Archive for the 'Sergio Grez Toso' Category

24
Ene
11

¡No a la disminución de horas de Historia! Vol. 4 y final

“La historia es el esfuerzo del espíritu para conseguir la libertad”.
(G. W. F. Hegel)

Y terminó imponiéndose la racionalidad, el MINEDUC echó pie a tras a la medida que pretendía reducir las horas de Historia, Geografía y Ciencias Sociales del curriculum nacional. En efecto, si bien la medida quedó refrendada en el acuerdo consensuado entre la Concertación y el gobierno en la reforma educacional del presidente Piñera [1], esto no debiera interpretarse como un triunfo de la oposición, por el contrario, este fue un éxito de la comunidad académica, de los docentes, alumnos, agentes culturales y ciudadanos que en general en forma activa hicieron sentir su malestar por una medida inconsulta, tecnocrática y de la cual aún no se conocen argumentos pedagógicos serios para su aplicación. Hay que advertir que este hecho se suma a otras iniciativas y formas de protesta ciudadana que acontecieron el 2010, donde, al margen de los partidos políticos –entes naturales donde se debería manifestar el sentir ciudadano- o por ausencia de éstos se empieza a reconstruir un tejido social que no ve a la clase política asumiendo sus demandas y aspiraciones.

A continuación transcribo la declaración del Movimiento por la Historia, la Geografía y las Ciencias Sociales, donde da cuenta de este importante logro ciudadano.

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Un importante logro que anima a seguir

A dos meses del anuncio de la reducción de las horas de Historia, Geografía y Ciencias Sociales (HGCS), el MINEDUC ha echado pie atrás, señalando que mantendrá las cuatro horas del sector de aprendizaje Historia, Geografía y Ciencias Sociales.

Se trata de un importante logro ciudadano que nos anima a valorar lo realizado hasta ahora y a seguir pendientes de la discusión nacional sobre la calidad de la educación que queremos y necesitamos como sociedad. No se trata de un logro exclusivo de los historiadores, profesores y estudiantes de HGCS, muchos de los cuales manifestaron públicamente su rechazo, si no que de la sociedad entera.

Es un logro de los muchos/as profesionales, artistas, apoderados, estudiantes universitarios y secundarios. Es un logro de la ciudadanía activa que manifestó en distintos lugares del país su preocupación por el errado rumbo del MINEDUC. Es un triunfo de la argumentación y el diálogo enfrentados al autoritarismo (recordemos que esto se trataba de un decreto, no de la ley) y la improvisación educativa de las autoridades. Es un triunfo de la transparencia.

Aunque se haya anunciado la restitución de las horas de HGCS, hay cosas que aún no están resueltas y nos preocupan. El actuar del MINEDUC frente al Consejo Nacional de Educación, organismo que terminó aprobando la reducción a pesar que todos los informes de especialistas recomendaban rechazar la medida. Esto es algo que debe clarificarse para restituir la confianza en este organismo, cuya principal misión es velar por la calidad y pertinencia de las propuestas curriculares nacidas del MINEDUC.

La restitución de las horas de HGCS aparece en los medios como un elemento de negociación política de la reforma educativa aprobada en el Parlamento[2]. Es importante recalcar que ha sido la presión ciudadana y la demanda de diálogo la que ha motivado revertir la medida. Contribuyeron a este logro las numerosas movilizaciones e iniciativas ciudadanas como las clases de historia en espacios públicos y la creación de un blog informativo. Ha contribuido también la insistente demanda de conocer y discutir los argumentos educativos del anuncio y la permanente voluntad de dialogo del Movimiento y otros actores sociales con el Ministro y los responsables de la Unidad de Curriculum y Evaluación del MINEDUC. Contribuyó también en forma decisiva, la interpelación pública al Consejo Nacional de Educación exigiendo transparentar los informes que desaconsejaron la medida. Todo esto ha servido para insistir y anunciar públicamente que la medida de reducir las horas de HGCS fue una improvisación que felizmente hoy se revierte.

No obstante, sigue siendo preocupante que el Ministro y el acuerdo parlamentario señalen públicamente que las horas de HGCS tendrán un “componente especial de formación ciudadana y educación cívica”. ¿Cuál será el sentido de ese componente especial?, ¿desconoce acaso el MINEDUC que el actual Marco Curricular ya lo contempla? Pues bien, hay que volver a insistir que la formación ciudadana YA ESTÁ EN EL MARCO CURRICULAR (A través de los OF-CMO) y que muchos/as profesores/as ya lo vienen trabajando desde hace años. Si se leen con atención los Objetivos Transversales de HGCS se verá como están perfectamente definidos en el Marco Curricular. La formación ciudadana se debe pensar como un aprendizaje vinculado a la problematización histórica y espacial y no como un componente aparte del sector de aprendizaje. De otra forma, se desdibuja su propósito educativo transformándose en lo que alguna vez conocimos como Educación Cívica sin ninguna incidencia en la formación ética y social de los/as jóvenes. Por tanto, será necesario que el MINEDUC aclare de qué se trata este “componente” y no cometa el error de presentar, tal como lo hicieron con los nuevos programas, una HGCS desvinculada de la formación ciudadana.

Finalmente, es urgente que el MINEDUC de señales públicas concretas sobre la restitución de las horas de HGCS, partiendo por eliminar lo antes posible de su página web la nueva propuesta de programas de HGCS, dada la confusión que genera entre profesores y sostenedores de colegios que hasta hoy no saben a que atenerse para planificar el año escolar 2011.

