Posts Tagged ‘colegio de profesores

28
Jun
11

La Clase Política le Teme a los Pingüinos.

esto es una medida desesperada desde el gobierno, para tratar de disolver el movimiento estudiantil”.

Paloma Muñoz*

 

No llamó la atención la medida gubernamental que recetó vacaciones forzadas a los estudiantes de enseñanza media de la Región Metropolitana (1) que están en paro o en toma, según fuentes confiables la situación se discutió en un comité político de emergencia el final de semana donde se decidió aislar a lo que La Moneda denomina, “el sector más politizado”. En efecto, la clase política –llámese gobierno, derecha y concertación- ve con preocupación planteamientos que proponen cambios estructurales al sistema político chileno, como única forma de mejorar la educación pública.

El movimiento pingüino actual no sólo superó al del 2006 en número, sino que además es capaz de pulir cada una de los métodos que articularon el movimiento que puso en jaque a la presidenta Bachelet. En efecto, los pingüinos representan una expresión de “lo político” que no reconoce influencias claras de la política tradicional, al contrario de lo que pasa con los universitarios. Sin bien presentan una fuerte atomización, esto no les impide llegar a acuerdos en lo central pues carecen del ideologismo que tienen otros movimientos políticos. Han hecho gala de una constitución orgánica eminentemente democrática, extendida y abierta, sin personalismos, donde las decisiones son vinculantes a una amplia mayoría. El manejo de las redes sociales les ha permitido no sólo mejores y más expeditas vías de comunicación, sino que mediante la utilización del Streaming han abierto las ventanas a cómo se toman y se debieran tomar las decisiones políticas. Por último, los pingüinos maduraron la derrota del 2006, saben que en materia educacional La Concertación y La Derecha tienen, ladridos más ladridos menos, el mismo discurso; por eso sus demandas apuntan a la estructura del modelo político, la Constitución del 80.

La estrategia de Lavín, que habría sido visada por el propio Piñera, consiste en dividir el movimiento estudiantil, en las próximas dos semanas calculan que pueden llegar a acuerdos con los universitarios y los rectores del CRUCH. La solución consistiría en aumentar los aportes basales a las Ues., la creación de un sistema de crédito universitario único, pase escolar para todo el año, entre otros. A cambio de qué, algo muy simple, hacer legal el lucro de las Ues. privadas, con lo cual consolidan un negocio que mueve millones anualmente y del cual profitan transversalmente los políticos. En esta lógica debe entenderse el acuerdo que firmaron los presidentes de los partidos de la Concertación que, en todo el texto (2), no hacen ninguna mención a las demandas de los secundarios. Para los políticos opositores es complejo tocar el tema, significa poner un manto de dudas en las reformas que ellos consensuaron con Lavín a principio de año y que dejaron desconformes a académicos, profesores y estudiantes.

Así las cosas, es difícil predecir el curso que tomaran los acontecimientos, puede que las “vacaciones forzadas” terminen debilitando el movimiento o, por el contrario, permita que los secundarios aprovechen el tiempo para mejorar y pulir aún más sus tácticas, cosa que sólo estos agitados tiempos nos dirán.

* Paloma Muñoz, vocera de la Coordinadora Nacional de Secundarios. Ver en: http://www.latercera.com/noticia/nacional/2011/06/680-376056-9-coordinadora-nacional-de-secundarios-esto-es-una-medida-desesperada.shtml

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Notas

1.- Existen actualmente 232 colegios en toma en la Región Metropolitana. Ver nómina en: http://www.latercera.com/noticia/educacion/2011/06/657-376037-9-conoce-la-lista-de-los-232-colegios-metropolitanos-que-se-mantienen-en-toma.shtml

2.- Oposición firma compromiso por la educación superior y acuerda no aprobar propuestas unilaterales del ejecutivo. Ver en: http://www.ignaciowalker.cl/2011/06/oposicion-firma-compromiso-por-la-educacion-superior-y-acuerda-no-aprobar-propuestas-unilaterales-del-ejecutivo/

 

 

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25
May
11

Universitarios: Un Movimiento Social en Ciernes

“Y aquí lo que hay que hacer es orientar

las ayudas estudiantiles hacia los jóvenes

más esforzado provenientes de los sectores

de menores recursos, independiente cuál

institución de educación superior elijan”

Joaquín Lavín *

La madre de todas las batallas. Así denominó el presidente Piñera la reforma universitaria que finalmente anunció el pasado 21 de mayo y, de no mediar algún acontecimiento extraordinario, consolidará completamente el modelo de mercado en toda la educación chilena. En efecto, se pretende introducir variaciones en el Aporte Fiscal Indirecto (AFI), ampliando su cobertura (1) y transformándolo en un boucher que el alumno podrá canjear en cualquier centro de educación superior tanto público como privado. La medida, que si bien tiene un aspecto positivo, su ampliación en cobertura, también permite un mayor desfinanciamiento de las Universidades Públicas que utilizan legítimamente este aporte como parte de su financiamiento (2). En la práctica, el Estado, o sea todos nosotros, le entregaremos dineros a universidades privadas, independiente de la calidad de la enseñanza que impartan, aumentando el lucro indebido de estas instituciones. Situación que pondría en graves problemas a las Universidades Públicas, que reciben menos del 10% como aporte del Estado para su financiamiento, con lo cual se prevé un sostenido debilitamiento de estas casas de estudio.

Piñera sabe que una medida de este tonelaje será difícil de abordar, los días previos al anuncio la CONFECH movilizó a cerca de 100 mil estudiantes en todo el país para presentar un petitorio de cambio estratégico en la educación superior (3), obviamente ninguna de las demandas estudiantiles merecieron alguna consideración presidencial en el discurso. Por otra parte, los rectores de Universidades tradicionales han denunciado el carácter ilegal con operan las Universidades privadas, las que se constituyen como corporaciones sin fines de lucro y mediante un “ardid” traspasan sus cuantiosas ganancias a sociedades inmobiliarias. La situación es compleja y en los pasillos del MINEDUC ronda preocupación, pues si la situación se sale de cauce esto se podría transformar en una segunda revolución pingüina, la que podría acabar con buena estrella del ministro Lavín.

