambia en el mercado ¿por qué no producirla con una organización análoga a la de la empresa capitalista? ¿Por qué no replicar estos dispo­sitivos en los viejos y agotados sistemas educativos de Estado? Desde este punto de vista el director ya no debe ser un funcio­nario que tiene una serie de tareas e incumbencias claramente estatuidas. Ahora tiene que ser un gerente o un líder capaz de hacer que su organización alcance la máxima eficiencia y eficacia productiva (por ejemplo, que obtenga los máximos pro­medios en las pruebas SIMCE). Para ello las instituciones deben ser “autónomas”, es decir, aligeradas de todas las regulaciones que las atan a un interés común, en el interior de un sistema que tiene finalidades colectivas y democráticamente estable­cidas. Desde este punto de vista las instituciones deben ser autónomas. Pero no hay que olvidar que la autonomía, cuando es legítima y necesaria, requiere condiciones sociales para su ejercicio. Cuando no se otorgan los recursos suficientes, la autonomía en el discurso se transforma en un abandono en la práctica. En verdad, las evidencias indican que la autonomía de la que se habla es una especie de libertad condicionada. En muchos casos cambian los mecanismos de control. La autonomía con evaluación es una especie de control expost que puede ser más limitativo que la vieja supervisión escolar.

¿Qué cambios le parece que se debieran producir en la formación docente?

Considero que en la mayoría de los países de América Latina se impone una profunda reforma inte­lectual y moral de la formación docente. Para hacerlo en forma correcta hay que plantearse qué es lo que tiene que saber un docente en el mundo de hoy. Creo que ésta es una de las profesiones más complejas que existen porque le cambian radicalmente los problemas a resolver y le cambian los interlocutores. En efecto, cambian dra­máticamente la cultura y el saber y cambian las nuevas generaciones (los alumnos). Además cambia la estructura y dinámica de las familias, lo cual requiere una profunda revisión de la división del trabajo entre la escuela y la familia. Los niños y adolescentes de hoy tienen derechos y luchan por su ejercicio efectivo en todos los ámbitos don­de transcurre su vida. En verdad, en muchos casos se han convertido en “sujetos colectivos” dotados de identidad y conciencia (con sus propios lenguajes, consumos cul­turales, estilos y espacios de vida, demandas, intereses, etc.). Estos cambios en la so­ciedad se sienten en el aula (por eso poco puede enten­derse lo que pasa dentro de la escuela si no se mira lo que sucede fuera de ella). Por ejemplo, los viejos trucos para producir el orden y la autoridad pedagógica en la escuela ya no sirven porque los chicos son completamen­te diferentes. Por otra parte cambian el programa esco­lar, la forma de enseñanza y lo que la sociedad espera de la escuela. No es raro que estas demandas sean mu­chas veces contradictorias, conflictivas y hasta excluyentes. Los docentes tienen problemas ra­dicalmente nuevos que enfrentar y lo deben hacer muchas veces no sólo con recursos escasos, sino también inexistentes u obsoletos. Se requieren políticas integrales para docencia que intervengan so­bre varios procesos al mismo tiem­po: reclutamiento, formación inicial y permanente, marco institucional del trabajo docente, carrera y re­compensas.

Junto a ello hay que tener una oferta formativa mucho más rica para aquellos estudiantes (de pedagogía) en desventaja cultural y darle todo lo que los otros (aventajadas socioeconómicamente) han “mamado” de la cuna. A los “desheredados de la cultura poderosa” hay que ofrecerles oportunidades formales de aprendizaje y acceso. Desde este punto de vista hay que enriquecer la formación docente con los contenidos humanistas más generales, es decir, aquellos relacionados con el desarrollo de la sensibilidad estética y cultural en sentido amplio. Una buena formación docente debe tener como base una buena formación en cultura general.

Hablo de una reforma intelectual y moral, por­que también está toda la cuestión de una ética de la profesión. No hay que perder de vista el hecho de que la educación de las nuevas generaciones es una dimensión relevante de la construcción de una sociedad. En este sentido es una actividad que tiene una fuerte resonancia política. La enseñanza no puede desentenderse de las grandes preocupaciones y temas de la agenda política de una sociedad determinada. Por ejemplo, en América Lati­na y en el mundo no hay manera de construir una socie­dad más justa si no hay un desarrollo equitativo de cierto capital cultural básico en todos los individuos y grupos que componen la sociedad. El conocimiento se ha convertido en un capital (en este sentido se dice que vivimos en una “sociedad del conocimiento”). Si esto es cierto, hay que tomárselo en serio. Los docentes deben tener conciencia de que mediante su trabajo contribuyen a la construcción de una sociedad más justa y más libre. Pero dudo de que en América Latina todo el mundo quiera una sociedad igualitaria. Si aspiramos a la conformación de un colectivo docente comprometido con la construcción de una socie­dad más justa, lo primero que debemos preocuparnos es de que estos profesionales tengan la capacidad de gene­rar en los chicos la demanda de conocimiento, y no una demanda de títulos, de diplomas, de certificados, como es la que actualmente tiende a predominar.

¿Cómo se forman maestros así?

Hay que tener claro qué es lo que tiene que saber un profesor: además de saber qué es lo que hay que enseñar y conocer el cómo, creo que hay que incorporar un tercer capítulo, y es que tiene que conocer al aprendiz. El buen profesor es un “experto en chicos”. Pero no se trata sólo del clásico y necesario conocimiento de su dimensión psicológica relacionada con el aprendizaje. Las nuevas generaciones tienen sentimientos, emociones, etc., que hay que contribuir a desarrollar y orientar hacia formas creativas. Pero, además de “mentalidades” y “emociones”, las nuevas generaciones tienen culturas muy marcadas, dinámicas y diferenciadas. Estas culturas constituyen el fundamento de sus identidades y configuraciones colectivas. Un buen docente debe conocer la dimensión cultural de sus alumnos. Por lo menos en Argentina esta parte de la formación de los docentes es extremadamente débil. Está ausente todo lo que tiene que ver con antropología y sociología de las culturas juveniles.

Por otra parte, el maestro tiene que acompañar y preparar al chico en su inserción en la sociedad. No digo que tengan que ser economistas, sociólogos, pero ¿cómo puede ser un profesor que no sepa cuál es la estructura dinámica del mercado de trabajo?, ¿cuáles son los trabajos que se crean cada año?, ¿y de qué tipo? Asimismo debe conocer los dilemas y contradicciones de la democracia, las diversas crisis de la situación política, las culturas de masas, el impacto que tiene la publicidad capitalista en los consumos de los jóvenes y en la construcción de la subjetividad.

Otro elemento importante es que tienen que conocer la estructura de la familia actual. Los profesores viven añorando la familia tradicional, pero la realidad es que hay composiciones familiares totalmente heterogéneas, hay mamás solas, niños que se quedan con la abuela… Eso hay que considerarlo porque familia, medios de comunicación y escuela tienen una relación de interdependencia, no estamos formando solos, hay otras agencias de socialización.