Quedan por clarificar también otros aspectos que incluyó la medida ministerial como la reducción de las horas de Educación Tecnológica y Consejo de Curso. Quedan pendientes cuestiones relativas al sentido que tiene esta reforma educativa. Tal y como se pudo apreciar con la desacertada medida, existe detrás de las nuevas políticas, un sentido de la educación que enfatiza la instrucción por sobre el valor educativo de la HGCS, limitadas por los estándares de medición. No hay que confundirse: la calidad de la educación está definida por el logro de los OF-CMO. El SIMCE mide solo un 40% del Marco Curricular. En ese sentido, nos preocupa que las condiciones del trabajo docente (horas para preparar clases y número de alumnos por sala, entre otros) no constituyan un punto central de la reforma tal como aconsejó la  Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Continuaremos atentos al debate que surja y aportaremos nuestros argumentos cuando sea necesario. Ha quedado demostrado que el dialogo y la discusión abierta es el camino a seguir para avanzar en la mejora de la calidad de educación chilena. Por ello, como Movimiento por la Historia, la Geografía y las Ciencias Sociales, seguiremos participando a través de diferentes iniciativas. Una fundamental es la realización de una Escuela Permanente de auto-formación y elaboración de propuestas en torno a la calidad de la enseñanza de la HGCS a realizarse durante el primer semestre del año 2011. La reducción de las horas ha develado numerosas inquietudes de estudiantes secundarios, universitarios, profesores de aula escolar y aulas universitarias. Como comunidad educativa nos proponemos analizar la realidad y los problemas de la enseñanza y el aprendizaje de la HGCS en el sistema escolar nacional, con el objetivo de proponer ideas creativas para el objetivo que nos interesa a todos: la calidad de la educación.

Agradecemos a todos/as quienes se sumaron a esta campaña y para este año 2011, la invitación es abierta a todos/as quienes quieran continuar aportando ideas y experiencias sobre los desafíos de calidad, equidad y pertinencia de la enseñanza de la HGCS.

Movimiento por la Historia, la Geografía y las Ciencias Sociales

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Notas

[1]http://diario.elmercurio.com/2011/01/19/nacional/politica/noticias/3BBEE00B-4F0C-4275-8BE1-F9757557CF3C.htm?id={3BBEE00B-4F0C-4275-8BE1-F9757557CF3C}

[2] punto 5.9, se establecerá un mínimo de 4 horas obligatorias de Historia, con un componente especial de formación ciudadana y educación cívica. Ver en: http://www.puntocentral.cl/?p=7839&utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=senador-lagos-protocolo-de-acuerdo-sobre-la-calidad-y-equidad-de-la-educacion

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11
Dic
10

Declaración Pública

El jueves 9 de diciembre, en la sede del Colegio de Profesores, se efectuó una conferencia de prensa del MOVIMIENTO POR LA HISTORIA, LA GEOGRAFÍA Y LAS CIENCIAS SOCIALES EN LA EDUCACIÓN CHILENA. En la oportunidad, estuvieron presentes Gabriel Salazar (Premio Nacional de Historia 2006) y Viola Soto (Premio Nacional de Educación 1996), además del destacado docente Rolando Pinto (director postgrado Educación de la Umce), Claudio Rolle (Académico del Instituto de Historia de la PUC), Sergio Grez (Académico del Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Chile) y María Soledad Jiménez (Académica de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano). Acompañaron la adhesión actores sociales relevantes en el ámbito educativo, como Jaime Gajardo (Presidente del Colegio de Profesores), Camila Vallejos (Presidenta de la Fech) y estudiantes de la Asamblea del Liceo Manuel de Salas. En la cita, se entregó una declaración pública donde se fustiga la medida ministerial de disminuir las horas de historia, por considerarla inconsulta, autoritaria y antipedagógica.

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Declaración Pública

Hace ya tres semanas que el ministro Lavín anunció la reducción de horas de los sectores de historia,  geografía y  ciencias sociales, y  educación tecnológica del currículum nacional, medida que ha provocado numerosas y autorizadas manifestaciones de rechazo, al tiempo que las demandas de debate sobre la fundamentación de las medidas anunciadas no han sido satisfechas. Hasta la fecha, el Ministro de Educación, principal responsable de estos cambios, no ha dado una respuesta adecuada a los emplazamientos hechos desatendiendo  las diversas solicitudes provenientes de la ciudadanía. Las medidas anunciadas son de importancia y resultan insidiosas y peligrosas para la formación de nuestros niños y niñas. Estas iniciativas son,  tanto en la forma como en el fondo, un agravio a la convivencia democrática y a la participación ciudadana,  y una expresión de autoritarismo y secretismo que nuestra sociedad no merece.

Nos parece que esta disminución horaria obedece a una visión sesgada de la educación, que restringe significativamente la opción de entregar una formación amplia a nuestros estudiantes, limitando sus posibilidades de transformarse en sujetos capaces de aportar críticamente al desarrollo de la sociedad. Con esta medida, se sigue reduciendo la educación al entrenamiento de habilidades funcionales para el mundo laboral y se debilita la formación de personas que puedan convertirse en ciudadanos y ciudadanas activas y críticas, con conciencia de su pasado y su identidad y como sujetos responsables de su entorno y de su futuro, capaces de entender el mundo en que viven en su diversidad y riqueza, con pluralismo y capacidad de integración.

Nos oponemos a la decisión ministerial por que muestra un claro desconocimiento del debate sobre el tema y se funda en la presentación de argumentos parciales y tergiversados sobre lo que conduciría al mejoramiento educativo, inspirados en experiencias internacionales parciales y completamente ajenas a nuestra realidad social, económica y cultural. Sorprende, de hecho, la total carencia de ideas y argumentos que trasciendan la reduccionista y caprichosa  idea de que los sectores de matemáticas y lenguaje son la base de toda educación.