Un movimiento social en ciernes

No es fácil cuantificar lo que podría suceder, el año ha estado marcado por sucesos donde la estructura institucional del sistema político imperante se muestra inerme ante una sociedad civil cada vez más empoderada, opinante, que quiere respuestas y participación. Ahora bien, desde una perspectiva sociológica un movimiento social requiere tres niveles distintos de reivindicaciones o planteamientos:

a). Una reivindicación concreta en torno a la condición en que se vive. En este caso, los estudiantes están pidiendo una baja en los créditos de la educación superior, un mayor aporte del Estado a las Universidades públicas.

b). Una demanda de cambio institucional en las reglas del juego. Los estudiantes están pidiendo regulación al lucro de Universidades privadas y, un viejo anhelo, democratización al interior de los de educación superior.

c). Aspiración de cambio más global de la sociedad, usualmente asociado con algo utópico. Aquí el aporte viene del mundo académico, de la mano del rector de U de Chile Víctor Pérez, quien está pidiendo un “nuevo relato” para entender el concepto de Universidad Pública (4), situación que busca construir un nuevo tipo de educación y por lo tanto un nuevo modelo económico y social.

Pero, el bloque social que pretende defender la educación pública deberá también sortear algunas barreras que le permitan poner en la opinión pública sus demandas, primero, deben hacer un esfuerzo comunicacional para explicar en forma sencilla que ellos no están por crear una educación elitista, como los acusa el gobierno. Segundo, deberán hacer frente al problema de la violencia, los pingüinos el 2006 cuando se vieron sobrepasados se tomaron los colegios, donde podían tener un control más exhaustivo de la situación. Tercero, deberán elegir si acotan su movilización al ámbito de la educación superior o buscan alianza con la educación básica y media.

Para mañana, los universitarios están llamando a una segunda jornada de movilización, ahora sólo falta que el gobierno, un poco perplejo con la impresionante movilización en contra de Hidroaysen, plantee su estrategia.
 

* Lavín da las claves para la reforma a la educación superior y advierte: “Los que, necesitan más ayuda no marcharon ayer”. La Segunda, 13 de mayo del 2011.

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Notas

1.- A la fecha, se otorga a los primeros 27.500 alumnos que ocupan las matriculas de primer año de las universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica existentes antes del 31 de diciembre de 1980.

2.- “El estado contribuirá al financiamiento de las universidades existentes al 31 de diciembre de 1980 y de las instituciones que de ellas se derivaren, mediante aportes fiscales cuyo monto anual y distribución se determinarán conforme a las normas del presente título.” D.F.L N°4 de 1981, del Ministerio de Educación.

3.- Nuestro Objetivos, en reformaeducacional.cl. Ver en: http://www.reformaeducacional.cl/nuestros-objetivos/

4.- Para una mayor comprensión de este concepto, ver entrevista de Tomás Mosciatti al rector de U de Chile Víctor Pérez en CNN Chile. Ver en: http://www.cnnchile.com/nacional/2011/05/19/el-aporte-del-estado-para-las-universidades-estatales-es-cada-vez-menor/

28
Abr
11

Todas estas evaluaciones que se hacen son una consecuencia de la sospecha sobre la escuela

El año pasado pasó por Chile Emilio Tendi, Investigador independiente del CONICET, profesor titular por concurso en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y consultor del IIPE-UNESCO. Autor además de obras tales como “La escuela y la cuestión social” (1), “Nuevos temas en la agenda de política educativa” (2) y “La condición docente” (3). El destacado académico fue invitado por la Universidad Alberto Hurtado para rendir una clase magistral, situación que aprovechó Revista Docencia (4) para conversar con el académico sobre el estado actual de la educación chilena, la formación docente y las confusas señales que está dando el actual gobierno en materia de políticas educativas. A continuación dejo con Uds. La entrevista al profesor Tendi Fanfani.

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“Todas estas evaluaciones que se hacen son una consecuencia de la sospecha sobre la escuela”

Entrevista a Emilio Tenti Fanfani (5 )

Revista Docencia

En el marco de la visita del sociólogo argentino Emilio Tenti Fanfani a Chile, donde dictó la conferencia “Nuevos escenarios de la profesión docente: tensiones y desafíos”, el 22 de julio en la Universidad Alberto Hurtado, Docencia quiso conversar con él acerca del informe del “Panel de expertos para una educación de calidad” dado a conocer días antes. Sus opiniones reflejan el desacuerdo con muchas medidas que no tienen sustento y que faltan el respeto a la profesión docente.

¿Cómo se ven desde fuera las políticas educativas aplicadas en Chile?

Todos sabemos que en Chile durante las últimas décadas se ha venido introduciendo sistemáticamente una lógica de mercado en la provisión del servicio educa­tivo. Por otra parte, la mayoría de los sistemas educativos latinoamericanos, incluido el de Chile, fueron fundados so­bre otros pilares. Los mismos remiten al famoso modelo organizacional de tipo burocrático. La educación escolar fue concebida como una función pública cuyo objetivo era proveer un bien público. De allí la centralidad que tuvieron objetivos tales como la gratuidad, la obligatorie­dad, el universalismo, el derecho ciudadano, etc. En Chile, al parecer, triunfaron quienes se propusieron despertar al elefante burocrático escolar, introduciéndole dosis ma­yores de competitividad (entre establecimientos, entre alumnos, entre profesores, etc.) mediante una serie de dispositivos tales como el financiamiento a la deman­da, la libre elección de establecimientos, la evaluación, la “responsabilización” de los docentes, etc. Todo indica que la profundidad, coherencia y continuidad de esta política constituye a Chile en un caso único, al menos en América Latina. En la Argentina, por ejemplo, donde el achicamien­to de la capacidad productora y reguladora del Estado al­canzó dimensiones notables durante la década de 1990, el sistema educativo no fue alcanzado por la ola neolibe­ral, en la misma medida en que lo fue en el caso de Chile. En la Argentina, el sistema de evaluación de la calidad de la educación (creado por la denominada “Ley Federal de Educación” de 1993) no goza de la legitimidad social que tiene en Chile la prueba SIMCE. Su historia es muy accidentada y sus efectos políticos son más bien limita­dos, entre otras razones a causa de la fuerte resistencia del sindicalismo docente. La mayoría del profesorado se opone fuertemente al uso de los resultados de las eva­luaciones de calidad tanto para establecer rankings de establecimientos como para evaluar el desempeño de los docentes y determinar su salario.

Se reconoce que este tipo de evaluaciones pue­de tener utilidad desde un punto de vista político, para ofrecer un panorama de las desigualdades en el desarro­llo de los aprendizajes, para orientar recursos y políticas educativas generales, pero todavía no se constituye en una información utilizada por los docentes para reorien­tar sus prácticas en el aula.

¿Qué le parece a usted la idea de que en el proceso de construcción de una nueva carrera docente se esté considerando que los salarios puedan variar se­gún los resultados obtenidos por los estudiantes en la prueba SIMCE?