Además, los profesores de ahora tienen que ha­cer cosas que antes hacía la familia. En un tiempo anterior, la primera socialización le competía a la familia. El chico llegaba a clase “bien hechicito”, como dicen los docentes en México. Esta primera educación era la base de su compor­tamiento en clase. Ahora el profesor está obligado a gastar mucha energía y tiempo en “socializar”, pacificar, ordenar la cla­se, etc. En los Estados Unidos, se está consta­tando que la pedagogía se orienta cada vez a la socialización y deja la “instrucción” (la transmi­sión de conocimiento) en un segundo plano. Pero después resulta que el sistema pretende evaluar a la escuela y al profesor por lo que los alumnos aprendieron en lengua, matemáticas, ciencias, desconociendo y desva­lorizando todo el trabajo de socialización que rea­lizan los docentes.

Si un chico no está socializado, no res­peta reglas en un grupo, no tiene un compor­tamiento integrado, no hay posibilidad de que emprenda un trabajo de aprendizaje exitoso. La socialización es un objetivo de la escuela y también un prerrequisito para el aprendizaje. Por eso algunos llegan a señalar (y a denunciar) una es­pecie de “terapeutización” de la pedagogía. En este mar­co, los docentes recurren a prácticas terapéuticas del más diverso tipo para “lidiar” con las nuevas situaciones (niños sin una educación emocional básica, baja autoestima, in­capacidad de empatía, conductas agresivas, etc.). Estas nuevas exigencias transforman el contenido del trabajo docente, lo “despedagogiza” y muchas veces constituye otra fuente de su malestar profesional.

Ahora se está impulsando una prueba para los egresados de pedagogía, supuestamente voluntaria, pero exigida para ejercer en el sistema público, la que podría estar ligada además al proceso de acreditación de la institución formadora y al financiamiento del Estado a las universidades. ¿Qué opinión le merece esta medida?

A primera vista es una iniciativa que me inquieta. Es otra prueba de la profunda sospecha que existe sobre las instituciones educativas, en este caso de aquellas que forman a los profesores. El Estado, que es el responsable último de la formación de los docentes pareciera descargar toda su responsabilidad sobre cada uno de los estudiantes de magisterio. Es otra muestra de la lógica de la individualización y responsabilización de los profesores. Lo que cabe hacer es proveer de más y mejores recursos a las instituciones de formación docente para que éstas estén en condiciones de producir profesores de calidad.

Todas estas evaluaciones que se hacen en realidad son una consecuencia de la sospecha sobre la escuela. El Estado, la sociedad, comenzó a sospechar de lo que hace la escuela. Hace setenta años a nadie se le hubiera ocurrido que un chico que terminaba la primaria, tuviera que rendir un examen para ver si sabe. En la escuela se la pasó todo el tiempo rindiendo examen, llegó al final, le dieron un diploma y resulta que la sociedad sospecha de ese diploma, la escuela ahora se ha convertido en un objeto de sospecha. Antes la escuela como institución tenía una autoridad, su diploma era respetado. En vez de preguntarse por qué existe esta distancia creciente entre los certificados escolares y las competencias de sus poseedores se tiende a intervenir mediante dispositivos que responsabilizan a las víctimas de la mala formación, en este caso, los profesores

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Notas

1.- Emilio Tenti Fanfani: “La escuela y la cuestión social. Ensayos de sociología de la educación”. Edit. Siglo XXI.

2.- Emilio Tenti Fanfani: “Nuevos temas en la agenda de política educativa”. Edit. Siglo XXI.

3.- Emilio Tenti Fanfani: “La condición docente. Datos para el análisis comparado: Argentina, Brasil, Perú y Uruguay”. Edit. Siglo XXI.

4.- Revista Docencia. http://www.revistadocencia.cl/

5.-  Emilio Tenti Fanfani es investigador principal del CONICET y profesor titular de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Es consultor internacional del IIPE/UNESCO, Sede regional Buenos Aires. Se ha desempeñado en instituciones académicas de Francia, Colombia y México. Es autor de numerosos artículos y libros sobre temas de sociología de la educación. (E-mail: emilio@iipe-buenosaires.org.ar).

21
Abr
11

El Negociado de la TV Digital Chilena

“La gratuidad es un aspecto crítico del actual proyecto.
no considerarla significaría pasar del actual modelo de TV abierta,
gratuita y financiada por avisadores,
a un sistema de oferta diferenciada,
financiada preferentemente por los usuarios receptores del servicio
y transformándose en un bien privado”
(Soledad Alvear)*

Mientras esperamos que el gobierno se digne a publicar los resultados nacionales del SIMCE (1), me gustaría comentar acerca de un hecho gravísimo y, a la fecha, como era de esperar ha pasado absolutamente desapercibido, me refiero a la ley que se tramita en el senado y que pretende regular el futuro negocio de la Televisión Digital. En efecto, el pasado 6 de abril después 2 años de tramitación la cámara de diputados por holgada mayoría aprobó el proyecto de televisión digital, por lo cual se encuentra hoy en el senado para su aprobación. Ahora bien, si Ud. no se enteró es porque a la mayoría de los medios no les interesa que se ventile mucho el asunto, no se les vaya a echar a perder el negocio, situación que de aprobarse el cuerpo legal permitirá a las emisoras televisivas cobrar a los usuarios por sus transmisiones.

Lo aprobado por los honorables establece que a cada medio se le otorgará una frecuencia de 6 megahertz (MHz), en la televisión análoga actual esto equivale a una señal televisiva, pero en señal digital equivale a 8 emisiones para el mismo canal operador. O sea, si antes tenían 1 emisión ahora podrían transmitir hasta 8, cada canal podría tener 8 subcanales. Bien dirá Ud., mayor diversidad de programas. No, nada de eso, porque la ley contempla que cada canal deberá emitir a lo menos una señal en alta definición (HD), abierta y gratuita; el resto se podrá emitir como televisión de prepago. Así como lo escucha, de prosperar esta iniciativa cada operador emitirá un canal en alta definición y podrá ofrecernos la posibilidad de comprarles 3 tres canales de prepago. Qué le parece, como para tenerlo calladito.

Cuál sería la excusa para semejante regalito a los actuales operadores de canales de TV, el costo de la instalación de la TV Digital, unos US$ 50 millones, cifra que los canales han prometido solventar en conjunto. Me gustaría recordar que el espectro de banda es propiedad Estatal, vale decir de todos los chilenos, entonces bajo que predicamento les estamos regalando bienes públicos a costo “0”, porque el coste de la infraestructura de implementación es una cantidad menor en relación al valor de una estación, piense Ud. que Time Warner le pagó US$ 167 millones al presidente Piñera por la venta de Chilevision, además que el costo de instalación se absorbido por todos los operadores.