Consideramos que la medida no tiene fundamentos pedagógicos suficientes, dado que no es el aumento de horas lo que gatilla el cambio, sino la forma en que se trabaja con ellas y la disponibilidad de espacios para el adecuado trabajo profesional de los docentes. Esta iniciativa desconoce, a su vez, la importancia de la lectura como herramienta para la comprensión del mundo, así como el aporte fundamental que hacen en esa dirección el estudio de la historia, la geografía y las ciencias sociales, áreas que con una adecuada estrategia, fortalecen la competencia lectora de nuestros estudiantes. La reducción horaria, en ese sentido, produce un desequilibrio en la formación y no beneficia en nada la educación de nuestros niños, salvo en el entrenamiento para pruebas estandarizadas.

La inconsistencia de esta medida tiene que ver también con su carácter inconsulto y autoritario, diseñada por el  gabinete ministerial que da la espalda a la comunidad nacional y escolar, que no considera la opinión de los especialistas y que desconoce la realidad educativa y las causas profundas de los problemas que aquejan a nuestra educación.

El impacto negativo de la reducción de horas en áreas relevantes, se verá acentuado con las otras iniciativas que el Ministerio ha impulsado en el marco del proyecto de Ley, ya que este, desde un modelo de control gerencial, refuerza el entrenamiento en torno a metas descontextualizadas y a evaluaciones estandarizadas, bajo la lógica de premio-castigo y de la competencia entre escuelas, buscando resultados inmediatos que se pretenden convertir en lo que no son: un barómetro de la “calidad” de la educación.

En los hechos, el Ministro Lavín y su equipo, están hipotecando el futuro de los niños, impidiendo su formación integral y su desarrollo como personas pensantes y creativas. Por ello, emplazamos al Ministro a terminar con el autoritarismo, a no seguir dando la espalda a la comunidad y a considerar la opinión de los demás actores involucrados, como la del propio Consejo Nacional de Educación, instancia especializada que ha puesto al descubierto la inconsistencia de este tipo de decisiones.

En definitiva, es la comunidad educativa entera la  que ve con perplejidad e impotencia como se empobrece aún más nuestro sistema educacional, lo que hace urgente que se derogue la reducción horaria y se discutan democráticamente las iniciativas impulsadas en el último tiempo, abriendo una discusión amplia, participativa y con fundamentos, para introducir los cambios que verdaderamente requiere la educación en nuestro país.

De lo contrario, serán los propios niños -de los que tanto habla el Ministro- quienes sigan pagando la ceguera y el reduccionismo de las autoridades.

Santiago 9 de diciembre de 2010.

MOVIMIENTO POR LA HISTORIA, LA GEOGRAFÍA Y LAS CIENCIAS SOCIALES EN LA EDUCACIÓN CHILENA

10
Dic
10

No a la Disminución de Horas de Historia (3° parte)

“No saber lo que ha sucedido antes de 
nosotros es como ser incesantemente niños.”
(Marco Tulio Cicerón)

La medida presidencial, que pretende reducir las horas de historia del curriculum nacional está generando un fuerte rechazo en la ciudadanía, primero se manifestó el ámbito académico, los historiadores, alumnos, a lo que ahora empieza a agregarse el mundo de la cultura. En este sentido apunta la reunión que mantuvo ayer el Colegio de Profesores con el Movimiento por la Historia, Geografía y las Ciencias Sociales de la Educación Chilena, representado por el Premio Nacional de Historia 2006, Gabriel Salazar; el Premio Nacional de Educación 1996, Viola Soto; los historiadores Claudio Rolle y Sergio Grez; en la cita también participó el presidente del Centro de Alumnos del Liceo Manuel de Salas y la presidenta de la FECH Camila Vallejo. En la reunión, coincidieron en rechazar la medida por considerarla, primero una imposición ya que se tomó sin un debate previo, en esa línea aseguró Rolle se pretende con esto “cambiar educación por instrucción. Me parece muy peligroso para una educación que quiere ser más democrática, que se tomen medidas en forma autoritaria e inconsulta”. A lo que se apunta no es una cuestión menor, el curriculum no es sólo la suma de determinados contenidos y habilidades que deben aprender los alumnos, es también el tipo de personas que queremos formar en esos alumnos. Por lo tanto, hacer cambios tan sensibles requiere no sólo de un debate amplio y pluralista, sino también democrático; recordemos que el actual marco curricular se realizó producto de un largo debate que culminó el año 98 con el marco curricular de enseñanza media; por lo que la medida presidencial tiene algo de soberbia, ya que  como lo expresa Sergio Grez “No fueron consultados los profesores, no fueron consultados los organismos gremiales, no fueron consultados los especialistas, esto fue cocinado en el Ministerio de Educación por el círculo de hierro del señor Joaquín Lavín, quienes no son especialistas en educación”. En efecto, lo que se empieza a evidenciar es un cambio a los fines de la educación, asociándolos a una visión mercantilista, tecnocrático, propio de la visión que tienen los ingenieros de los procesos productivos de una empresa, a lo que Grez remarca, “el propio ministro es un ingeniero comercial, lo que ha quedado demostrado en el paquete de disposiciones que supuestamente constituyen una reforma educacional, pero que a nuestra opinión no son más que medidas dispersas que no constituyen un todo coherente. Sólo son medidas administrativas y cambios curriculares que son medidas retardatarias. De lograrse la promulgación de estas leyes, volveríamos a los niveles educacionales que había cuando terminó la Dictadura”.

Pero la medida también está empezando a causar escozor en el ámbito de la cultura, cómo queda demostrado con la iniciativa que está llevando a cabo el blog Enseñanza de la Historia y Reforma Educacional, que está reuniendo el testimonio de diferentes gestores del mundo del arte para, a su manera, hablar de porqué la historia sí importa. Hasta el momento, están los testimonios de de los actores Delfina Guzmán, Francisco Melo y Andrés Kalawski, pero la idea es seguir sumando a músicos, escritores y artistas. A continuación les dejo el testimonio de dos actores, los otros se pueden descargar desde su sitio de acá.