Creo que se pueden emplear muchos argumen­tos para oponerse a esta construcción. En primer lugar porque el aprendizaje es resultado de un trabajo colec­tivo de los docentes (tanto en un año escolar, como a lo largo de los años). Por otra parte, es cuanto menos com­plejo aislar el peso del factor docente del resto de los fac­tores escolares y sociales que determinan el aprendizaje. Además hay ciertos aprendizajes que adquieren valor y sentido no en el presente, sino en distintos períodos de la vida, o sea, los impactos de la educación son diferidos en el tiempo, es de un simplismo creer que yo puedo cuanti­ficar cuál es el aporte que hace el profesor, uno, individual, en un año al aprendizaje de un chico. Por otro lado es preciso tener en cuenta que en gran medida la docencia es una práctica cuya calidad no se expresa sólo en un producto, sino que se presenta en su misma performance. En este sentido el trabajo del docente es análogo al que realiza un “artista ejecutante” en la medida que no tie­ne efecto inmediato y “medible”. Por otro lado, ¿cómo se hace para medir la cantidad de “creatividad”, de “curiosi­dad”, de “interés y pasión” por el conocimiento que puede despertar una “buena” clase de un “buen profesor”?

A lo anterior hay que agregar que lo que ha­cen los maestros depende también de los recursos con los que cuenta la institución y lo mismo sucede en cual­quier profesión. Lo que los sujetos hacen no depende sólo de sus cualidades, de sus competencias, de sus orientaciones de valor, sino también del contexto insti­tucional en el que desem­peñan su tarea. Las reglas y recursos que estructuran sus prácticas, en parte facilitan y limitan lo que hacen en el aula. El mismo docente que por la mañana trabaja en una escuela particular, hace cosas diferentes por la tarde cuando se desempeña en un establecimiento público. El docente aislado, dotado de competencias y valores es una mitología (lo mismo puede decirse de cualquier otro actor social). ¿Cómo se aísla el efecto institución de lo que es el efecto individual? ¿Cómo se aísla el efecto de un profesor respecto a todos los demás profesores, de todos los otros agentes especializados que han in­tervenido en la formación de un sujeto? Yo creo que los sindicatos tendrían que hacer valer su opinión y explicar por qué no están de acuerdo, y buscar otros criterios de evaluación.

Utilizar las evaluaciones de los alumnos como un criterio de evaluación del profesor es una cosa po­líticamente no viable en Argentina. Creo que esto en el fondo no existe en ningún lugar. Basta mirar el caso “pa­radigmático” de Finlandia (que se ha construido como caso ejemplar en el mundo). Allí, los profesores no son evaluados mediante exámenes ni a través de los rendimientos que obtienen sus alum­nos en materias básicas tales como lengua y matemáticas. En ese país, los docentes reciben una formación de calidad equi­valente a la que reciben otros profe­sionales.

¿Qué le parece a usted el mapa de los semáforos para dar cuenta de los resultados de las pruebas SIMCE?

A primera vista uno no puede más que con­siderar la iniciativa como inadecuada y extemporánea. Se trata de darle otra vuelta a la tuerca de la lógica del mercado. En otras palabras, pareciera ser que luego de tantos años de evaluación la información que ésta arroja no es información suficiente para orientar las elecciones de los padres de familia y los alumnos. No conozco en el contexto internacional el uso de un dispositivo análo­go para “determinar” (más que orientar) la demanda de educación. Incluso en Chile se ha demostrado que las fa­milias toman en cuenta muchos otros factores para elegir la escuela para sus hijos y no por falta de información sobre los rendimientos promedio de los establecimientos, sino porque la escuela es una institución estructuralmen­te polifuncional (se esperan muchas cosas de ella). Y no se trata de que las familias no sean racionales cuando eligen, sino que lo hacen conforme a criterios que muchos tecnócratas desconocen y simplifican en demasía.

Hay dos maneras de regular los sistemas edu­cativos. Esquematizando mucho, puede decirse que uno consiste en confiar en la capacidad de elección del cliente. Uno es el dispositivo de la elección, es decir, la posibilidad de “empoderar la demanda” premiando y castigando al proveedor del servicio “entrando” o “saliendo” de él. Este dispositivo general se basa en la creencia de que las familias tienen preferencias claras y diversas y que están informados para poder elegir racionalmente. Sin embargo, la realidad es más compleja de lo que el modelo neoliberal propone. Contra este paradigma están los que creemos que la educación es un bien público cuya provisión no puede quedar li­brada a la lógica del mercado. El aprendizaje no es un bien que se puede distribuir, ofrecer y “comprar hecho”, sino que es una compleja coproducción donde “la participación” del aprendiz, de su familia de los docentes resulta primordial. Tanto en el pro­ceso como en las instituciones donde se lleva a cabo el servicio educativo. Con la palabra podemos participar, podemos modi­ficar la forma de hacer las cosas en las aulas y las escuelas, podemos reorientar recursos y procesos en función de fines que no son sólo individuales, sino también colectivos y construidos mediante los mecanismos de la democracia. Esta es otra forma de “construir equilibrios” y regular el sistema escolar.

Otra preocupación nuestra es el empoderamiento y énfasis de un rol de director como gerente, administrador de los recursos para alcanzar determinados resultados. ¿Qué opinión le merece esto?

Yo creo que hay este intento de transferir al sector pú­blico la lógica de gestión y administración de las empresas pri­vadas. Se dice que las empresas más dinámicas del capitalismo contemporáneo ya no se organizan alrededor de los clásicos principios tayloristas (la contraparte “privada” de las burocra­cias públicas). Éstas hoy serían flexibles, sometidas a la lógica de la evaluación, con agentes polivalentes y vinculados en torno a proyectos, dirigidas por líderes, desreguladas, etc. Si la edu­cación es una mercancía que se produce e intercambia en el mercado ¿por qué no producirla con una organización análoga a la de la empresa capitalista? ¿Por qué no replicar estos dispo­sitivos en los viejos y agotados sistemas educativos de Estado? Desde este punto de vista el director ya no debe ser un funcio­nario que tiene una serie de tareas e incumbencias claramente estatuidas. Ahora tiene que ser un gerente o un líder capaz de hacer que su organización alcance la máxima eficiencia y eficacia productiva (por ejemplo, que obtenga los máximos pro­medios en las pruebas SIMCE). Para ello las instituciones deben ser “autónomas”, es decir, aligeradas de todas las regulaciones que las atan a un interés común, en el interior de un sistema que tiene finalidades colectivas y democráticamente estable­cidas. Desde este punto de vista las instituciones deben ser autónomas. Pero no hay que olvidar que la autonomía, cuando es legítima y necesaria, requiere condiciones sociales para su ejercicio. Cuando no se otorgan los recursos suficientes, la autonomía en el discurso se transforma en un abandono en la práctica. En verdad, las evidencias indican que la autonomía de la que se habla es una especie de libertad condicionada. En muchos casos cambian los mecanismos de control. La autonomía con evaluación es una especie de control expost que puede ser más limitativo que la vieja supervisión escolar.