Por último, todos sabemos que el actual modelo televisivo es de mala calidad, no sólo por el nivel de sus contenidos programáticos, sino porque además no está cumpliendo con la labor social que este medio de comunicación debe cumplir que no es otro que proveer de información plural, diversa y verídica. No es verídica, ya que oculta hechos que comprometen los intereses económicos de sus dueños, como quedó demostrado en la nula cobertura a la huelga de hambre Mapuche o las huelgas de Farmacias Ahumada y Supermercados Ekono; tampoco es plural, pues su propiedad está en poder de grupos económicos tanto nacionales como extranjeros que tienen opinión política ampliamente reconocida. Lo que deberá aprobar el senado es de vital importancia, queremos seguir con el tipo de televisión que tenemos hoy, y más encima teniendo que pagar por ello, esto un fraude ciudadano. El presidente Piñera le puso suma urgencia a la ley, por lo cual esto será rápido y con cero cobertura medial. Esta Ud. de acuerdo con pagar por la televisión abierta, cree que debe existir una televisión más plural, abierta y objetiva, cree que esos canales “extra” que recibirán los operadores debieran entregarse a las universidades, comunidades, etc., todas estas preguntas legítimas no están siendo consideradas por aquellos que Ud. delegó, mediante el voto, para legislaran en su nombre. Piénselo un momento, qué tipo de televisión le gustaría tener, eso sí piénselo rápido.

RA: Observatorio de Medios FUCATEL (Aquí)

* Soledad Alvear, “Mejor televisión para los chilenos”. La Tercera, 21/04/2011.

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Notas

1.- A la fecha el gobierno aún no publica los resultados nacionales del SIMCE 2010 en leguaje y matemáticas, cosa bastante inédita. Puede comprobarlos aquí: http://www.simce.cl/index.php?id=241&nivelp=2m

30
Mar
11

Tenemos los Profesores que el País se Merece

LA EVALUACIÓN DOCENTE ES UN TEST KE CONSISTE EN UNA PRUEBA REPETITIVA DE UN MODELO KE NO REPRESENTA EL MANEJO GRUPAL, EL CONOCIMIENTO PEDAGÓGICO Y MENOS EL MANEJO DE CONTENIDOS KE SON LOS REKISITOS DE UN BUEN PROFESOR; SE TRATA DE CONTESTAR UNA PRUEBA CON APUNTES EN MANO Y LIBRO EN CASA DONDE SE DEBE COPIAR MUY BIEN EL MBE Y REALIZAR UNA CLASE FILMADA DONDE TODO EL ACTO SALGA PERFECTO..PLOP!!
(Profe Leo)*

No pretendo hacer una defensa corporativa del tema, no, para eso está el Colegio de la orden, pero si tratar de poner en contexto la situación por la que atraviesa el magisterio chileno. Si observamos los datos arrojados por la última evaluación docente, la situación no parece ser muy alentadora, de los 11.061 docentes evaluados el año 2010 sólo 666 resultaron destacados, correspondiente al 6%; competentes 6428, un 58,1%; básicos 3683, un 33,3%; insatisfactorio 284, un 2,6% (1). Los datos además demuestran que más de la mitad de los docentes, un 64,1% está capacitado para ejercer la pedagogía, en tanto, por segundo año consecutivo, más de la mitad de los docentes que fueron mal calificados en las últimas evaluaciones logró subir a un estándar adecuado ya sea a competentes o destacados. Ahora bien, el problema pasa por ver qué hacemos con el 36% de los calificados básico o insatisfactorio, una mirada es la que tiene Felipe Guevara, vicepresidente de la ANM, quien llama a despedirlos todos (2); la otra, tal vez la más razonable, es la capacitación del personal mal evaluado, por quiénes, simple, por las universidades que los formaron. Al ministro Lavín, que tanto le gustan los mapas no le costaría nada hacer el mapa de las peores Universidades que se dedican al negocio de la formación docente, ese también sería un buen accountability. Además, por favor, no nos hagamos los lesos, pedagogía está dentro de las carreras más mal pagadas, un profesor para percibir un sueldo entre 450 ó 500 mil pesos tiene que trabajar 44 horas semanales, somos el país de OCDE con menor cantidad de horas no lectivas, con todo el respeto que se merece cualquier trabajo, hay oficios donde los trabajadores ganan mucho más que un profesor. Tenemos el tipo de profesores que el desarrollo político económico del país ha elegido, con un mercado completamente desregulado en la formación inicial, o se olvidan de los profes marmicoc, aquellos que estudiaban los días sábados y después de dos años salían al campo laboral.

No es fácil la docencia, eso lo saben muy bien los profesionales que vienen de otras disciplinas y ejercen la pedagogía, por lo cual se debe obrar con responsabilidad, no es el momento del gatillo fácil para sacar la tarjeta roja, se nos puede ir el partido de las manos. Que tienen que haber expulsiones, sí, si es necesario, pero es el momento de reciclar con planes de reforzamiento impartidos por Universidades serias, porque aunque nos guste o no tenemos los profes que el país se merece, los preparamos mal,  les pagamos peor y los hacemos trabajar como chinos..

Por último, un dato para el ministro y su equipo de asesores. Si Ud. cruza los datos de la evaluación docente con los resultados del SIMCE, se va a dar cuenta que hay colegios que tienen buenos profesores pero malos resultados… ve ministro, la educación es algo más complejo que una fábrica de zapatos.

* Comentario de un profesor en Facebook

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Notas

1.- Fuente MINEDUC. Ver en: http://www.docentemas.cl/noticia_detalle.php?glb_cod_noticia=39

2.- FELIPE GUEVARA STEPHENS: Vicepresidente de la Comisión de Educación de la ACHM: ”Unos 13 mil profesores tienen que salir del sistema”. Radio ADN, 30 de marzo de 2010. Ver en: http://www.adnradio.cl/oir.aspx?id=1447109

28
Mar
11

Que no nos acostumbremos a la desigualdad educativa

“Es mucho más preocupante que un individuo deba enfrentar toda su vida sin tener acceso al inglés, cuando en este idioma se publica la gran mayoría de los textos importantes en tecnología, ciencias sociales, filosofía, etc.”
(David Gallagher )*

Una situación preocupante se está empezando a percibir en torno a la autocomplacencia en como percibimos nuestra educación, y se refiere a la forma un poco banal como la prensa analiza los resultados que arrojaron las pruebas SIMCE de Educación Física e Inglés. Recuerdo que en gobiernos pasados la difusión mediática era de gran cobertura, por los programas habituales desfilaban políticos, expertos, ministros, de todo. Sin embargo hoy día se refleja como una noticia de contexto expositivo, ahí están las cifras, se sigue la tendencia habitual, a la educación para ricos les va bien y a los pobres les va mal. Así de simple, pongámonos rojos de una vez y aceptémoslo. El problema es que se corre el riesgo de acostumbrarse a esa realidad, con lo cual se estaría perpetuando una brutal injusticia que pondría en entre dicho la arquitectura del Estado nacional, porque un Estado que no es capaz de asegurarle a su población una educación que permita acortar las diferencias sociales en un país donde el 20% más rico tiene un ingreso promedio 14 veces mayor que el ingreso promedio del 20% más pobre (1), es un Estado que no está cumpliendo con su principal responsabilidad, velar por el bien común.

