Archive for the 'USACH' Category

01
Dic
10

¡NO A LA DISMINUCIÓN DE HORAS EN HISTORIA! (parte 2)

La controversia provocada por la disminución de las horas de historia en el curriculum nacional, ha provocado una fuerte controversia en el escenario nacional, lo que ha llevado a manifestaciones callejeras, actos simbólicos y declaraciones. Por si Ud. no ha tenido tiempo de revisar los medios, lo invito a un vistazo rápido:

Declaraciones Públicas

* Declaración de Historiadores y Profesores de Historia y ciencias Sociales a Propósito de la reducción de Horas de Clases de historia, Geografía y ciencias Sociales en la enseñanza Media.

* Declaración Pública Escuela de Historia U. Diego portales

* FECh rechaza la reducción de horas de clases de Historia y Geografía

* Estudiantes de Historia de la ULA repudian disminución de horas de clases

 

Reacciones en la Prensa

  • María Angélica Guzmán (UC): Experta UC: Aumento de horas sin cambio en pedagogía “no aporta en nada” (La Tercera)
  • Manuel José Ossandón (alcalde RN): Alcalde Ossandón por cambio curricular: “Parece que la prioridad es formar empresarios” (La Tercera)
  • Álvaro Góngora (Historiador): Sólo puede amarse lo que se conoce (El Mercurio)
  • Rodrigo Larraín (Sociólogo U. Central): Más matemáticas y menos historia (El Mostrador)
  • Cristián Cox (UC): Efectos graves, ventajas inciertas (La Tercera)
  • Fabián González (Academia de Humanismo Cristiano): ¿Qué hay detrás del “gran cambio al curriculum escolar”? (El Mostrador)
  • Soledad Concha (UDP): Reforma (El Post)
  • Alfredo jocelyn-Holt (Historiador): La Historia Importa (La Tercera)
  • Guillermo Bastías (bloguero): ¿La Mayor Reforma Educacional o el fin de la Educación Pública? (El Ciudadano)
  • Andrea Dufournel: La educación chilena está para la historia (El ciudadano)
  • Anibal Venegas: ¿Reforma o contrarreforma de la educación? (Clarín)

Entrevistas

  • Entrevista a Gabriel Salazar(CNN)
  • Entrevista a Sergio Grez (CNN)
  • Alfredo Jocelyn-Holt (historiador): La educación puede ser el punto débil del gobierno de Sebastián Piñera (Desde Zero)

Redes Sociales.

  • No a la reducción de horas en Historia y Ciencias Sociales está en Facebook

To be continued…

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01
Sep
10

TERCERA DECLARACIÓN PÚBLICA DE HISTORIADORES EN APOYO AL PUEBLO MAPUCHE

Como en otras dos oportunidades, un grupo de historiadores tanto chilenos como extranjeros, hacen un llamado de atención al Estado de Chile sobre la situación a la que se ve enfrentado el pueblo mapuche. Convocando además a historiadores, profesores de Historia y estudiantes de Historia, a manifestarse públicamente, el próximo martes 7 de septiembre, a las 12.00 horas en el frontis del Archivo Histórico Nacional.

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TERCERA DECLARACIÓN PÚBLICA DE HISTORIADORES

EN APOYO AL PUEBLO MAPUCHE

Los historiadores e historiadoras que suscribimos esta declaración nos vemos, una vez más, en la obligación moral de denunciar la sistemática política represiva que el Estado de Chile despliega en contra del pueblo mapuche. Las comunidades mapuche que han levantado como principales demandas la restitución de sus tierras ancestrales, el respeto a su condición de nación y el reconocimiento a su autonomía política, enfrentan hoy día una triple ofensiva represiva.

En primer lugar, policial. El territorio de la Araucanía continúa fuertemente militarizado, las comunidades son allanadas periódicamente y en la mayoría de las circunstancias sus habitantes son objeto de golpes, insultos y acciones de amedrentamiento. Los comuneros han denunciado, incluso, que sus viviendas son destruidas y sus alimentos y enseres son arrojados al piso. El trato que la policía brinda a mujeres, ancianos y niños es vejatorio y humillante. El despliegue policial, además, se caracteriza por el uso abusivo de un sofisticado arsenal, que incluye, helicópteros artillados, vehículos blindados, armamento automático y gases tóxicos.