Emilia Noguera

Francisco Melo


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01
Dic
10

¡NO A LA DISMINUCIÓN DE HORAS EN HISTORIA! (parte 2)

La controversia provocada por la disminución de las horas de historia en el curriculum nacional, ha provocado una fuerte controversia en el escenario nacional, lo que ha llevado a manifestaciones callejeras, actos simbólicos y declaraciones. Por si Ud. no ha tenido tiempo de revisar los medios, lo invito a un vistazo rápido:

Declaraciones Públicas

* Declaración de Historiadores y Profesores de Historia y ciencias Sociales a Propósito de la reducción de Horas de Clases de historia, Geografía y ciencias Sociales en la enseñanza Media.

* Declaración Pública Escuela de Historia U. Diego portales

* FECh rechaza la reducción de horas de clases de Historia y Geografía

* Estudiantes de Historia de la ULA repudian disminución de horas de clases

 

Reacciones en la Prensa

  • María Angélica Guzmán (UC): Experta UC: Aumento de horas sin cambio en pedagogía “no aporta en nada” (La Tercera)
  • Manuel José Ossandón (alcalde RN): Alcalde Ossandón por cambio curricular: “Parece que la prioridad es formar empresarios” (La Tercera)
  • Álvaro Góngora (Historiador): Sólo puede amarse lo que se conoce (El Mercurio)
  • Rodrigo Larraín (Sociólogo U. Central): Más matemáticas y menos historia (El Mostrador)
  • Cristián Cox (UC): Efectos graves, ventajas inciertas (La Tercera)
  • Fabián González (Academia de Humanismo Cristiano): ¿Qué hay detrás del “gran cambio al curriculum escolar”? (El Mostrador)
  • Soledad Concha (UDP): Reforma (El Post)
  • Alfredo jocelyn-Holt (Historiador): La Historia Importa (La Tercera)
  • Guillermo Bastías (bloguero): ¿La Mayor Reforma Educacional o el fin de la Educación Pública? (El Ciudadano)
  • Andrea Dufournel: La educación chilena está para la historia (El ciudadano)
  • Anibal Venegas: ¿Reforma o contrarreforma de la educación? (Clarín)

Entrevistas

  • Entrevista a Gabriel Salazar(CNN)
  • Entrevista a Sergio Grez (CNN)
  • Alfredo Jocelyn-Holt (historiador): La educación puede ser el punto débil del gobierno de Sebastián Piñera (Desde Zero)

Redes Sociales.

  • No a la reducción de horas en Historia y Ciencias Sociales está en Facebook

To be continued…

20
Nov
10

¡NO a la reducción de las horas en historia!

La inusitada medida del presidente Piñera, entorno a disminuir el número de horas al área de historia del curriculum nacional, no sólo ha despertado el rechazo de académicos, historiadores, estudiantes  y organizaciones sociales, que han dejado sentir su disconformidad en diarios, redes sociales, blogs, etc., sino que también empiezan tomar fuerza acciones de protesta en contra de una medida que fue impuesta sin la más mínima intermediación con la sociedad civil.

Una de estas iniciativas es la Declaración de Historiadores y Profesores de Historia, texto que se dará a conocer la próxima semana con la adhesión de los profesionales del área, y que pretende aglutinar y manifestar el descontento con la medida que, en la práctica, disminuye en 40 horas al año las clases de historia. A continuación, transcribo el documento que está siendo liderado por el historiador Sergio Grez Tosso.

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Declaración de Historiadores y Profesores de Historia

Con motivo de las recientes declaraciones del Ministro de Educación, Sr. Joaquín Lavín Infante, anunciando la reducción de horas de clase de Historia para alumnos entre Quinto Básico y Segundo Medio, los historiadores (as) y profesores (as) de Historia firmantes declaramos:

1. Consideramos dicha reducción horaria absolutamente desacertada y lamentable y por ende, la rechazamos categóricamente, puesto que, contrariamente a lo afirmado por el Ministro, no contribuirá en lo más mínimo a solucionar los graves problemas de desigualdad, inequidad y falta de calidad de la Educación Básica y Media chilena. Al contrario, solo los agravará generando nuevos desequilibrios y distorsiones.

2. Esta medida ha sido adoptada de manera autoritaria y antidemocrática puesto que no ha sido el resultado de un proceso de discusión informado y transparente del profesorado, de sus organismos profesionales y gremiales, y tampoco fue consultada con los especialistas de la disciplina del medio universitario –historiadores y educadores- sino adoptada en base a criterios tecnocráticos, por el círculo del confianza del Ministro Lavín, a puertas cerradas en el Ministerio de Educación. No existen estudios serios que justifiquen esta decisión y que demuestren que la reducción de horas en Historia y Ciencias Sociales a favor de otros cursos beneficiará el aprendizaje de los estudiantes.

3. Además de no asegurar mejores resultados en pruebas de estándares internacionales, la implementación de esta política significará reducir aún más la posibilidad –ya escasa- de desarrollar un pensamiento crítico en los estudiantes y formar ciudadanos reflexivos, aptos para el ejercicio democrático puesto que la Historia es, por antonomasia, creadora de conciencia crítica respecto del entorno social en el que viven las personas, y por ello el mejor instrumento para formar verdaderos ciudadanos. Reducir o minimizar la enseñanza de la Historia y las Ciencias Sociales en las escuelas, colegios y liceos significa, más allá de las intenciones declaradas, coartar y acallar la reflexión y el análisis crítico. Detrás de criterios aparentemente “técnicos” que inspiran categorías como “productividad”, “resultados” y “competencia”, se ocultan inspiraciones e intereses políticos que apuntan a la formación de tecnócratas y mano de obra dócil, incapaz de cuestionar los fundamentos, objetivos y modo de funcionamiento del actual modelo de sociedad. Cabe recalcar que esta medida se suma a una similar adoptada hace algunos años que significó la disminución de las horas de Filosofía en el currículo, con el consiguiente daño para la formación humanista de los alumnos.