¿Qué cambios le parece que se debieran producir en la formación docente?

Considero que en la mayoría de los países de América Latina se impone una profunda reforma inte­lectual y moral de la formación docente. Para hacerlo en forma correcta hay que plantearse qué es lo que tiene que saber un docente en el mundo de hoy. Creo que ésta es una de las profesiones más complejas que existen porque le cambian radicalmente los problemas a resolver y le cambian los interlocutores. En efecto, cambian dra­máticamente la cultura y el saber y cambian las nuevas generaciones (los alumnos). Además cambia la estructura y dinámica de las familias, lo cual requiere una profunda revisión de la división del trabajo entre la escuela y la familia. Los niños y adolescentes de hoy tienen derechos y luchan por su ejercicio efectivo en todos los ámbitos don­de transcurre su vida. En verdad, en muchos casos se han convertido en “sujetos colectivos” dotados de identidad y conciencia (con sus propios lenguajes, consumos cul­turales, estilos y espacios de vida, demandas, intereses, etc.). Estos cambios en la so­ciedad se sienten en el aula (por eso poco puede enten­derse lo que pasa dentro de la escuela si no se mira lo que sucede fuera de ella). Por ejemplo, los viejos trucos para producir el orden y la autoridad pedagógica en la escuela ya no sirven porque los chicos son completamen­te diferentes. Por otra parte cambian el programa esco­lar, la forma de enseñanza y lo que la sociedad espera de la escuela. No es raro que estas demandas sean mu­chas veces contradictorias, conflictivas y hasta excluyentes. Los docentes tienen problemas ra­dicalmente nuevos que enfrentar y lo deben hacer muchas veces no sólo con recursos escasos, sino también inexistentes u obsoletos. Se requieren políticas integrales para docencia que intervengan so­bre varios procesos al mismo tiem­po: reclutamiento, formación inicial y permanente, marco institucional del trabajo docente, carrera y re­compensas.

Junto a ello hay que tener una oferta formativa mucho más rica para aquellos estudiantes (de pedagogía) en desventaja cultural y darle todo lo que los otros (aventajadas socioeconómicamente) han “mamado” de la cuna. A los “desheredados de la cultura poderosa” hay que ofrecerles oportunidades formales de aprendizaje y acceso. Desde este punto de vista hay que enriquecer la formación docente con los contenidos humanistas más generales, es decir, aquellos relacionados con el desarrollo de la sensibilidad estética y cultural en sentido amplio. Una buena formación docente debe tener como base una buena formación en cultura general.

Hablo de una reforma intelectual y moral, por­que también está toda la cuestión de una ética de la profesión. No hay que perder de vista el hecho de que la educación de las nuevas generaciones es una dimensión relevante de la construcción de una sociedad. En este sentido es una actividad que tiene una fuerte resonancia política. La enseñanza no puede desentenderse de las grandes preocupaciones y temas de la agenda política de una sociedad determinada. Por ejemplo, en América Lati­na y en el mundo no hay manera de construir una socie­dad más justa si no hay un desarrollo equitativo de cierto capital cultural básico en todos los individuos y grupos que componen la sociedad. El conocimiento se ha convertido en un capital (en este sentido se dice que vivimos en una “sociedad del conocimiento”). Si esto es cierto, hay que tomárselo en serio. Los docentes deben tener conciencia de que mediante su trabajo contribuyen a la construcción de una sociedad más justa y más libre. Pero dudo de que en América Latina todo el mundo quiera una sociedad igualitaria. Si aspiramos a la conformación de un colectivo docente comprometido con la construcción de una socie­dad más justa, lo primero que debemos preocuparnos es de que estos profesionales tengan la capacidad de gene­rar en los chicos la demanda de conocimiento, y no una demanda de títulos, de diplomas, de certificados, como es la que actualmente tiende a predominar.

¿Cómo se forman maestros así?

Hay que tener claro qué es lo que tiene que saber un profesor: además de saber qué es lo que hay que enseñar y conocer el cómo, creo que hay que incorporar un tercer capítulo, y es que tiene que conocer al aprendiz. El buen profesor es un “experto en chicos”. Pero no se trata sólo del clásico y necesario conocimiento de su dimensión psicológica relacionada con el aprendizaje. Las nuevas generaciones tienen sentimientos, emociones, etc., que hay que contribuir a desarrollar y orientar hacia formas creativas. Pero, además de “mentalidades” y “emociones”, las nuevas generaciones tienen culturas muy marcadas, dinámicas y diferenciadas. Estas culturas constituyen el fundamento de sus identidades y configuraciones colectivas. Un buen docente debe conocer la dimensión cultural de sus alumnos. Por lo menos en Argentina esta parte de la formación de los docentes es extremadamente débil. Está ausente todo lo que tiene que ver con antropología y sociología de las culturas juveniles.

Por otra parte, el maestro tiene que acompañar y preparar al chico en su inserción en la sociedad. No digo que tengan que ser economistas, sociólogos, pero ¿cómo puede ser un profesor que no sepa cuál es la estructura dinámica del mercado de trabajo?, ¿cuáles son los trabajos que se crean cada año?, ¿y de qué tipo? Asimismo debe conocer los dilemas y contradicciones de la democracia, las diversas crisis de la situación política, las culturas de masas, el impacto que tiene la publicidad capitalista en los consumos de los jóvenes y en la construcción de la subjetividad.

Otro elemento importante es que tienen que conocer la estructura de la familia actual. Los profesores viven añorando la familia tradicional, pero la realidad es que hay composiciones familiares totalmente heterogéneas, hay mamás solas, niños que se quedan con la abuela… Eso hay que considerarlo porque familia, medios de comunicación y escuela tienen una relación de interdependencia, no estamos formando solos, hay otras agencias de socialización.

Además, los profesores de ahora tienen que ha­cer cosas que antes hacía la familia. En un tiempo anterior, la primera socialización le competía a la familia. El chico llegaba a clase “bien hechicito”, como dicen los docentes en México. Esta primera educación era la base de su compor­tamiento en clase. Ahora el profesor está obligado a gastar mucha energía y tiempo en “socializar”, pacificar, ordenar la cla­se, etc. En los Estados Unidos, se está consta­tando que la pedagogía se orienta cada vez a la socialización y deja la “instrucción” (la transmi­sión de conocimiento) en un segundo plano. Pero después resulta que el sistema pretende evaluar a la escuela y al profesor por lo que los alumnos aprendieron en lengua, matemáticas, ciencias, desconociendo y desva­lorizando todo el trabajo de socialización que rea­lizan los docentes.