En segundo lugar, los mapuche son objeto de una cuidadosamente orquestada ofensiva judicial. El Estado de Chile, a contrapelo de todos los tratados internacionales que ha suscrito, niega la existencia de un conflicto político en la Araucanía. En consecuencia, recurre a la legislación que dictara de manera espuria la dictadura militar (Ley 18.314 sobre conductas terroristas), para judicializar tanto las reivindicaciones como las movilizaciones del pueblo mapuche. Cabe señalar que 32 presos políticos mapuche se encuentran en huelga de hambre, en diferentes penales del sur del país, desde el 12 de julio de 2010. Este movimiento denuncia una serie de abusos e irregularidades de los cuales son objeto, entre las cuales destacan: torturas y vejámenes a los detenidos, montaje mañoso e ilegítimo de “pruebas” incriminatorias, uso de testigos encubiertos, doble procesamiento (tanto en tribunales de garantía como en tribunales militares) y solicitud por parte de las fiscalías de la aplicación de penas desmedidas en relación con los delitos que se les imputan. En el caso de Héctor Llaitul Carrillanca la Fiscalía de Cañete ha solicitado más 103 años de cárcel para el inculpado (sin contar los que está pidiendo la Justicia Militar). Cabe consignar que recientemente el cabo de carabineros Walter Rodríguez, responsable del asesinato del weichafe Matías Catrileo, en la zona de Vilcún en enero de 2008, fue condenado por la Corte Marcial a 3 años y un día de prisión. No obstante, este mismo tribunal dispuso concederle al asesino el beneficio de la libertad vigilada. Irregularidades y discriminación son la constante en los proceso que se siguen contra los mapuche encarcelados.

Por último, las comunidades mapuche enfrentan una ofensiva mediática. La mayoría de los grandes medios de comunicación del país, controlados por los mismos grupos económicos que depredan los recursos de la zona sur, no sólo han tendido un cerco de silencio en torno a las reivindicaciones de las comunidades en conflicto y a la larga huelga de hambre de los presos políticos mapuche; también han distorsionado groseramente el fondo y la forma de las movilizaciones y acciones de protesta que los mapuche han desplegado. La verdad irrefutable es que la violencia en la Araucanía ha sido protagonizada, fundamentalmente, por los aparatos de seguridad del Estado, mientras que las comunidades agredidas sólo han hecho uso (por lo demás con recursos operativos muy precarios), de su legítimo derecho a la autodefensa.

Convencidos de la necesidad de detener el accionar represivo del Estado en el sur de Chile y reconociendo el legítimo derecho de los pueblo originarios a la restitución de sus tierras usurpadas y a su autonomía social y política, los abajo firmantes convocamos a los historiadores, profesores de Historia y estudiantes de Historia, a manifestar públicamente estas denuncias el próximo martes 7 de septiembre, a las 12.00 horas en el frontis del Archivo Histórico Nacional.

Santiago, 1 de septiembre de 2010.

LISTA DE FIRMANTES AL 1 DE SEPTIEMBRE DE 2010

Sergio Grez Toso, Universidad de Chile.

Igor Goicovic Donoso, Director Magíster de Historia Universidad de Santiago de Chile.

Josep Fontana, catedrático emérito de la Universitat Pompeu Fabra, Barcelona, Catalunya.

Jorge Pinto Rodríguez, Universidad de la Frontera, Temuco.

Florencia E. Mallon, University of Wisconsin, Estados Unidos.

Julio Pinto Vallejos, Director Departamento de Historia, Universidad de Santiago de Chile.

Mario Garcés Durán, Universidad Santiago de Chile, Director ECO Comunicaciones.

Verónica Valdivia, Universidad Diego Portales.

Alberto Díaz Araya, Jefe Carrera de Historia y Geografía Universidad de Tarapacá, Arica.

Nelson Castro Flores, Jefe Carrera de Pedagogía y Licenciatura en Historia y Ciencias Sociales Universidad de Viña del Mar y profesor de la Universidad de Valparaíso.

Alexis Meza Sánchez, Vicerrector Académico Universidad ARCIS.

Claudio Barrientos, Director Escuela de Historia Universidad Diego Portales.

Luis Castro C., Director Carrera de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales Universidad de Valparaíso.

Pedro Rosas Aravena, Director Escuela de Historia y Ciencias Sociales, Universidad ARCIS.