You speak English.

Los resultados de la prueba SIMCE en el área de inglés, dejó una vez más al descubierto la tremenda segregación social de la educación chilena. La prueba se aplicó a los terceros medios y pretende identificar a los estudiantes que han alcanzado un nivel básico en el idioma inglés, según estándares internacionales. Los resultados, los esperados, 1 de cada 10 estudiantes logra certificación de
nivel básico en idioma inglés (2), vale decir, el 89% no logra o no está apto para recibir la acreditación internacional. Ahora bien, el quintil socioeconómico alto obtiene un 65% de resultados favorables, en cambio el quintil de menores ingresos sólo logra un 0,3% de resultados favorables. Por ejemplo, en un curso de 40 alumnos del grupo socioeconómico alto, un promedio de 26 alumnos logran certificación de inglés, mientras que en un curso del grupo socioeconómico bajo ninguno logra certificación. Por último, de los 100 colegios con mejor rendimiento en inglés, 97 son particular pagado.

Obviamente, el ingenioso ministro anunció un plan para mitigar al más breve plazo esta profunda inequidad, explicando, “el plan establecerá una ruta para transformar a Chile en un país bilingüe en el futuro. Estamos hablando de 15 o 20 años, pero tenemos que empezar a ahora” (3). Eso sí, todavía nadie conoce cómo y en qué consiste el famoso plan ministerial.

 

* David Gallagher. El Mercurio, Reportajes, 27 de marzo de 2011.

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Notas

1.- Gracias a las políticas sociales destinadas a focalizar el gasto en los grupos de ingreso más bajos, esta desigualdad se reduce a 7,8 veces, en lugar de 14.

2.- Los estudiantes que obtienen más de 134 puntos en la prueba, reciben un certificado de nivel básico del idioma.

3.- Lavín anunció Plan Nacional de Inglés que incluye programas en la TV abierta. ADN, 03/24/2011. Ver en: http://www.adnradio.cl/nota.aspx?id=1444399

 

14
Mar
11

El Sobrepeso de la Educación Chilena

“hay que mejorar la infraestructura porque muchas escuelas municipalizadas y colegios particulares subvencionados no tienen los implementos para esas clase y para practicar diferentes tipos de deportes, y además se requieren recursos para la mantención de esa infraestructura y hay que elaborar una política de Estado sobre el tema, donde esté la opinión del ministerio de Salud, de Educación y también la opinión del profesorado"
(Jaime Gajardo) *

Como era de esperarse, el resultado de la primera prueba SIMCE que mide las competencias de los alumnos chilenos en Educación Física salió al debe; pero, no sólo eso, también viene a confirmar dos tendencias claras. Una, los resultados de la prueba reflejan una vez más la brecha entre ricos y pobres, y dos, la educación particular subvencionada no logra presentar mejoras significativas por sobre su competidora, la vilipendiada educación municipalizada.

Datos gordos

La prueba se realizó a los octavos básicos y abarcó a 335 establecimientos de todo el país, en base a 5 test que miden índice de masa corporal, la capacidad aeróbica, fuerza muscular, resistencia y flexibilidad. Los resultados, un 40% de los estudiantes chilenos presenta sobrepeso y solo uno de cada diez alumnos tiene una condición física adecuada; los índices de obesidad son mayores en los grupos socioecómicos bajos que en los estratos altos (1). En total, un 41% de alumnos de escasos recursos presenta sobrepeso y obesidad, en contraste, sólo el 27% lo padece en los sectores acomodados. En el caso de las mujeres, los resultados se presentan poco alentadores, el porcentaje de alumnas con sobrepeso es 4 veces más alto en los sectores bajos que en los altos. A esto habría que agregar que las niñas no alcanzaron los estándares internacionales en ninguna de las pruebas físicas, al contrario, los varones alcanzaron un 50% del estándar de las 5 pruebas, lo que tampoco parece muy alentador.

La receta del Ministro

Si Ud. pensaba que nuestro ministro de educación no nos iba a sorprender y, por el contrarío, propondría una medida paliativa razonable y coherente, permítame decirle que se equivoca. Si la tendencia lógica sería aumentar de dos a cuatro las horas del ramo (2), algunos colegios, particulares por cierto, realizan mañanas deportivas; controlar lo que se vende dentro de los recintos educacionales, evitando la comida Chatarra; y por último, educar sobre una vida saludable a alumnos y apoderados. Qué planteo el ministro de los semáforos, “las horas deben estar divididas en varios días de la semana y no concentradas en uno solo, como pasa hoy” (3); o sea, actualmente los alumnos tiene 90 minutos de clases y Lavín pretende crear dos bloques de 45 minutos. Sabe el ministro cuánto tiempo demora en que los alumnos se vistan y lleguen a la clase y, además, cuánto tiempo hay que darles para que se duchen y cambien, en promedio, como mínimo 20 minutos; descontemos, se pretenden clases de 25 minutos. Pero además existe otro problema, E. Física es el pariente pobre de la educación, la mayoría de los colegios no tienen gimnasios y tampoco cuenta con los materiales mínimos para desarrollar una labor productiva. A los profesores se les hace responsable por el deterioro o pérdida de los implementos, situación que obliga a muchos a no usarlos, en fin, en la mayoría de los colegios tanto municipales como particular subvencionados la infraestructura deportiva es mínima; pero de esto, el ministro no dice nada.

Por último, los resultados analizados vienen a refrendar una vez más que la educación pública, esa que no tiene fines de lucro, no tiene gran diferencia con la particular subvencionada, ambas empatan con 41% de sus alumnos con sobrepeso u obesidad;  a diferencia de los colegios particulares que sólo tienen a un 33% de sus alumnos en esa condición.

Los datos demuestran que la obesidad está aumentando en forma alarmante chile. Según la última encuesta nacional de salud (4), en mayores de 15 años, el 67% de las personas presenta exceso de peso, mientras la prevalencia de obesidad es de 25,1%. Por lo cual uno habría esperado un planteamiento serio, un programa multidisciplinario entre el MINEDUC, el MINSAL y el cuerpo académico, por el contrario, Lavín sólo entrega píldoras que, esta vez ni siquiera son llamativas y, lo más importante, no ayudan a terminar con el sobrepeso de la educación chilena.

R. A.: Ver Informe SIMCE Ed. Física (Pinche Aquí)

_____________________________________

* Jaime Gajardo: Colegio de Profesores pidió aumentar a 4 horas semanales las clases de Ed. Física. ADN. 3/10/2011. Ver en: http://www.adnradio.cl/nota.aspx?id=1437443

Notas

1.- Un 18% de los escolares de colegios vulnerables sufre obesidad versus el 6% de los recintos acomodados.

2.- En Chile las horas de E. Física representan el 5% del curriculum, en países desarrollados oscilan entre el 9 y 11%.