4. Nuestra oposición a esta decisión del Ministerio de Educación no está motivada por una mera defensa “corporativa” de tipo laboral (la defensa de las horas que perderán los profesores de Historia), sino principalmente, por las razones expuestas que se vinculan con el tipo de jóvenes y de ciudadanos que queremos contribuir a formar, por el rol central que la Historia puede y debe jugar en el proceso formativo de personas íntegras y conscientes.

5. En consecuencia, hacemos un llamado a toda la comunidad educacional nacional –profesores, estudiantes, padres y apoderados de los distintos niveles del sistema educacional- a hacer público su rechazo a esta nefasta medida y a movilizarse de manera unitaria y coordinada para lograr revertirla.

Santiago, noviembre de 2010.

 

* Artículo relacionado: El Peligroso Debilitamiento del Curriculum Humanista en la Educación Chilena

01
Sep
10

TERCERA DECLARACIÓN PÚBLICA DE HISTORIADORES EN APOYO AL PUEBLO MAPUCHE

Como en otras dos oportunidades, un grupo de historiadores tanto chilenos como extranjeros, hacen un llamado de atención al Estado de Chile sobre la situación a la que se ve enfrentado el pueblo mapuche. Convocando además a historiadores, profesores de Historia y estudiantes de Historia, a manifestarse públicamente, el próximo martes 7 de septiembre, a las 12.00 horas en el frontis del Archivo Histórico Nacional.

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TERCERA DECLARACIÓN PÚBLICA DE HISTORIADORES

EN APOYO AL PUEBLO MAPUCHE

Los historiadores e historiadoras que suscribimos esta declaración nos vemos, una vez más, en la obligación moral de denunciar la sistemática política represiva que el Estado de Chile despliega en contra del pueblo mapuche. Las comunidades mapuche que han levantado como principales demandas la restitución de sus tierras ancestrales, el respeto a su condición de nación y el reconocimiento a su autonomía política, enfrentan hoy día una triple ofensiva represiva.

En primer lugar, policial. El territorio de la Araucanía continúa fuertemente militarizado, las comunidades son allanadas periódicamente y en la mayoría de las circunstancias sus habitantes son objeto de golpes, insultos y acciones de amedrentamiento. Los comuneros han denunciado, incluso, que sus viviendas son destruidas y sus alimentos y enseres son arrojados al piso. El trato que la policía brinda a mujeres, ancianos y niños es vejatorio y humillante. El despliegue policial, además, se caracteriza por el uso abusivo de un sofisticado arsenal, que incluye, helicópteros artillados, vehículos blindados, armamento automático y gases tóxicos.

En segundo lugar, los mapuche son objeto de una cuidadosamente orquestada ofensiva judicial. El Estado de Chile, a contrapelo de todos los tratados internacionales que ha suscrito, niega la existencia de un conflicto político en la Araucanía. En consecuencia, recurre a la legislación que dictara de manera espuria la dictadura militar (Ley 18.314 sobre conductas terroristas), para judicializar tanto las reivindicaciones como las movilizaciones del pueblo mapuche. Cabe señalar que 32 presos políticos mapuche se encuentran en huelga de hambre, en diferentes penales del sur del país, desde el 12 de julio de 2010. Este movimiento denuncia una serie de abusos e irregularidades de los cuales son objeto, entre las cuales destacan: torturas y vejámenes a los detenidos, montaje mañoso e ilegítimo de “pruebas” incriminatorias, uso de testigos encubiertos, doble procesamiento (tanto en tribunales de garantía como en tribunales militares) y solicitud por parte de las fiscalías de la aplicación de penas desmedidas en relación con los delitos que se les imputan. En el caso de Héctor Llaitul Carrillanca la Fiscalía de Cañete ha solicitado más 103 años de cárcel para el inculpado (sin contar los que está pidiendo la Justicia Militar). Cabe consignar que recientemente el cabo de carabineros Walter Rodríguez, responsable del asesinato del weichafe Matías Catrileo, en la zona de Vilcún en enero de 2008, fue condenado por la Corte Marcial a 3 años y un día de prisión. No obstante, este mismo tribunal dispuso concederle al asesino el beneficio de la libertad vigilada. Irregularidades y discriminación son la constante en los proceso que se siguen contra los mapuche encarcelados.

Por último, las comunidades mapuche enfrentan una ofensiva mediática. La mayoría de los grandes medios de comunicación del país, controlados por los mismos grupos económicos que depredan los recursos de la zona sur, no sólo han tendido un cerco de silencio en torno a las reivindicaciones de las comunidades en conflicto y a la larga huelga de hambre de los presos políticos mapuche; también han distorsionado groseramente el fondo y la forma de las movilizaciones y acciones de protesta que los mapuche han desplegado. La verdad irrefutable es que la violencia en la Araucanía ha sido protagonizada, fundamentalmente, por los aparatos de seguridad del Estado, mientras que las comunidades agredidas sólo han hecho uso (por lo demás con recursos operativos muy precarios), de su legítimo derecho a la autodefensa.

Convencidos de la necesidad de detener el accionar represivo del Estado en el sur de Chile y reconociendo el legítimo derecho de los pueblo originarios a la restitución de sus tierras usurpadas y a su autonomía social y política, los abajo firmantes convocamos a los historiadores, profesores de Historia y estudiantes de Historia, a manifestar públicamente estas denuncias el próximo martes 7 de septiembre, a las 12.00 horas en el frontis del Archivo Histórico Nacional.