Rodrigo Ruz Zagal, Jefe Archivo Histórico Vicente Dagnino, Universidad de Tarapacá, Arica.

Patrick Puigmal, Director del Programa de Estudios y Documentación en Ciencias Humanas (PEDCH) de laUniversidad de Los Lagos.

Carlos Gutiérrez P., Director Centro de Estudios Estratégicos.

Carlos Molina Bustos, Ministerio de Salud, responsable de la investigación histórica de la Unidad de Patrimonio Cultural del Ministerio de Salud, Chile.

Margarita Iglesias Saldaña, Directora de Relaciones Internacionales Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile.

Sergio Guerra Vilaboy, Presidente de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC) y profesor de la Universidad de La Habana.

Juan Guillermo Muñoz Correa, Universidad de Santiago de Chile.

Pedro Bravo Elizondo, Wichita State University, Kansas, Estados Unidos.

Francisco Peña Torres, Université Paris I, Panthéon- Sorbonne, Francia.

Carlos Contreras Painemal, Universitaat, Berlín, Alemania.

Jorge Magasich, Institut des Hautes Études des Communications Sociales, Bruselas, Bélgica.

José del Pozo, Université de Québec à Montreal, Canadá.

Augusto Samaniego Mesías, Universidad de Santiago de Chile.

Pablo Artaza Barrios, Universidad de Chile.

Pablo Aravena Núñez, Universidad de Valparaíso.

María Olga Ruiz Cabello, Universidad de Chile.

Marcela A. E. Cubillos Poblete, Universidad de La Serena.

Miguel Urrutia, Universidad de Chile.

Patricio Rivera Olguín, Universidad Arturo Prat, Iquique.

Rodrigo Sánchez Edmonson, Universidad de Chile.

Enrique Fernández Darraz, Universidad Alberto Hurtado.

Jaime Massardo, Universidad de Valparaíso.

César Leyton Robinson, Universidad de Chile.

Ángela Vergara Marshall, California State University, Los Angeles, Estados Unidos.

Carlos Ruiz Rodríguez, Universidad de Santiago de Chile.

Robert Austin, University of Melbourne, Australia.

Ernesto Bohoslavsky, Universidad Nacional de General Sarmiento/CONICET, Argentina.

César Cerda Albarracín, Universidad Tecnológica Metropolitana.

Luis Corvalán Márquez, Universidad de Valparaíso.

Susana Bandieri, Universidad Nacional del Comahue/CONICET, Neuquén, Argentina.

Daniel Palma, Universidad ARCIS.

Luis Galdames Rosas, Universidad de Tarapacá, Arica.

José Miguel Castillo Mora, historiador y concejal de Yecla (Murcia) España.

Fabio Moraga Valle, Universidad Autónoma de México, México.

Ernesto Bohoslavsky, Universidad Nacional de General Sarmiento/CONICET, Argentina.

Andrea Riedemann Fuentes, Universidad Libre de Berlín, Alemania.

Alberto Harambour Ross, Universidad Diego Portales.

Leonardo León Solís, Universidad de Chile.

Alfredo Lastra Norambuena, Universidad Arturo Prat, Santiago.

Nicolás Iñigo Carrera, Universidad de Buenos Aires.

Rolando Álvarez, Universidad de Santiago de Chile y Universidad ARCIS.

Iván Ljubetic Vargas, Centro de Extensión Luis Emilio Recabarren.

Jody Pavilack, University of Montana, Estados Unidos.

Carlos Mondaca Rojas, Universidad Arturo Prat, Iquique.

Pedro Canales Tapia, Universidad Pedro de Valdivia, La Serena.

María Eugenia Albornoz, Université de Lille III, Francia.

Claudio Pérez Silva, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Francis Goicovich, Universidad de Chile.

César Cerda Albarracín, Universidad Tecnológica Metropolitana.

Milton Godoy Orellana, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Marcelo Mella, Universidad de Santiago de Chile.

Manuel Fernández Gaete, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Sean Purdy, Universidade São Paulo, Brasil.

Yvette Lozoya López, Universidad de Santiago de Chile.

Maria Paula Nascimento Araujo, Universidade Federal do Rio do Janeiro, Brasil.

Horacio Tarcus, Universidad Nacional de San Martín, Argentina.

Eliana Ceriani Bórquez, Universidad de Valparaíso.