Si un chico no está socializado, no res­peta reglas en un grupo, no tiene un compor­tamiento integrado, no hay posibilidad de que emprenda un trabajo de aprendizaje exitoso. La socialización es un objetivo de la escuela y también un prerrequisito para el aprendizaje. Por eso algunos llegan a señalar (y a denunciar) una es­pecie de “terapeutización” de la pedagogía. En este mar­co, los docentes recurren a prácticas terapéuticas del más diverso tipo para “lidiar” con las nuevas situaciones (niños sin una educación emocional básica, baja autoestima, in­capacidad de empatía, conductas agresivas, etc.). Estas nuevas exigencias transforman el contenido del trabajo docente, lo “despedagogiza” y muchas veces constituye otra fuente de su malestar profesional.

Ahora se está impulsando una prueba para los egresados de pedagogía, supuestamente voluntaria, pero exigida para ejercer en el sistema público, la que podría estar ligada además al proceso de acreditación de la institución formadora y al financiamiento del Estado a las universidades. ¿Qué opinión le merece esta medida?

A primera vista es una iniciativa que me inquieta. Es otra prueba de la profunda sospecha que existe sobre las instituciones educativas, en este caso de aquellas que forman a los profesores. El Estado, que es el responsable último de la formación de los docentes pareciera descargar toda su responsabilidad sobre cada uno de los estudiantes de magisterio. Es otra muestra de la lógica de la individualización y responsabilización de los profesores. Lo que cabe hacer es proveer de más y mejores recursos a las instituciones de formación docente para que éstas estén en condiciones de producir profesores de calidad.

Todas estas evaluaciones que se hacen en realidad son una consecuencia de la sospecha sobre la escuela. El Estado, la sociedad, comenzó a sospechar de lo que hace la escuela. Hace setenta años a nadie se le hubiera ocurrido que un chico que terminaba la primaria, tuviera que rendir un examen para ver si sabe. En la escuela se la pasó todo el tiempo rindiendo examen, llegó al final, le dieron un diploma y resulta que la sociedad sospecha de ese diploma, la escuela ahora se ha convertido en un objeto de sospecha. Antes la escuela como institución tenía una autoridad, su diploma era respetado. En vez de preguntarse por qué existe esta distancia creciente entre los certificados escolares y las competencias de sus poseedores se tiende a intervenir mediante dispositivos que responsabilizan a las víctimas de la mala formación, en este caso, los profesores

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Notas

1.- Emilio Tenti Fanfani: “La escuela y la cuestión social. Ensayos de sociología de la educación”. Edit. Siglo XXI.

2.- Emilio Tenti Fanfani: “Nuevos temas en la agenda de política educativa”. Edit. Siglo XXI.

3.- Emilio Tenti Fanfani: “La condición docente. Datos para el análisis comparado: Argentina, Brasil, Perú y Uruguay”. Edit. Siglo XXI.

4.- Revista Docencia. http://www.revistadocencia.cl/

5.-  Emilio Tenti Fanfani es investigador principal del CONICET y profesor titular de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Es consultor internacional del IIPE/UNESCO, Sede regional Buenos Aires. Se ha desempeñado en instituciones académicas de Francia, Colombia y México. Es autor de numerosos artículos y libros sobre temas de sociología de la educación. (E-mail: emilio@iipe-buenosaires.org.ar).

30
Mar
11

Tenemos los Profesores que el País se Merece

LA EVALUACIÓN DOCENTE ES UN TEST KE CONSISTE EN UNA PRUEBA REPETITIVA DE UN MODELO KE NO REPRESENTA EL MANEJO GRUPAL, EL CONOCIMIENTO PEDAGÓGICO Y MENOS EL MANEJO DE CONTENIDOS KE SON LOS REKISITOS DE UN BUEN PROFESOR; SE TRATA DE CONTESTAR UNA PRUEBA CON APUNTES EN MANO Y LIBRO EN CASA DONDE SE DEBE COPIAR MUY BIEN EL MBE Y REALIZAR UNA CLASE FILMADA DONDE TODO EL ACTO SALGA PERFECTO..PLOP!!
(Profe Leo)*

No pretendo hacer una defensa corporativa del tema, no, para eso está el Colegio de la orden, pero si tratar de poner en contexto la situación por la que atraviesa el magisterio chileno. Si observamos los datos arrojados por la última evaluación docente, la situación no parece ser muy alentadora, de los 11.061 docentes evaluados el año 2010 sólo 666 resultaron destacados, correspondiente al 6%; competentes 6428, un 58,1%; básicos 3683, un 33,3%; insatisfactorio 284, un 2,6% (1). Los datos además demuestran que más de la mitad de los docentes, un 64,1% está capacitado para ejercer la pedagogía, en tanto, por segundo año consecutivo, más de la mitad de los docentes que fueron mal calificados en las últimas evaluaciones logró subir a un estándar adecuado ya sea a competentes o destacados. Ahora bien, el problema pasa por ver qué hacemos con el 36% de los calificados básico o insatisfactorio, una mirada es la que tiene Felipe Guevara, vicepresidente de la ANM, quien llama a despedirlos todos (2); la otra, tal vez la más razonable, es la capacitación del personal mal evaluado, por quiénes, simple, por las universidades que los formaron. Al ministro Lavín, que tanto le gustan los mapas no le costaría nada hacer el mapa de las peores Universidades que se dedican al negocio de la formación docente, ese también sería un buen accountability. Además, por favor, no nos hagamos los lesos, pedagogía está dentro de las carreras más mal pagadas, un profesor para percibir un sueldo entre 450 ó 500 mil pesos tiene que trabajar 44 horas semanales, somos el país de OCDE con menor cantidad de horas no lectivas, con todo el respeto que se merece cualquier trabajo, hay oficios donde los trabajadores ganan mucho más que un profesor. Tenemos el tipo de profesores que el desarrollo político económico del país ha elegido, con un mercado completamente desregulado en la formación inicial, o se olvidan de los profes marmicoc, aquellos que estudiaban los días sábados y después de dos años salían al campo laboral.

No es fácil la docencia, eso lo saben muy bien los profesionales que vienen de otras disciplinas y ejercen la pedagogía, por lo cual se debe obrar con responsabilidad, no es el momento del gatillo fácil para sacar la tarjeta roja, se nos puede ir el partido de las manos. Que tienen que haber expulsiones, sí, si es necesario, pero es el momento de reciclar con planes de reforzamiento impartidos por Universidades serias, porque aunque nos guste o no tenemos los profes que el país se merece, los preparamos mal,  les pagamos peor y los hacemos trabajar como chinos..