Santiago, 1 de septiembre de 2010.

LISTA DE FIRMANTES AL 1 DE SEPTIEMBRE DE 2010

Sergio Grez Toso, Universidad de Chile.

Igor Goicovic Donoso, Director Magíster de Historia Universidad de Santiago de Chile.

Josep Fontana, catedrático emérito de la Universitat Pompeu Fabra, Barcelona, Catalunya.

Jorge Pinto Rodríguez, Universidad de la Frontera, Temuco.

Florencia E. Mallon, University of Wisconsin, Estados Unidos.

Julio Pinto Vallejos, Director Departamento de Historia, Universidad de Santiago de Chile.

Mario Garcés Durán, Universidad Santiago de Chile, Director ECO Comunicaciones.

Verónica Valdivia, Universidad Diego Portales.

Alberto Díaz Araya, Jefe Carrera de Historia y Geografía Universidad de Tarapacá, Arica.

Nelson Castro Flores, Jefe Carrera de Pedagogía y Licenciatura en Historia y Ciencias Sociales Universidad de Viña del Mar y profesor de la Universidad de Valparaíso.

Alexis Meza Sánchez, Vicerrector Académico Universidad ARCIS.

Claudio Barrientos, Director Escuela de Historia Universidad Diego Portales.

Luis Castro C., Director Carrera de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales Universidad de Valparaíso.

Pedro Rosas Aravena, Director Escuela de Historia y Ciencias Sociales, Universidad ARCIS.

Rodrigo Ruz Zagal, Jefe Archivo Histórico Vicente Dagnino, Universidad de Tarapacá, Arica.

Patrick Puigmal, Director del Programa de Estudios y Documentación en Ciencias Humanas (PEDCH) de laUniversidad de Los Lagos.

Carlos Gutiérrez P., Director Centro de Estudios Estratégicos.

Carlos Molina Bustos, Ministerio de Salud, responsable de la investigación histórica de la Unidad de Patrimonio Cultural del Ministerio de Salud, Chile.

Margarita Iglesias Saldaña, Directora de Relaciones Internacionales Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile.

Sergio Guerra Vilaboy, Presidente de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC) y profesor de la Universidad de La Habana.

Juan Guillermo Muñoz Correa, Universidad de Santiago de Chile.

Pedro Bravo Elizondo, Wichita State University, Kansas, Estados Unidos.

Francisco Peña Torres, Université Paris I, Panthéon- Sorbonne, Francia.

Carlos Contreras Painemal, Universitaat, Berlín, Alemania.

Jorge Magasich, Institut des Hautes Études des Communications Sociales, Bruselas, Bélgica.

José del Pozo, Université de Québec à Montreal, Canadá.

Augusto Samaniego Mesías, Universidad de Santiago de Chile.

Pablo Artaza Barrios, Universidad de Chile.

Pablo Aravena Núñez, Universidad de Valparaíso.

María Olga Ruiz Cabello, Universidad de Chile.

Marcela A. E. Cubillos Poblete, Universidad de La Serena.

Miguel Urrutia, Universidad de Chile.

Patricio Rivera Olguín, Universidad Arturo Prat, Iquique.

Rodrigo Sánchez Edmonson, Universidad de Chile.

Enrique Fernández Darraz, Universidad Alberto Hurtado.

Jaime Massardo, Universidad de Valparaíso.

César Leyton Robinson, Universidad de Chile.

Ángela Vergara Marshall, California State University, Los Angeles, Estados Unidos.

Carlos Ruiz Rodríguez, Universidad de Santiago de Chile.

Robert Austin, University of Melbourne, Australia.

Ernesto Bohoslavsky, Universidad Nacional de General Sarmiento/CONICET, Argentina.

César Cerda Albarracín, Universidad Tecnológica Metropolitana.

Luis Corvalán Márquez, Universidad de Valparaíso.

Susana Bandieri, Universidad Nacional del Comahue/CONICET, Neuquén, Argentina.

Daniel Palma, Universidad ARCIS.

Luis Galdames Rosas, Universidad de Tarapacá, Arica.

José Miguel Castillo Mora, historiador y concejal de Yecla (Murcia) España.

Fabio Moraga Valle, Universidad Autónoma de México, México.

Ernesto Bohoslavsky, Universidad Nacional de General Sarmiento/CONICET, Argentina.

Andrea Riedemann Fuentes, Universidad Libre de Berlín, Alemania.

Alberto Harambour Ross, Universidad Diego Portales.

Leonardo León Solís, Universidad de Chile.

Alfredo Lastra Norambuena, Universidad Arturo Prat, Santiago.

Nicolás Iñigo Carrera, Universidad de Buenos Aires.

Rolando Álvarez, Universidad de Santiago de Chile y Universidad ARCIS.

Iván Ljubetic Vargas, Centro de Extensión Luis Emilio Recabarren.

Jody Pavilack, University of Montana, Estados Unidos.

Carlos Mondaca Rojas, Universidad Arturo Prat, Iquique.

Pedro Canales Tapia, Universidad Pedro de Valdivia, La Serena.

María Eugenia Albornoz, Université de Lille III, Francia.

Claudio Pérez Silva, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Francis Goicovich, Universidad de Chile.

César Cerda Albarracín, Universidad Tecnológica Metropolitana.

Milton Godoy Orellana, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Marcelo Mella, Universidad de Santiago de Chile.

Manuel Fernández Gaete, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Sean Purdy, Universidade São Paulo, Brasil.

Yvette Lozoya López, Universidad de Santiago de Chile.

Maria Paula Nascimento Araujo, Universidade Federal do Rio do Janeiro, Brasil.

Horacio Tarcus, Universidad Nacional de San Martín, Argentina.