Eduardo Arias Nilo, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

Mário Maestri, Universidade Paulista Federal, São Paulo, Brasil.

Franck Gaudichaud, Université Stendhal – Grenoble 3, Francia.

Claudio Díaz Pérez, Universidad de Valparaíso.

Salvador E. Morales Pérez, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México.

Robson Laverdi, Universidade Estadual do Oeste do Paraná, Brasil.

Geni Rosa Duarte, acadêmica Universidade Estadual do Oeste do Paraná, Brasil.

Dina V. Picotti C., Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina.

Karen Alfaro Monsalve, Universidad Austral de Chile.

Viviana Gallardo P., Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Jorge Cernadas, Universidad de Buenos Aires y Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina.

Marcos Fábio Freire Montysuma, Universidade Federal de Santa Catarina/Brrasil, Tesoureiro da Associação Brasileira de História Oral, Brasil.

Steven S. Volk, Professor of History Oberlin College, Oberlin, Ohaio, Estados Unidos.

Cristina Moyano Barahona, Universidad de Santiago de Chile.

Sean Purdy, Universidade de São Paulo, Brasil.

Fanny Barrientos Cruzatt, Universidad de Tarapacá.

María Graciela León Matamoros, Universidad Jaume I Castellón, España.

Eduardo Arias Nilo, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

Margaret Power, Illinois Institute of Technology, Chicago, Estados Unidos.

Ariel Arnal, Academia de Historia de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, México.

Miguel Valderrama, Universidad ARCIS.

Guadalupe Álvarez de Araya, Universidad de Chile. Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) “Justo Arosemena”, Panamá.

Wilda Celia Western, Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

Carmen González Martínez, Profesora Titular de Historia, Universidad de Murcia, España.

Marisol Videla, Universidad ARCIS.

Gabriela Domecq, Universidad Nacional de General Sarmiento. Argentina.

Maximiliano Juan Pedrazzini, Universidad Nacional de Misiones. Argentina.

Lorena del Canto Flores, Universidad Bolivariana, sede Iquique.

Consuelo Figueroa, Universidad Diego Portales.

Danny Ahumada Vargas, Universidad de Santiago de Chile.

José Luis Cifuentes Toledo, profesor de Historia, Magíster de Historia y Ciencias Sociales.

Walter Delrio, Universidad Nacional de Rosario/CONICET, Argentina.

Myriam Olguín Tenorio, Universidad Cardenal Silva Henríquez y ECO Comunicaciones.

Marcos Fernández Labbé, Universidad Alberto Hurtado.

María Cristina Satlari, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina.

Germán Adolfo Morong Reyes, Doctor © en Estudios Americanos, Universidad de Santiago de Chile.

Paola A. Ligasacchi, Doctora © en Estudios Americanos, Universidad de Santiago de Chile.

Emilio Gonzalez, Universidade Tecnológica Federal do Paraná, Brasil.

Mónica Gatica, Universidad Nacional de la Patagonia, sede Trelew, Argentina.

Marcos Fábio Freire Montysuma, CFH / Universidade Federale Santa Catarina, Brasil.

Rubén Isidoro Kotler, Universidad Nacional de Tucumán – Asociación de Historia Oral de la República Argentina.

Ana T. Fanchin, Universidad Nacional de San Juan, Argentina.

Marcela Morales Llaña, Doctora © en Estudios Americanos, Universidad de Santiago de Chile.

Valeria Sonia Wainer, Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina.

Lucía Valencia, Universidad de Santiago de Chile.

Robson Laverdi, Universidade Estadual do Oeste do Paraná, Brasil.

Cristina Viano, Universidad Nacional de Rosario, Argentina.

Gustavo Bassin, Instituto Superior de Formación Docente 9-001 “Gral. San Martin”. Mendoza. Argentina.

Carolina Andaur, Dra. © El Colegio de México, México.

Robinson Silva Hidalgo, Doctor © en Historia, Universitat de Barcelona, Catalunya.

Ricardo López, Doctor © de Estudios Latinoamericanos Universidad de Chile.

Claudia Rojas Mira, Doctora © en Estudios Americanos, Universidad de Santiago de Chile.

Sandra Castillo Soto, Magíster © en Historia, Universidad de Santiago de Chile.

Francisca Giner Mellado, Magíster © en Estudios Latinoamericanos, Universidad de Chile.