Por último, un dato para el ministro y su equipo de asesores. Si Ud. cruza los datos de la evaluación docente con los resultados del SIMCE, se va a dar cuenta que hay colegios que tienen buenos profesores pero malos resultados… ve ministro, la educación es algo más complejo que una fábrica de zapatos.

* Comentario de un profesor en Facebook

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Notas

1.- Fuente MINEDUC. Ver en: http://www.docentemas.cl/noticia_detalle.php?glb_cod_noticia=39

2.- FELIPE GUEVARA STEPHENS: Vicepresidente de la Comisión de Educación de la ACHM: ”Unos 13 mil profesores tienen que salir del sistema”. Radio ADN, 30 de marzo de 2010. Ver en: http://www.adnradio.cl/oir.aspx?id=1447109

18
Mar
11

Chile: Textos para Ricos, Textos para Pobres…

“Quizás los libros que entregamos tienen el papel de un gramaje un poquito más bajo que el que las editoriales entregan en las librerías, pero no es más que eso”.
(Loreto Fontaine) *

Que en Chile existe una educación para ricos y otra para pobres es un hecho de la causa que ya no se discute, lo que indigna la conciencia democrática de cualquier ciudadano es que esta disparidad se dé al amparo y protección del propio Estado, como quedó demostrado a raíz de una denuncia de privados ante la Fiscalía Nacional Económica, por una posible colusión entre las editoriales que venden los textos escolares a la mayoría de la población.

 

No es solamente un problema de impresión

La denuncia en cuestión, efectuada por apoderados de colegios particulares, se refiere al alto costo de los textos escolares de la editorial Santillana y SM, los de mayor circulación y los más demandados en las listas escolares. Según los demandantes, los textos que se comercializan entre 18 y 25 mil pesos tendrían diferencias en librerías inferiores a 200 pesos, situación a todas luces irrisoria. Pero, a su vez, la denuncia destapó otro escándalo, resulta que las editoriales mencionadas son a su vez las proveedoras de los libros que compra el Estado para su distribución gratuita en los centros financiados por éste, que representa el 93% del alumnado nacional. Ahora bien, si los textos que entrega el MINEDUC tienen un valor unitario de alrededor de 1500 pesos, la pregunta era, porqué libros fabricados por las mismas editoriales, para los mismos cursos tienen diferencias de hasta 16 veces su valor. Será acaso, se preguntará alguien ingenuo, que los libros que entrega el Estado son de menor calidad que aquellos que se venden a los sectores más acomodados. Las reacciones para negar el hecho vinieron rápidas, tal vez demasiado rápidas, el Pte. del Panel de Expertos para una Educación de Calidad (1), Harald Beyer señaló a La Segunda, “el libro que venden las editoriales es básicamente el mismo en términos de contenidos que el del MINEDUC, aunque de menor calidad en fotografía e impresión” (2). Lo cierto que las diferencias son un poco más acentuadas que la calidad del papel o la impresión como plantea el también asesor del Mins. de Defensa, los libros para pobres tienen menos ejercicios, menos referencias a sitios web, contenidos menos profundos, en definitiva, tienen en promedio menos de 100 páginas en relación con sus pares, los libros para ricos.

Haber, si hay colusión de precios, será un tema que lo dilucidará la autoridad competente, lo que sí es evidente, es que el Estado está entregando material de mala calidad al 93% de la población estudiantil, y eso lo saben los profesores, jefes técnicos, en definitiva todos aquellos que se dedican al ejercicio de la educación. Sería injusto imputarle a este gobierno todo el problema, esto lo cimentó la Concertación, pero llama la atención la pronta respuesta que entregaron las autoridades del MINEDUC, para defender el negocio de las editoriales. El gobierno debe y tiene la obligación de cautelar, no sólo el correcto uso de los dineros públicos, sino además debe posibilitar que los textos que entrega a jóvenes de menores recursos sean similares en contenidos, referencia y tablas de ejercicios que los que compran los sectores más acomodados del país. Sería importante una reacción colegiada de los rectores de universidades, federaciones y agrupaciones de estudiantes y, se echa de menos, la opinión del Colegio de Profesores.

 

* Loreto Fontaine, Jefa Unidad de Curriculum, MINEDUC. La Segunda 15 de marzo 2011.

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Notas

1.- Panel de Expertos, ver en: https://guillermobastias.wordpress.com/2010/05/05/panel-de-expertos-para-el-cambio-del-estatuto-docente/

2.- La Segunda 15 de marzo 2011.

14
Mar
11

El Sobrepeso de la Educación Chilena

“hay que mejorar la infraestructura porque muchas escuelas municipalizadas y colegios particulares subvencionados no tienen los implementos para esas clase y para practicar diferentes tipos de deportes, y además se requieren recursos para la mantención de esa infraestructura y hay que elaborar una política de Estado sobre el tema, donde esté la opinión del ministerio de Salud, de Educación y también la opinión del profesorado"
(Jaime Gajardo) *

Como era de esperarse, el resultado de la primera prueba SIMCE que mide las competencias de los alumnos chilenos en Educación Física salió al debe; pero, no sólo eso, también viene a confirmar dos tendencias claras. Una, los resultados de la prueba reflejan una vez más la brecha entre ricos y pobres, y dos, la educación particular subvencionada no logra presentar mejoras significativas por sobre su competidora, la vilipendiada educación municipalizada.

Datos gordos

La prueba se realizó a los octavos básicos y abarcó a 335 establecimientos de todo el país, en base a 5 test que miden índice de masa corporal, la capacidad aeróbica, fuerza muscular, resistencia y flexibilidad. Los resultados, un 40% de los estudiantes chilenos presenta sobrepeso y solo uno de cada diez alumnos tiene una condición física adecuada; los índices de obesidad son mayores en los grupos socioecómicos bajos que en los estratos altos (1). En total, un 41% de alumnos de escasos recursos presenta sobrepeso y obesidad, en contraste, sólo el 27% lo padece en los sectores acomodados. En el caso de las mujeres, los resultados se presentan poco alentadores, el porcentaje de alumnas con sobrepeso es 4 veces más alto en los sectores bajos que en los altos. A esto habría que agregar que las niñas no alcanzaron los estándares internacionales en ninguna de las pruebas físicas, al contrario, los varones alcanzaron un 50% del estándar de las 5 pruebas, lo que tampoco parece muy alentador.