3.- Expertos recomiendan estrategias ante el problema. La Tercera, 10/03/2010. Ver en: http://diario.latercera.com/2011/03/10/01/contenido/pais/31-61866-9-expertos-recomiendan-estrategias-ante-el-problema.shtml

4.- Encuesta Nacional de Salud, 2009 – 10. Ver en: http://www.redsalud.gov.cl/portal/url/item/99c12b89738d80d5e04001011e0113f8.pdf

04
Ene
11

Los ritos de la Educación Chilena

“Vemos que existe educación de excelencia,
pero no es para todos, ya que
las comunas del sector oriente de Santiago
concentran la mayor cantidad de puntajes nacionales”
(Joaquín Lavín)*

Nuestra educación nos ha acostumbrado a presenciar varios ritos en el año, se abre con la entrega de los resultados de la PSU, a mitad de año nos confrontamos con la entrega de alguna mediación internacional del tipo PISA o TIMSS y, por último, cerramos la liturgia con los guarismos del SIMCE. En cada instancia, todos, autocomplacientes y autoflagelantes, mercadistas y humanistas, tirios y troyanos se enfrentan por buscar algún matiz que les permita llevar algo de agua a su molino, pero, a pesar de esto lo que todos reconocen, incluso los mercaderes más acérrimos es que los resultados de todas las mediaciones dejan ver en forma abierta y palmaria la tremenda inequidad de la educación chilena.

 

Las cifras duras

La prensa habla del asombroso incremento en el número de puntajes nacionales, subieron de 354 el 2010 a 520 el 2011, bien y felicitaciones todas y todos, pero en el universo general representan el 0,025% del total de los que rindieron la prueba el año pasado. Ahora bien, de estos 520 puntajes nacionales el 46% proviene de ocho comunas de la región metropolitana: Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura, La Florida, La Reina, Ñuñoa, Maipú y Peñalolén; vale decir, de los sectores medio alto y alto. En relación a los colegios de origen, acá se repite la fórmula de la inequidad, un 66% proviene de colegios particular pagados, un 18% de colegios municipalizados y, por último, un 17% de la educación particular subvencionada con fines de lucro. La brecha entre los colegios privados y el resto es abismante, estos sobrepasan a la educación pública en 153,2 puntos  y en 121,1 a la particular subvencionada con fines de lucro; pero esta última, la particular subvencionada con fines de lucro, viene aumentando la brecha en forma significativa, el 2005 la brecha era de 93 puntos, hoy se distancia de la educación particular por 121,1 puntos, vale decir, un aumento de casi 28 puntos en siete años.

 

El Estado hace poco

“No niego que dentro de los jóvenes que 
se sacaron fotos con el ministro ayer 
habrá alguno que se sacó la mugre estudiando,
 pero la gran mayoría tiene que dar las gracias
 a sus padres y a los medios que tuvieron a
 su alcance cuando eran niños”
(Rodrigo Cornejo)**

La verdad que este post podría ser el mismo que publiqué el año pasado y, lo más probable, el mismo que publique el año próximo. A pesar de todo nuestra educación no cambia, existe una educación para alumnos con recurso (la minoría) y otra para el resto (la mayoría); qué hace el Estado, poco, subvencionar a solo a un pequeño grupo de clase media en los llamados liceos emblemáticos. Pero, por otra parte, esto está demostrando la falacia comunicativa en que incurre el modelo educativo del presidente Piñera denostando a la educación pública con todos los males, pero su principal competidora, la subvencionada con fines de lucro, no es tanto mejor que la primera en calidad o excelencia, eso sí es un negocio altamente lucrativo para los privados.

___________________________________________________

* Joaquín Lavín. La Tercera, 3 de enero de 2011.

** Rodrigo Cornejo, académico y coordinador del Observatorio de Políticas Educativas de la Universidad de Chile (OPECH). Ver en: http://radio.uchile.cl/noticias/97237/

02
Ene
11

Los números de 2010

Los duendes de estadísticas de WordPress.com han analizado el desempeño de este blog en 2010 y te presentan un resumen de alto nivel de la salud de tu blog:

Healthy blog!

El Blog-Health-o-Meter™ indica: Wow.

Números crujientes

Imagen destacada

Alrededor de 3 millones de personas visitan el Taj Mahal cada año. Este blog fue visto cerca de 25,000 veces en 2010. Si el blog fuera el Taj Mahal, se necesitarían alrededor de 3 días para visitarlo.

 

En 2010, publicaste 53 entradas nueva, haciendo crecer el arquivo para 94 entradas. Subiste 59 imágenes, ocupando un total de 3mb. Eso son alrededor de 1 imágenes por semana.

Tu día más ocupado del año fue el 22 de noviembre con 269 visitas. La entrada más popular de ese día fue ¡NO a la reducción de las horas en historia!.

¿De dónde vienen?

Los sitios de referencia más populares en 2010 fueran keegy.com, tendenciaspoliticas.cl, orbitando.com, mail.live.com y search.conduit.com.

Algunos visitantes buscan tu blog, sobre todo por independencia de chile, prueba inicia, estatuto docente, guillermo bastias y la independencia de chile.

Lugares de interés en 2010

Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.

1

¡NO a la reducción de las horas en historia! noviembre, 2010

2

La Reforma del Estatuto Docente… el debate que viene. febrero, 2010
1 comentario

3

El Drama de la Constituyente en la Historia de Chile octubre, 2009
2 comentários

4

Prueba INICIA, una Discusión Engañosa. mayo, 2010
6 comentários

5

Piñera despeja dudas sobre su proyecto educativo. mayo, 2010
1 comentario y 1 “Me gusta” en WordPress.com,

29
Dic
10

El Año que Vivimos en Peligro

“Me parece que es un problema fundamental, porque mientras la ciudadanía en su conjunto no pueda participar de un diseño de una política educativa, no es esperable que nosotros tengamos grandes cambios. Se necesita aunar la voluntad de la ciudadanía con respecto al tema, con respecto a cuánta plata queremos gastar como país en esto, cuáles son las expectativas en términos educacionales que le vamos a proponer a los niños, cómo queremos como sociedad valorar el rol de los docentes”.
(Prof. María Elena Acuña)*

Entre Escila y Caribdis parece estar nuestra educación en estos días. En efecto, en medio del jolgorio de las fiestas de fin de año nuestra clase política encarnada en la Concertación y la alianza por Chile se aprestan a dar forma al derrotero que seguirá nuestra educación en los próximos años. Situación que obviamente cuenta con la complicidad de los medios de comunicación masivos, que están más preocupados en contarnos las bondades del pan de pascua casero o de las reservas hoteleras para el verano próximo(1) que informar y fiscalizar en profundidad las negociaciones imperantes en el tema. Todo esto en un marco pirotécnico, de anuncios, revelaciones y declaraciones que en definitiva cuesta bastante seguirle la pista. Pero, por si Ud. está interesado en saber qué está pasando en el área educativa, aquí les dejo algunas pistas para orientar la discusión, discusión que deberá hacer entre Ud. y su vecino, ya que en este país su opinión no vale nada para la clase política chilena.