Isidora Sáez Rosenkranz, Magíster © en Estudios Latinoamericanos, Universidad de Chile.

Claudia Videla Sotomayor, Magister © en Historia, Universidad de Chile.

Andrea Mella Azabache, Magister © en Historia, Universidad de Chile.

Everaldo de Oliveira Andrade, Universidade Guarulhos – São Paulo, Brasil.

Alondra Peirano Iglesias, profesora ayudante del Centro de Estudios Interdisciplinarios Uruguayos (CEIU), Universidad de la República, Montevideo, Uruguay.

Federico Iglesias, Becario de Docencia de la materia Historia del pensamiento latinoamericano y argentino, Instituto del Desarrollo Humano de la Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina.

Alejandro Brito Peña, Universidad de Concepción.

Carolina González Undurraga, Universidad de Chile.

Renato Hamel Alonso, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Fernanda Del Río Ortiz, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Julián Suzarte Galvez, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Enrique Riobó Pezoa, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Nicolás Sazo Arratia, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Gonzalo Aravena Hermosilla, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Nicolás Penna Vizcaya, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Cinthia Vargas Leiva, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Carlos Rojas Sancristoful, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Soledad Álamos Fuenzalida, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Sebastián Rico Díaz, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Elena Romero Pérez, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Andrés Rojas Böttner, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Juan Maureira Moreno, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Sebastián Leiva Flores, Universidad ARCIS y Universidad de Santiago de Chile

25
May
10

Claves para entender el Congreso Nacional de Educación

“En esta materia, tomé una decisión difícil y 
arriesgada, pues no estaba dispuesto a reabrir el 
debate que se había producido durante tres largos años” 
(Sergio Molina) *

El Congreso Nacional de Educación, no fue una de las cosas que marcó la agenda noticiosa del país, eso es obvio la prensa está para cosas más serias, como las razones de la hija del alcalde Sabat para postular al parlamento, o los estilos de vida que se esconden tras el iPhone y el BlackBerry (1), es más, prácticamente no salió en la prensa. Tanto los diarios de circulación masiva como la televisión, se han ocupado profusamente estos últimos 5 años no solo en cubrir la agenda educativa, sino además han representado posturas e intereses en el tema, por lo que la simple omisión de este evento parece a lo menos sospechosa. A cualquier evento, que se convoquen los principales actores sociales que participan del hecho educativo, en un congreso de carácter nacional, por dos días para debatir sobre la educación en Chile, y que el resultado de esta deliberación no constituya noticia es sin duda más sospechoso. Tres meses de debates locales, sectoriales y comunales culminaron en un congreso efectuado el 4 y 5 de septiembre recién pasado y cuyas conclusiones han empezado a circular hace un par de meses. La convocatoria fue amplia, logrando reunir a representantes del magisterio, estudiantes universitarios y secundarios, funcionarios del MINEDUC, padres y apoderados, trabajadores y académicos de la universidad y asistentes de la educación (2), todos ellos, sobre la base de una convocatoria central acerca de los principales problemas de la educación chilena.

Desde que me enteré del evento traté de vincularme a él (3), básicamente por dos razones, la primera era la convocatoria, reunir a representantes del profesorado, administrativos, paradocentes, unido a apoderados y alumnos a discutir su visión de la educación, no es un hecho menor, una convocatoria de estas características no tenía precedentes desde la SUTE (4). La segunda, se constituye en un acto de plena historicidad cívica republicana, es la visión de la sociedad civil organizada en un Congreso. A mi juicio, independiente del resultado coyuntural del encuentro, este se constituye en un hecho histórico porque da cuenta de lo que piensa la sociedad civil, la misma que ha sido convocada en dos oportunidades a ser parte del foro público sobre el tema, Marco Curricular y Consejo Asesor Presidencial, y en ambas se ha retirado con profundos desacuerdos con lo finalmente resuelto. Es histórico por eso, porque da cuenta y documenta la visión en educación que una parte de nuestra sociedad, en un momento en que la educación ha dejado de ser un tema estrictamente académico sino una reivindicación social sentida por la población.