La receta del Ministro

Si Ud. pensaba que nuestro ministro de educación no nos iba a sorprender y, por el contrarío, propondría una medida paliativa razonable y coherente, permítame decirle que se equivoca. Si la tendencia lógica sería aumentar de dos a cuatro las horas del ramo (2), algunos colegios, particulares por cierto, realizan mañanas deportivas; controlar lo que se vende dentro de los recintos educacionales, evitando la comida Chatarra; y por último, educar sobre una vida saludable a alumnos y apoderados. Qué planteo el ministro de los semáforos, “las horas deben estar divididas en varios días de la semana y no concentradas en uno solo, como pasa hoy” (3); o sea, actualmente los alumnos tiene 90 minutos de clases y Lavín pretende crear dos bloques de 45 minutos. Sabe el ministro cuánto tiempo demora en que los alumnos se vistan y lleguen a la clase y, además, cuánto tiempo hay que darles para que se duchen y cambien, en promedio, como mínimo 20 minutos; descontemos, se pretenden clases de 25 minutos. Pero además existe otro problema, E. Física es el pariente pobre de la educación, la mayoría de los colegios no tienen gimnasios y tampoco cuenta con los materiales mínimos para desarrollar una labor productiva. A los profesores se les hace responsable por el deterioro o pérdida de los implementos, situación que obliga a muchos a no usarlos, en fin, en la mayoría de los colegios tanto municipales como particular subvencionados la infraestructura deportiva es mínima; pero de esto, el ministro no dice nada.

Por último, los resultados analizados vienen a refrendar una vez más que la educación pública, esa que no tiene fines de lucro, no tiene gran diferencia con la particular subvencionada, ambas empatan con 41% de sus alumnos con sobrepeso u obesidad;  a diferencia de los colegios particulares que sólo tienen a un 33% de sus alumnos en esa condición.

Los datos demuestran que la obesidad está aumentando en forma alarmante chile. Según la última encuesta nacional de salud (4), en mayores de 15 años, el 67% de las personas presenta exceso de peso, mientras la prevalencia de obesidad es de 25,1%. Por lo cual uno habría esperado un planteamiento serio, un programa multidisciplinario entre el MINEDUC, el MINSAL y el cuerpo académico, por el contrario, Lavín sólo entrega píldoras que, esta vez ni siquiera son llamativas y, lo más importante, no ayudan a terminar con el sobrepeso de la educación chilena.

R. A.: Ver Informe SIMCE Ed. Física (Pinche Aquí)

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* Jaime Gajardo: Colegio de Profesores pidió aumentar a 4 horas semanales las clases de Ed. Física. ADN. 3/10/2011. Ver en: http://www.adnradio.cl/nota.aspx?id=1437443

Notas

1.- Un 18% de los escolares de colegios vulnerables sufre obesidad versus el 6% de los recintos acomodados.

2.- En Chile las horas de E. Física representan el 5% del curriculum, en países desarrollados oscilan entre el 9 y 11%.

3.- Expertos recomiendan estrategias ante el problema. La Tercera, 10/03/2010. Ver en: http://diario.latercera.com/2011/03/10/01/contenido/pais/31-61866-9-expertos-recomiendan-estrategias-ante-el-problema.shtml

4.- Encuesta Nacional de Salud, 2009 – 10. Ver en: http://www.redsalud.gov.cl/portal/url/item/99c12b89738d80d5e04001011e0113f8.pdf

07
Feb
11

La educación en la calle

“Mientras los tomadores de decisiones no comprendan el rol estratégico que el fortalecimiento de la educación pública tiene para elevar la calidad y equidad del sistema educacional, estos malentendidos continuarán confundiendo la discusión e impidiendo al país avanzar en este crucial frente”.
(Cristián Bellei)*

El acuerdo amasado entre los partidos de la Concertación y la derecha en torno a la “gran reforma educacional del presidente Piñera”, dejó varios flancos abiertos que el mundo social, gremial y académico debiera tener en consideración y que se instalaran con fuerza a partir de marzo del presente año, el primero, consiste en el envío, antes del 30 de septiembre de 2011, de un proyecto de ley que abordará la institucionalidad y financiamiento de la educación municipal; el segundo, la pronta promulgación de la Ley de Aseguramiento de la Calidad de la Educación, cuerpo legal que crea una agencia aseguradora de la calidad y una superintendencia de educación; el tercero, la reforma a la educación universitaria, que pretende ampliar el Consejo de Rectores a las casas de estudio privadas; y cuarto, se debiera enviar, antes del 1° de marzo de 2012, un proyecto para modernizar la carrera profesional docente. Como se puede apreciar, el 2011 será un año donde las políticas educativas se tomarán la agenda política del país, con un agravante, esta vez la discusión se dará en medio del año político lo que permitirá al mundo social, gremial, académico y estualtil expresar su opinión y, de ser necesario, transformarse en un actor relevante de la discusión.

Lo que está en juego

Vista así la cosa, la discusión que se avecina no es menor lo que está en juego es el tipo de educación que tendrá nuestro país en los próximos 20 años o más, son leyes que tocan áreas sensibles por lo cual bien vale echarles una mirada más profunda. Lo primero que se avecina es la ley de aseguramiento de la calidad que, según Ricardo Lagos Weber, fue un acuerdo subscrito entre el gobierno y algunos parlamentarios de de oposición en orden a despachar en marzo próximo (1). Esta ley crea dos nuevas instituciones, una superintendencia de educación encargada de recibir los reclamos y velar por la correcta utilización de los dineros públicos y, la más controvertida, una agencia aseguradora de la calidad. Es esta agencia la que ha sido cuestionada por la comunidad académica, debido a que intentaría consolidar un modelo educacional basado en estándares. En efecto, este modelo se viene en retirada en el mundo ya se ha demostrado que tiende a reducir el curriculum a lo que miden los estándares, reduciendo la educación a una mera capacitación de competencias tendientes a resolver pruebas y subir los estándares. Esta visión conductista de la educación, tiende a mirar al ser humano como un ente que funciona en base a estímulos y respuestas, premios o castigos, dejando afuera el entorno social, el tipo de hogar al cual pertenece el alumno, por último, este modelo educativo se aparta de aquello que es central en educación donde se ubica la formación ética, intelectual, emocional, artística, el pensamiento lógico, la creatividad, etc… es decir todo lo que realmente debiera interesar en la formación de nuestros jóvenes (2). Por último, esta ley fue rechazada por el congreso en mayo del año pasado, por lo cual durmió ocho meses en comisión mixta y, ahora, rápidamente, entre gallos y media noche la oposición se compromete a promulgarla en marzo próximo. No sé porqué, pero algo me huele mal.