Eliana Ceriani Bórquez, Universidad de Valparaíso.

Eduardo Arias Nilo, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

Mário Maestri, Universidade Paulista Federal, São Paulo, Brasil.

Franck Gaudichaud, Université Stendhal – Grenoble 3, Francia.

Claudio Díaz Pérez, Universidad de Valparaíso.

Salvador E. Morales Pérez, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México.

Robson Laverdi, Universidade Estadual do Oeste do Paraná, Brasil.

Geni Rosa Duarte, acadêmica Universidade Estadual do Oeste do Paraná, Brasil.

Dina V. Picotti C., Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina.

Karen Alfaro Monsalve, Universidad Austral de Chile.

Viviana Gallardo P., Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Jorge Cernadas, Universidad de Buenos Aires y Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina.

Marcos Fábio Freire Montysuma, Universidade Federal de Santa Catarina/Brrasil, Tesoureiro da Associação Brasileira de História Oral, Brasil.

Steven S. Volk, Professor of History Oberlin College, Oberlin, Ohaio, Estados Unidos.

Cristina Moyano Barahona, Universidad de Santiago de Chile.

Sean Purdy, Universidade de São Paulo, Brasil.

Fanny Barrientos Cruzatt, Universidad de Tarapacá.

María Graciela León Matamoros, Universidad Jaume I Castellón, España.

Eduardo Arias Nilo, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

Margaret Power, Illinois Institute of Technology, Chicago, Estados Unidos.

Ariel Arnal, Academia de Historia de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, México.

Miguel Valderrama, Universidad ARCIS.

Guadalupe Álvarez de Araya, Universidad de Chile. Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) “Justo Arosemena”, Panamá.

Wilda Celia Western, Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

Carmen González Martínez, Profesora Titular de Historia, Universidad de Murcia, España.

Marisol Videla, Universidad ARCIS.

Gabriela Domecq, Universidad Nacional de General Sarmiento. Argentina.

Maximiliano Juan Pedrazzini, Universidad Nacional de Misiones. Argentina.

Lorena del Canto Flores, Universidad Bolivariana, sede Iquique.

Consuelo Figueroa, Universidad Diego Portales.

Danny Ahumada Vargas, Universidad de Santiago de Chile.

José Luis Cifuentes Toledo, profesor de Historia, Magíster de Historia y Ciencias Sociales.

Walter Delrio, Universidad Nacional de Rosario/CONICET, Argentina.

Myriam Olguín Tenorio, Universidad Cardenal Silva Henríquez y ECO Comunicaciones.

Marcos Fernández Labbé, Universidad Alberto Hurtado.

María Cristina Satlari, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina.

Germán Adolfo Morong Reyes, Doctor © en Estudios Americanos, Universidad de Santiago de Chile.

Paola A. Ligasacchi, Doctora © en Estudios Americanos, Universidad de Santiago de Chile.

Emilio Gonzalez, Universidade Tecnológica Federal do Paraná, Brasil.

Mónica Gatica, Universidad Nacional de la Patagonia, sede Trelew, Argentina.

Marcos Fábio Freire Montysuma, CFH / Universidade Federale Santa Catarina, Brasil.

Rubén Isidoro Kotler, Universidad Nacional de Tucumán – Asociación de Historia Oral de la República Argentina.

Ana T. Fanchin, Universidad Nacional de San Juan, Argentina.

Marcela Morales Llaña, Doctora © en Estudios Americanos, Universidad de Santiago de Chile.

Valeria Sonia Wainer, Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina.

Lucía Valencia, Universidad de Santiago de Chile.

Robson Laverdi, Universidade Estadual do Oeste do Paraná, Brasil.

Cristina Viano, Universidad Nacional de Rosario, Argentina.

Gustavo Bassin, Instituto Superior de Formación Docente 9-001 “Gral. San Martin”. Mendoza. Argentina.

Carolina Andaur, Dra. © El Colegio de México, México.

Robinson Silva Hidalgo, Doctor © en Historia, Universitat de Barcelona, Catalunya.

Ricardo López, Doctor © de Estudios Latinoamericanos Universidad de Chile.

Claudia Rojas Mira, Doctora © en Estudios Americanos, Universidad de Santiago de Chile.

Sandra Castillo Soto, Magíster © en Historia, Universidad de Santiago de Chile.

Francisca Giner Mellado, Magíster © en Estudios Latinoamericanos, Universidad de Chile.

Isidora Sáez Rosenkranz, Magíster © en Estudios Latinoamericanos, Universidad de Chile.

Claudia Videla Sotomayor, Magister © en Historia, Universidad de Chile.

Andrea Mella Azabache, Magister © en Historia, Universidad de Chile.

Everaldo de Oliveira Andrade, Universidade Guarulhos – São Paulo, Brasil.

Alondra Peirano Iglesias, profesora ayudante del Centro de Estudios Interdisciplinarios Uruguayos (CEIU), Universidad de la República, Montevideo, Uruguay.

Federico Iglesias, Becario de Docencia de la materia Historia del pensamiento latinoamericano y argentino, Instituto del Desarrollo Humano de la Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina.

Alejandro Brito Peña, Universidad de Concepción.

Carolina González Undurraga, Universidad de Chile.