Las organizaciones sociales, cuando se reúnen lo hacen bajo la dinámica del diálogo, la discusión y el consenso; la visión académica se ve confrontada muchas veces con una realidad que puede tornarse en catarsis o en enfrentamientos de opiniones políticas -que no estuvieron ajenas en el evento-, pero que después de la tormenta sobreviene la calma del conceso asumido por mayorías. El Congreso abordó seis áreas temáticas, las que fueron coordinadas por las diferentes organizaciones sociales: Sentido Político del Congreso, a cargo de la CONFECH; Rol Público de la Educación, conducida por los secundarios; Contexto y Futuro de las Leyes de Educación, por el Colegio de Profesores; Financiamiento, por los Asistentes de la Educación; Rol del Estado, por ANDIME; Participación de los Actores Sociales, coordinado por  MDEPA. El resultado de de estas comisiones se entregó en una reunión plenaria al finalizar el día domingo, en clima de orgullo por lo realizado y de preocupación por la senda en que viene transitando nuestra educación

Una Educación Humanista.

El documento cuenta de 6 capítulos, más un séptimo (en la redacción del documento aparece como capítulo 2) que fue un tema que emergió como propuesta de todas las comisiones.

La primera área se centró en la recuperación de la educación pública, sobre la base de una concepción humanista, democrática, que permita la “formación de un tipo de ciudadano pleno e integral, considerando las características sociales, históricas y culturales de nuestro país, Latinoamérica y el Mundo” (5).

La segundo área llama a sentar las bases para la convocatoria a una Asamblea Constituyente, que permita crear una nueva constitución política. Para los asistentes de todas las comisiones, existe una “separación cada vez mayor de la sociedad y el Estado, el que se pone al servicio de los intereses del empresariado y el mercado” (6). Este punto no es menor, ya que los participantes manifestaron la existencia de un divorcio entre la sociedad civil y los órganos del poder estatal, no se sienten escuchados y a veces francamente traicionados; tienen la convicción que la gran mayoría de la población del país no está de acuerdo con el modelo imperante en educación, pero tanto el ejecutivo como el legislativo, a pesar de promesas, obra a favor del mercado. Por eso esta demanda se presenta en forma radical, hay que promulgar una nueva constitución, pero esta además tiene que ser fruto de un acto de plena democracia, una Asamblea Constituyente que de garantías a todos.

La tercera área plantea crear un Sistema Nacional Integrado de Educación, que ponga “fin a la subvención escolar, el financiamiento compartido y toda forma de pago de los padres y apoderados, y la instauración de un nuevo sistema de financiamiento de los colegios del Estado, para asegurar una educación de excelencia a toda la población”; en este sentido, “los colegios privados no contarán con apoyo económico del Estado, a menos que aseguren su no lucro, educación gratuita, sin selección y cumplan todas las condiciones pedagógicas, técnicas, administrativas y económicas que se establezcan, para lo cual el Estado deberá fiscalizar su estricto cumplimiento” (7).

La cuarta área llama al Estado a aumentar el aporte fiscal en educación, llegando progresivamente a un 7% del PIB, como recomienda la UNESCO. Entienden que la educación pública debe cubrir las necesidades totales de la enseñanza prebásica, básica y media; además, “debe garantizar la gratuidad para los tres primeros quintiles de ingreso, en el caso del sistema de educación superior” (8).

La quinta área, calidad de la educación, advierte sobre el deterioro general de la educación, el que se refrenda tanto en el sistema público como el privado, que se encuentra por debajo de los indicadores internacionales con el que el propio sistema se mide; plantea además, elementos relevantes y de plena contingencia con lo que está elaborando la comisión de expertos designada por el presidente Piñera, para cambiar el Estatuto Docente. En efecto, llama a mirar la calidad de la educación desde una perspectiva sistémica, pedagógica, humanista y social, apartándose del carácter instruccional y tecnocrática que impera hoy día. En el plano de la carrera docente, llama a “elaborar una política docente que considere carrera profesional y mejoramiento de las condiciones para su ejercicio, que considere la disminución del número de horas en aula, más tiempo para la planificación y la reflexión pedagógica, menos alumnos por curso, perfeccionamiento permanente a cargo del CPEIP en manos del Mineduc”; además, genere “las condiciones necesarias para que todos los trabajadores y trabajadoras de la educación -profesionales, técnicos, administrativos y servicio- puedan desempeñar adecuadamente y con trato digno sus funciones, deben quedar establecidas y aseguradas, bajo el reconocimiento del interés y carácter público de sus  relaciones  contractuales y del mejoramiento de sus condiciones laborales y salud” (9). No pretende terminar con las mediciones estandarizadas, pero “deben ser revisadas profundamente en sus fundamentos, diseño, características.  Especialmente en cuanto a los dominios del aprendizaje a evaluar, aparte de lo cognitivo. Su empleo debidamente referenciado y aplicado con prudencia es un importante instrumento para la evaluación de la política educativa pública” (10). Además advierte un tema no menor, y que dice relación con la importancia de los medios de comunicación como agentes coeducativos, los que “deben servir de apoyo al del sistema educacional, legislando respecto de su responsabilidad educativa  para que sea consistente con el desarrollo del curriculum educacional” (11).