La historia se niega a morir

Todo hace suponer que la campaña ciudadana que rechaza la disminución de horas de historia del curriculum nacional está dando sus frutos, a la voz de de historiadores se han sumado los estudiantes, el mundo de la cultura, académicos de otras áreas, gremios, lo que se estaría reflejando en los estudios de opinión con que La Moneda monitorea el problema, situación que habría llevado a pedir al titular de educación que revisara la medida. Este hecho quedó en evidencia en la entrevista que concedió Joaquín Lavín a CNN Chile, en la cual un nervioso ministro balbuceó: “…estoy dispuesto a conversar el tema, sí. Y de hecho algunos me han dicho mira, se cortó hace años atrás la educación cívica, entonces –estoy entrando en un tema político- vamos a entrar hoy día en Chile al voto voluntario, con mayor razón los jóvenes van a necesitar más formación, por ejemplo en educación cívica. Algunos me han hablado de un curso de historia y ciudadanía, que reponga en parte la historia, que hable un poco de estos temas. Estamos dispuestos a conversar porque yo entiendo que estos curriculum son demasiado importantes y deben contar con consensos amplios, pero que se necesita más lenguaje y matemáticas se necesita” (2). Ahora bien, los encargados de la campaña tienen claro que no hay que bajar la guardia, los políticos en Chile tiene dos caras como el dios Jano, por lo cual piensan seguir redoblando esfuerzas hasta que el gobierno anuncie en forma explícita el fin de la medida presidencial.

El zapato chino de la reforma educacional

La clase política, desoyendo los llamados del mundo social y académico aprobó por holgada mayoría la idea de legislar el proyecto de Piñera, con lo cual pasó al senado donde se encuentra radicado en la comisión de educación (3). Pero, lo más complejo, es que al parecer el bloque opositor como quedó demostrado en la votación de la cámara baja, no tiene un punto de vista en común (4). En este sentido, las posturas se encuentran divididas, por una parte el presidente de la DC y a la vez presidente de la comisión de educación del senado Ignacio Walker ha manifestado: “Este proyecto ya no es lo que era. Más allá de la parafernalia, de la suma urgencia, era  básicamente atraer a los mejores directores y docentes para las escuelas. Hoy gracias a las trece indicaciones que presentamos como Concertación se logrará ese objetivo, pero enfocado hacia los establecimientos vulnerables y esperamos mejorar esta iniciativa legal aún más en el segundo trámite legislativo” (5). Por su parte, el senador Fulvio Rossi argumenta: “No vamos a aprobar en el Senado si es que el gobierno no avanza en dos temas importantes: institucionalidad y financiamiento. No basta hacernos cargo del tema del semáforo y reponer las horas de historia. No basta aumentar un poco la subvención para los niños vulnerables, lo más importante es que apuntemos al corazón del problema de la educación pública que es su dependencia a las municipalidades y el financiamiento” (6). El pasado 22 de diciembre, la vocera de la Concertación Carolina Tohá manifestó: “la revolución que Chile necesita requiere de grandes acuerdos y de todos los actores haciendo su aporte y aquí una vez más se optó por el camino de consultar sólo a los cercanos al gobierno, a los que ven la educación como un mercado para hacer negocios” (7). La pregunta que uno le haría al bloque opositor, Walker y Rossi incluidos, dónde están “todos los actores haciendo su aporte”; pueden asegurar los honorables qué el 5% de despidos anuales va a ser seguido de un 5% de nuevas contrataciones. Porque ese es el punto, aquí nadie está pidiendo inamovilidad funcionaria, pero esta  ley tiene olor a exterminio, no ha renovación, equidad y menos revolución.

La invasión de Kuwait

“Lo que no se mide no se mejora” (8), con estas palabras el titular de la cartera de educación fundamentó lo que se denomina “la cultura de pruebas y evaluaciones”, con lo que se pretende mejoras los resultados en el SIMCE, la mayor prioridad para el próximo año. Pero además, y esta vez de la mano del presidente Piñera, se anunció “la reforma de la educación superior que es parte de este gran programa por reformar la educación en nuestro país y ganar la madre de todas las batallas” (9). En qué consiste esta batalla, según trascendidos, en ampliar el Consejo de Rectores integrando a las universidades privadas; las que además deberán concursar en su interior por los fondos estatales. Si asumimos la lógica presidencial, esto se va a dar al calor de una batalla, lo que es una lástima, pues si algo nos enseña la historia –esa misma que el gobierno quiere disminuir en horas-  es que se llega a la guerra sólo cuando los mecanismos del diálogo propios de las democracias no han dado resultado; siendo ese precisamente el punto, aquí no ha habido ningún diálogo, en ese sentido el presidente cita bien a Saddam Hussein, esto se parece bastante a la invasión de Kuwait.

Ha sido un año duro para la educación

“Es obvio, para la cultura de la derecha es preferible que las escuelas sean privadas: ellas son el brazo cultural de la familia y no, en cambio, el lugar donde se expresan los ideales de la comunidad política” (10). La frase de Carlos Peña sintetiza fidedignamente lo que está detrás de los cambios que se están operando en educación, cambios que están destinados a reducir o exterminar en algunos casos la educación pública. Si no se amarra la discusión del proyecto de Piñera a una ley que fortalezca de verdad la educación pública, y eso lo sabe el senador Walker, el gobierno no le va a dar viabilidad y como el ejecutivo maneja la agenda legislativa es cuestión de cálculo saber cuánto le queda de vida a la educación pública.

Ha sido un año duro para la educación, pues ha visto la cara más dogmática del neoliberalismo aplicado al área educativa y que el próximo año pretende caer sobre las universidades estatales, con el sólo propósito de estimular el dogma libremercadista y ensanchar aún más el negocio de la educación particular subvencionada con fines de lucro. Si este fue el año en que vivimos en peligro, producto de las reformas unilaterales que se están imponiendo en el área, el próximo será el año de la guerra como lo planteo el presidente Piñera. Guerra que intentará el salto final a ese gran botín que es la educación universitaria, pero el mundo social ya sabe, ha sido notificado, que en la defensa de lo poco que va quedando están solos, la clase política una vez más les dio la espalda a los anhelos y aspiraciones de la sociedad.

___________________________________

* Doctora en Estudios Americanos mención Pensamiento y Cultura (2006, Universidad de Santiago de Chile). Antropóloga Social (1994, Universidad de Chile). Citado en: Reforma Educacional: las aulas siguen esperando; ver en: http://www.facso.uchile.cl/?_nfpb=true&_pageLabel=notFacso&url=68347

Notas

1.- Excepciones hay, Radio Universidad de Chile, Radio Cooperativa y Radio Bío – Bío. Las Revistas electrónicas El Mostrador, El Ciudadano y The Clinic y El Periodista.

2.- Joaquín Lavín, CNN Chile, 24 / 12 / 2010.

3.- en esta comisión la Concertación tiene mayoría y está integrada por el DC Ignacio Walker (presidente), el PPD Jaime Quintana, el MAS Alejandro Navarro, el UDI Andrés Chadwick, y el independiente de derecha Carlos Cantero.