En este año se debieran discutir dos proyectos vitales para la educación pública, uno que pretende ampliar el consejo de rectores que agrupa a las universidades públicas a las entidades privadas con fines de lucro, el otro abordará la institucionalidad y financiamiento de la educación municipal y establecerá fórmulas alternativas a la administración municipal de las escuelas y liceos. Actualmente el Consejo de Rectores (CRUCH) está integrado por 25 universidades, 16 universidades del Estado y 9 universidades privadas que reciben Aporte Fiscal Directo, lo que pretende el presidente Piñera es ampliarlo a las 35 universidades privadas que operan en el país, situación que llevó a decir al rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez que: “Rechazamos, de modo respetuoso, pero de manera categórica toda propuesta que, con el argumento de modernizar el sistema universitario, termine por profundizar la privatización y mercantilización del sistema” (3). En efecto, esta reforma implicaría que tanto a universidades privadas y públicas se le otorgaran las mismas oportunidades en cuanto a criterios de financiamiento, créditos y becas; con lo cual se le estaría entregando fondos públicos a entidades que tienen como fin fundamental el lucro y, si bien algunas tienen un alto desempeño profesional la mayoría deja mucho que desear en la forma como manejan “el negocio”. El otro proyecto que se deberá presentar este año, es el que busca una nueva institucionalidad y financiamiento para la educación municipal. Sobre el particular existe la Ley de Fortalecimiento de la Educación Pública (4) que lleva durmiendo en el Congreso desde el 2008, además del anteproyecto educacional que presentaron los partidos de la Concertación (5) a principios del 2011. Pero, más allá de cuál sea el envase, existe consenso en la comunidad académica, gremial y estudiantil que para rescatar y fortalecer la educación pública, esta debe contar con un aporte fiscal directo, independiente de la subvención estatal, que permita tener una educación gratuita, pluralista, laica, inclusiva y de excelencia para todos independiente de su condición socioeconómica.

Por último, con fecha 1° de marzo de 2012 vence el plazo para que el gobierno ingrese al Congreso un proyecto para modernizar la carrera docente. Según el protocolo de acuerdo Concertación-Gobierno (6), que dicho sea de paso es bastante ambiguo, se habla de formación continua, de dignificación y valoración social de la profesión. Pero, si el país quiere tener una carrera docente efectiva debe además de lo mencionado abordar dos temas vitales, como son las horas no lectivas, es decir, aquellas que permiten organizar las clases, revisar y corregir las evaluaciones, junto con recibir a los apoderados, en nuestro país representan sólo el 25 % de la jornada laboral docente, los países que integran OCDE, del cual Chile es miembro, destinan en promedio un tercio de las horas al trabajo fuera del aula; el otro tema que hay que enfrentar es el número de alumnos por profesor, el que debe definirse por el grado de vulnerabilidad del sector socioeconómico en que se desenvuelva el centro educacional. Por último, se debe exigir una carrera docente única para todo el gremio docente independiente del tipo de sostenedor, llámese público o privado. Hoy día se establece una odiosa segregación, donde los maestros que laboran en el sector privado sólo se rigen por el Código del Trabajo, con lo cual quedan desprotegidos dando origen a múltiples arbitrariedades, como despidos masivos, listas negras, persecución sindical entre otro muchos abusos.

Los actores

El 2011 será un año de pocas sorpresas, los jugadores ya se conocen y muchos ya demostraron su estrategia de juego. El MINEDUC tendrá poco espacio para especular y todo indica que se apoyará en el Panel de Expertos (7) para, desde allí tratar de buscar acuerdos con la Concertación. El bloque opositor en cambio, deberá aclarar primero el rol que cumplen sus militantes dentro del Panel de Expertos (8), se debiera saber si ellos participan a título personal o representan la voz de la Concertación; lo segundo, delinear una política clara y compromiso público de respaldo en el congreso. Por su parte, el bloque social integrado por el mundo académico, gremial y estudiantil, debiera consensuar una propuesta educativa pública que nazca fruto de una discusión abierta, amplia y pluralista, que se constituya como un ejercicio cívico republicano. Debiera además, diseñar una política de masas inteligente y atractiva que le permita posesionar los contenidos más que las acciones, en el entendido que la educación saldrá a la calle, probablemente se hará en la calle, pero por un objetivo mayor, la defensa de la educación pública.

 

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* Cristián Bellei, Educación: con tarea para marzo. La Tercera, 25/01/2011. Ver en: http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/01/895-340533-9-educacion-con-tarea-para-marzo.shtml

Notas

1.- Lagos Weber califica de “trabajo responsable” cronograma que define aplicación de la Ley de Educación. Ver en: http://www.lagosweber.cl/senador/index.php?option=com_content&view=article&id=442:acuerdo-en-educacion&catid=20:documentos&Itemid=71

2.- Para mayor información sobre reformas Basadas en Estándares (RBS), ver: La Política de Reforma Basada en Estándares aplicada a Chile. Otra mala idea, en: https://guillermobastias.wordpress.com/2010/11/05/la-politica-de-reforma-basada-en-estandares-aplicada-a-chile-otra-mala-idea/ ; Las sociedades que tienen grandes cantidades de mediciones no mejoran los resultados educativos, ver en: https://guillermobastias.wordpress.com/2010/11/29/las-sociedades-que-tienen-grandes-cantidades-de-mediciones-no-mejoran-los-resultados-educativos/

3.- Pérez y Piñera polemizan por reforma a Ley de Universidades, La Tercera, 24 de junio de 2010. Ver en: http://diario.latercera.com/2010/06/24/01/contenido/13_30664_9.shtml

4.- Para mayor información ver: Ley de Fortalecimiento de la Educación Pública: un bonito canto de sirenas, en: https://guillermobastias.wordpress.com/2010/10/12/ley-de-fortalecimiento-de-la-educacion-publica-un-bonito-cato-de-sirenas/

5.- Para mayor información ver: La Reforma Educacional de la Concertación, ver en: https://guillermobastias.wordpress.com/2011/01/13/la-reforma-educacional-de-la-concertacion/

6.- Senador Lagos: Protocolo de acuerdo sobre la calidad y equidad de la Educación, ver en: http://www.puntocentral.cl/?p=7839&utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=senador-lagos-protocolo-de-acuerdo-sobre-la-calidad-y-equidad-de-la-educacion

7.- Panel de Expertos para una Educación de Calidad, ver en: https://guillermobastias.wordpress.com/2010/05/05/panel-de-expertos-para-el-cambio-del-estatuto-docente/

8.- Los PPD: José Joaquín Brunner y Jaime Pavez; DC: Sergio Molina, Pablo Arellano y Mariana Aylwin; la independiente pro Concertación: Pilar Romaguera;