La sexta área llama a crear espacios de participación social, que permitan poner fin a la exclusión y al monopolio de la tecnocracia en la definición de las políticas públicas imperante hoy; exigiendo al Estado, las autoridades de gobierno y los parlamentarios “la generación  de condiciones para que la participación sea uno de los pilares de la nueva educación, la educación que Chile necesita” (12).

Por último, en la séptima área, se desarrollan 10 medidas inmediatas a implementar, entre las que se incluyen el fin de la PSU, la construcción de un tecnológico nacional del Estado, la eliminación del impuesto al libro, entre otras.

Conclusión

El que era el presidente en ejercicio de la CONFECH, Federico Huneeus, en el discurso inaugural planteó que no sabía si este Congreso era el punto final de la movilización pingüina, o era el punto de inicio de una nueva convocatoria por el mejoramiento de la educación. Sea lo uno o lo otro, el Congreso fue un evento de carácter histórico que le tomó el pulso no sólo a la opinión de los sectores sociales que participan del hecho educativo, sino que además develó algunas contradicciones complejas entre la sociedad civil y el Estado.

Bajar Documento del Congreso (pinche aquí)

* Sergio Molina, Ministro de Educación de Eduardo Frei R., haciendo referencia a su negativa a seguir dialogando con el Colegio de Profesores, sobre la reforma curricular de 1996. El Mercurio, 10 de marzo de 1996.

Notas

1.- Diarios Las Últimas Noticias. “La hija del alcalde cuenta por qué se lanzó al parlamento”, 4 de septiembre de 2009; Diario La Tercera: “los estilos de vida que se esconden tras el iPhone y el BlackBerry”, 5 de septiembre de 2009.

2.- Asociación Nacional de Funcionarios Ministerio de Educación (ANDIME), Asociación Metropolitana de Padres y Apoderados (AMDEPA), Colegio de Profesores de Chile, Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH), Confederación Nacional de Asociaciones de Funcionarios de la Educación Municipalizada de Chile (CONFEMUCH), Confederación Nacional de federaciones Regionales de Funcionarios de la Educación Municipalizada (CONFUCEM), Coordinadora Nacional de Centros de Padres, Estudiantes Secundarios.

3.- Quiero agradecer a la FECH, que me permitió acreditarme como prensa para estar presente en todas las instancias del Congreso, situación que transformó en varias horas de grabación.

4.- Sindicato Único de Trabajadores de la Educación (SUTE). Agrupaba a todos los sindicatos y asociaciones gremiales del profesorado y personal paradocente de la educación; fue terminada con la instauración del gobierno militar el año 1973.

5.- Conclusiones del Congreso Nacional de Educación, USACH, 4 y 5 de Septiembre de 2009. I. Recuperación de lo Público, tarea urgente, Pág. 5.

6.- Conclusiones del Congreso Nacional de Educación, USACH, 4 y 5 de Septiembre de 2009. II. Una Nueva  Constitución e institucionalidad, necesidad imprescindible para mejorar la educación, Pág. 6.

7.- Conclusiones del Congreso Nacional de Educación, USACH, 4 y 5 de Septiembre de 2009. III. Nuevo marco regulatorio, Pág. 8.

8.- Conclusiones del Congreso Nacional de Educación, USACH, 4 y 5 de Septiembre de 2009. IV. El financiamiento de la educación, Pág. 10.

9.- Conclusiones del Congreso Nacional de Educación, USACH, 4 y 5 de Septiembre de 2009. V. La calidad de la educación, Pág. 12.

10.- Ibíd.

11.- Ibíd. Pág. 13.

12.- Conclusiones del Congreso Nacional de Educación, USACH, 4 y 5 de Septiembre de 2009. VI. La construcción de un movimiento nacional por el derecho a la educación, Pág. 13.