4.- El proyecto fue aprobado con los votos a favor de los diputados PPD Pepe Auth, Orlando Vargas y Cristián Campos, los DC Jorge Burgos, Fuad Chahín, Jorge Sabag, René Saffirio, Eduardo Cerda, Matías Walker y Gabriel Silber, además de la PRI Alejandra Sepúlveda y de los independientes Miodrag Marinovic y Pedro Velásquez; además de la abstención los DC Pablo Lorenzini, Víctor Torres y Carolina Goic.

5.- Ignacio Walker, en: Senadores comienzan a definir posturas frente a Reforma de la Educación, radio.udechile.cl; lunes 27 de diciembre 2010. Ver en: http://radio.uchile.cl/noticias/96268/

6.- Fulvio Rossi, en: Rossi por reforma educacional: pide incorporar temas de institucionalidad y financiamiento, Publimetro; 23-12-2010. Ver en: http://www.publimetro.cl/nota/cronica/rossi-por-reforma-educacional-pide-incorporar-temas-de-institucionalidad-y-financiamiento/CPIjlw!Wyq0Sh9obqLwjnD8ABnGiA/

7.- Carolina Tohá, en: Concertación considera que reforma educacional es insuficiente, Lanación.cl; 22 de noviembre de 2010. Ver en: http://216.72.168.173/concertacion-considera-que-reforma-educacional-es-insuficiente/noticias/2010-11-22/141547.html

8.- Cuenta Pública Anual del MINEDUC. Joaquín Lavín. Ver en: http://www.gob.cl/informa/2010/12/27/ministro-lavin-presento-la-cuenta-publica-de-educacion.htm

9.- cuenta pública Anual, Sebastián Piñera. Ver en: http://www.gob.cl/destacados/2010/12/27/presidente-pinera-realizo-inedita-y-completa-cuenta-publica-del-primer-ano-de-gobierno.htm

8.- Carlos Peña, en: La revolución educacional de la derecha, El Mercurio; 28 de Noviembre de 2010. Ver en: http://blogs.elmercurio.com/reportajes/2010/11/28/la-revolucion-educacional-de-l.asp

15
Dic
10

Lo que se pierde sin la Historia

Claudio Rolle *

 

Uno de los mayores problemas de la anunciada reforma de la educación, definida por el Presidente Piñera como “la madre de todas las batallas”, se refiere a la insidiosa presencia de propuestas de cambios curriculares en medio de un conjunto de medidas administrativas que conforman el cuerpo principal de una iniciativa que se busca presentar como un bloque.

Amparándose en medidas de fomento al estudio de la pedagogía, en la creación en estímulos económicos para el sector, en las formas de renovación de los docentes y las facultades de los directores de liceos y colegios, se intenta introducir una reforma curricular que es de naturaleza distinta al resto de las propuestas.

Esta operación es peligrosa y está cargada de implicancias pues se compromete en ella el desarrollo de los estudios en campos muy relevantes de la formación de nuestros niños y jóvenes, tomándose resoluciones cuyos efectos negativos se verán en un futuro mediato. Por otra parte, como se ha señalado en debates de otros países, una sociedad que margina despreocupadamente la historia de sus escuelas es una sociedad “suicida” y espiritualmente empobrecida, debilitada en sus referentes identitarios y carente de profundidad en sus formas de análisis y proyección.

Sin ninguna fundamentación seria, ni menos respaldada en documentos o informes, se plantea la disminución de las horas de enseñanza en el sector de Historia, Geografía y Ciencias Sociales y en el de Tecnología en beneficio del aumento de horas para Lenguaje, Matemáticas e Inglés. Se trata de una decisión de graves implicancias ya que se restan posibilidades al estudio de sectores fundamentales para el desarrollo de las habilidades para la vida en sociedad por una parte  y de capacitación para la autosuperación por otra.

Es muy baja la meta que se propone un ministerio que está llamado a educar y se conforma con instruir.

Se limitan las horas destinadas a la educación en un sector que favorece el  desenvolvimiento de pensamiento crítico, el estímulo de la capacidad de indagación, interpretación y propuesta y la preparación para la convivencia social, el pluralismo y la tolerancia, expresiones muy relevantes para la formación de ciudadanos libres, informados y participativos.

Se pone en riesgo el ámbito que se ocupa del estudio de la conformación de la identidad social, la memoria, la formación ciudadana y las relaciones sociales, en el que se entregan las herramientas para una comprensión más rica de un mundo variado y cambiante, multicultural y capaz de valorar la diversidad como forma de riqueza. Se limita el campo de estudios donde las ciencias sociales otorgan los instrumento críticos para entender el mundo de la economía y las relaciones sociales que se generan en torno a ella y se restringen las posibilidades para una adecuada formación de los estudiantes en relación con el medio en que viven  y las responsabilidades que ello implica en materia de sustentabilidad y aprovechamiento de recursos y energía.

Con esta reducción de horario se pone en riesgo la fundamental tarea de entregar una sólida formación ciudadana que capacite a los jóvenes para el desarrollo de los  valores cívicos y las diversas formas de responsabilidad y participación democrática.

Quitando el 25 % de las horas de este sector se limitan las posibilidades de que  nuestros jóvenes se preparen adecuadamente para una vida más rica  y desarrollen actitudes que los ayuden a entender las culturas y cultiven las humanidades, sector que cada día más es puesto en valor por la investigación.

Es grave así mismo el que se pierdan horas en el sector de Tecnología, terreno que puede dar muchas posibilidades a quienes están en la etapa formativa y estimular en ellos la creatividad y la capacidad de respuesta a un mundo en continuo cambio. Se ve afectado el porvenir de nuestras niñas y niños en una de las áreas más promisorias para el desarrollo de criterios igualitarios y solidarios, donde la creatividad y la imaginación pueden tener grandes posibilidades.

La justificación de esta medida que implica tantas y tan significativas pérdidas no está suficientemente desarrollada y deja flancos abiertos a la especulación. De factores contextuales se puede conjeturar que es la preocupación por conseguir mejorar los resultados de las pruebas SIMCE y PSU la que determina esta medida. Esto puede dar réditos políticos inmediatos porque en un corto plazo, con más horas en lenguaje y matemáticas se puede lograr alza de puntajes. Sin embargo no sólo existen visiones muy críticas sobre la efectividad y valor de estos resultados sino también se hace evidente la aplicación de un criterio equivocado en cuanto se apunta a la búsqueda de resultados de corto plazo y de medición  estandarizada, es decir al conseguir que los medios de medición indiquen cifras tranquilizadoras sin considerar suficientemente las razones y problemas de fondo en materia de aprendizaje. Se corre el riesgo de conseguir una ilusoria sensación de metas alcanzadas cuando esos indicadores pueden ocultar la carencia o la debilidad de habilidades necesarias para una vida más plena y variada para toda la sociedad.

Extremando los términos existe la sensación de que más que el desarrollo de una educación que promueve un desarrollo integral de la persona y un equilibrado despliegue de sus habilidades para la participación consciente y crítica en la vida de la comunidad, se está optando por una instrucción básica en los ámbitos de lenguaje y matemática, convertidas en  “esencia y base de la educación” por el ministro Lavín.

Ha faltado imaginación en esta propuesta de modificación curricular puesto que se aplica una medida general, poco trabajada en sus aspectos internos, que puede ofrecer en principio resultados en el corto plazo como es el aumento de horas en los sectores que se ven privilegiados. Sin embargo no existe aún claridad sobre el cómo se usarán esas horas suplementarias y no aparece en el escenario de hoy un giro que parezca suficientemente imaginativo que nos lleve a alejarnos de un tipo de formación convencional. Por su naturaleza “omnívora” la historia, y de manera más general las ciencias sociales, ofrecen posibilidades para el desarrollo eficiente y cautivante de las capacidades de lectura y escritura y sólo es necesario poner una cuota de creatividad e inventiva para conseguir una sinergia en esta materia. Incluso en el sector de habilidades matemáticas se podría conseguir un modo de colaboración atractivo y eficaz en los primeros años de formación de nuestros niños pues existen campos de confluencia de materias de interés común. Se debe considerar que para el desarrollo de una buena capacidad lectora está comprobado que se deben leer materias diversas,  considerando no sólo a distintos géneros literarios sino también áreas de conocimiento y su literatura como ocurre con la historia, la antropología u otras formas de expresión de saberes.

Es dable preguntarse si el aumento de horas conseguirá lo que de él se espera. No sirve necesariamente el aumento mecánico de horas de lo que se está haciendo, salvo si se proyecta en la línea de entrenamiento e instrucción para la superación de pruebas. Eso sin embargo implicaría poner los medios por sobre el fin fundamental, enriquecer las vidas de nuestros niños con educación para la vida.

En este escenario ¿No será mejor disminuir horas de lenguaje que aumentarlas para los niños? ¿no será mejor concordar más horas de lectura compartidas entre Lenguaje y Comunicación e Historia, Geografía y Ciencias Sociales? ¿No será posible aumentar las horas de Lenguaje para los profesores para mejorar su capacitación? ¿No será mejor invertir en formas de innovación didáctica? ¿No será mejor modificar las partes de la ecuación y focalizar esfuerzos para enriquecer la búsqueda de puntos de encuentro entre disciplinas y sectores?

Si estas acciones fuesen acompañadas por medidas administrativas que apuntaran no sólo a tener mejores estudiantes de pedagogía sino también a ofrecer un mejor clima de aprendizaje con menos alumnos por aula se lograría un importante avance en la calidad de nuestra educación.

Sobre todo es fundamental trasformar esta situación en que un sector fundamental en la formación para la vida de ciudadanos libres, informados, solidarios y comprometidos con la vida de la sociedad, en una ocasión para imaginar nuevas vías para desarrollar alianzas didácticas y cultivar el terreno fértil y basilar de la lectura en conjunto con el sector de Lenguaje. Aprovechemos este difícil trance para poner más imaginación y mayor creatividad en las tareas de enseñanza haciendo un esfuerzo serio por la integración de conocimiento y el desarrollo equilibrado de habilidades y competencias de nuestros niños. Trasformemos este momento que puede ser muy negativo y limitante para la formación para la vida en una oportunidad de ensayo de nuevos desafíos.

Consideramos que la enseñanza histórica es una parte de la cultura general puesto que permite incluir a los estudiantes en la sociedad en la que vivirán, haciéndolos  asimismo capaces de participar en la vida social y que esa preparación es tan importante como la del dominio básico de las operaciones de lectura y escritura y las básicas de matemáticas. Es muy baja la meta que se propone un ministerio que está llamado a educar y se conforma con instruir.

Frente al dilema que la reforma curricular propone hay que  insistir en que no se han contemplado vías más imaginativas y creativas y que se ha optado por una vía imprecisa y poco discutida fuera del ámbito ministerial lo que choca con las ideas liberales que por otra parte el propio ministro reivindica con frecuencia.

Deseo y espero un grado mayor de reflexión y sensatez en la modificación del curriculum, que se atiendan las sugerencias del CNED y que las autoridades correspondientes tengan la disposición a escuchar ideas y argumentos antes de aplicar una modificación que puede tener consecuencias profundas en el largo plazo aunque puedan disimularse en lo más inmediato.

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* Profesor del Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Extraído de El Mostrador (Ver aquí)

01
Dic
10

¡NO A LA DISMINUCIÓN DE HORAS EN HISTORIA! (parte 2)

La controversia provocada por la disminución de las horas de historia en el curriculum nacional, ha provocado una fuerte controversia en el escenario nacional, lo que ha llevado a manifestaciones callejeras, actos simbólicos y declaraciones. Por si Ud. no ha tenido tiempo de revisar los medios, lo invito a un vistazo rápido:

Declaraciones Públicas

* Declaración de Historiadores y Profesores de Historia y ciencias Sociales a Propósito de la reducción de Horas de Clases de historia, Geografía y ciencias Sociales en la enseñanza Media.

* Declaración Pública Escuela de Historia U. Diego portales

* FECh rechaza la reducción de horas de clases de Historia y Geografía

* Estudiantes de Historia de la ULA repudian disminución de horas de clases

 

Reacciones en la Prensa

  • María Angélica Guzmán (UC): Experta UC: Aumento de horas sin cambio en pedagogía “no aporta en nada” (La Tercera)
  • Manuel José Ossandón (alcalde RN): Alcalde Ossandón por cambio curricular: “Parece que la prioridad es formar empresarios” (La Tercera)
  • Álvaro Góngora (Historiador): Sólo puede amarse lo que se conoce (El Mercurio)
  • Rodrigo Larraín (Sociólogo U. Central): Más matemáticas y menos historia (El Mostrador)
  • Cristián Cox (UC): Efectos graves, ventajas inciertas (La Tercera)
  • Fabián González (Academia de Humanismo Cristiano): ¿Qué hay detrás del “gran cambio al curriculum escolar”? (El Mostrador)
  • Soledad Concha (UDP): Reforma (El Post)
  • Alfredo jocelyn-Holt (Historiador): La Historia Importa (La Tercera)
  • Guillermo Bastías (bloguero): ¿La Mayor Reforma Educacional o el fin de la Educación Pública? (El Ciudadano)
  • Andrea Dufournel: La educación chilena está para la historia (El ciudadano)
  • Anibal Venegas: ¿Reforma o contrarreforma de la educación? (Clarín)

Entrevistas

  • Entrevista a Gabriel Salazar(CNN)
  • Entrevista a Sergio Grez (CNN)
  • Alfredo Jocelyn-Holt (historiador): La educación puede ser el punto débil del gobierno de Sebastián Piñera (Desde Zero)

Redes Sociales.

  • No a la reducción de horas en Historia y Ciencias Sociales está en Facebook

To be continued…