Renato Hamel Alonso, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Fernanda Del Río Ortiz, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Julián Suzarte Galvez, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Enrique Riobó Pezoa, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Nicolás Sazo Arratia, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Gonzalo Aravena Hermosilla, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Nicolás Penna Vizcaya, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Cinthia Vargas Leiva, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Carlos Rojas Sancristoful, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Soledad Álamos Fuenzalida, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Sebastián Rico Díaz, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Elena Romero Pérez, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Andrés Rojas Böttner, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Juan Maureira Moreno, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Sebastián Leiva Flores, Universidad ARCIS y Universidad de Santiago de Chile

19
Ago
10

La huelga de hambre de los presos políticos mapuches y el pueblo de Chile

En la página Web de El Ciudadano, aparece un inserto del historiador Sergio Grez Toso (1), en él, hace un llamado de atención ante el sistemático ocultamiento de los medios de comunicación sobre la huelga de hambre que sostienen 32 prisioneros políticos mapuches (2), que demandan al  Estado chileno por un trato digno e igualitario ante la ley (3). Por la importancia que el tema reviste, reproduzco íntegramente los dichos del destacado historiador.

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La huelga de hambre iniciada el 12 de julio por los presos políticos mapuches de las cárceles de Concepción y Temuco, a la que se sumaron en pocos días otros pu weichafe (guerreros) recluidos en los presidios de Angol, Lebu y Valdivia, hasta totalizar más de una treintena de hombres resueltos a los más grandes sacrificios por lograr su libertad y la de su pueblo, ha puesto a prueba a todos los sectores sociales y políticos de Chile.

Aunque no es extraño que para el Gobierno, los principales medios de comunicación, el gran empresariado, los partidos sistémicos y los aparatos de Estado, esta huelga constituya un “no acontecimiento” y por ende sea silenciada (¡el propio Ministro de Justicia declaró al cabo de un mes no saber nada al respecto!), resulta vergonzosa la indiferencia de gran parte de la opinión pública nacional, de muchas organizaciones sociales, de gente de izquierda y de intelectuales que normalmente aparecen asociados a la defensa de los Derechos Humanos. Si bien es cierto que el cerco mediático tendido por los consorcios que controlan los medios de información, especialmente la TV y la prensa escrita de tiraje nacional, ha creado una cortina de silencio y de invisibilidad en torno a la cruel realidad sufrida por el pueblo mapuche y sus más decididos luchadores, esto no excusa el mutismo de quienes por historia, tradiciones, declaraciones de principios y representatividad social, deberían hacer oír sus voces de manera potente. Ello no ha ocurrido. Solo los medios de información “alternativos”, dos o tres radioemisoras de cobertura nacional, un grupo minúsculo de parlamentarios, unas cuantas organizaciones defensoras de los Derechos Humanos, además de numerosos colectivos políticos y sociopolíticos de la vasta franja (especialmente juvenil) no representada en la institucionalidad política, y un puñado de personas de buena voluntad, han sido las excepciones que han salvado un poco el honor y dignidad del anestesiado pueblo chileno.

Mucha gente en la izquierda, la intelectualidad progresista y en el mundo asociativo popular ha callado o se ha limitado a declaraciones rituales sin desplegar sus fuerzas, capacidades e influencias para detener la acción represora del Estado chileno contra este pueblo originario. Parece que no se entiende que las reivindicaciones levantadas por los presos políticos mapuches –no aplicación de la Ley Antiterrorista en las luchas sociales, desmilitarización de la Araucanía, no al doble juzgamiento (justicia civil y justicia militar) por los mismos hechos constitutivos de presuntos delitos, inhabilitación de los “testigos sin rostro” pagados por las fiscalías para incriminar a los acusados, garantías de justo proceso, término de las abusivas prácticas de “detenciones preventivas” que permiten a los fiscales mantener discrecionalmente encarcelados durante años a un acusado aunque no haya sido pronunciada una condena en su contra, entre otras- conciernen a todos los habitantes de la República de Chile. Numerosas personas no logran advertir que la lucha mapuche trasciende los intereses específicos de ese pueblo-nación ya que la defensa del medioambiente, de los Derechos Humanos y de las libertades democráticas son causas universales que deben ser abrazadas en toda circunstancia y lugar. En realidad, lo que estos sectores no alcanzan a percibir, es que la lucha mapuche por la recuperación de sus tierras ancestrales usurpadas bajo el amparo de la ley y de la fuerza del Estado de Chile, es parte de las causas de la humanidad progresista por salvar al planeta, a la especie humana y a las demás especies de una destrucción segura si no se detienen y revierten las consecuencias de un modelo económico productivista y depredador de los recursos naturales y humanos. Enfrascados en sus particulares problemas sectoriales o gremiales, con sus organizaciones sociales destruidas, atomizadas o debilitadas por la implementación implacable del modelo neoliberal durante varias décadas consecutivas, desinformados sistemáticamente por los medios de comunicación de masas y sufriendo una anomia de representación política sin par desde hace más de un siglo, los sectores populares chilenos -salvo muy contadas y honrosas excepciones- han manifestado una indiferencia atroz ante el drama que desangra a uno de los pueblos matrices de su propia existencia. ¿Por qué razones quienes dicen ser sus portavoces y representantes no impulsan la movilización, por ejemplo, contra la Ley Antiterrorista heredada de la dictadura y aplicada profusamente por los gobiernos de la Concertación y el actual gobierno? ¿Esta apatía y quietismo se explica solo por el clima generalizado de despolitización que afecta a la sociedad chilena o es también el resultado, cuando se trata de la “cuestión mapuche”, de cierta dosis de inconfesado e inconfesable racismo?

Entretanto, las comunidades indígenas “en conflicto” han continuado sus movilizaciones y la huelga de hambre de los presos políticos mapuches ha entrado en una fase en que la vida de esos pu weichafe corre serio peligro. Para ello solo han contado con sus propias fuerzas y la ayuda de los pocos chilenos que han apoyado –por solidaridad, conciencia y dignidad- la causa mapuche. Estos chilenos dignos también lo han hecho porque saben que, como certeramente señalaba un gran pensador revolucionario del siglo XIX, “un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre”. El recorte a las libertades individuales y a los derechos sociales; las desmesuradas e indebidas facultades de la Justicia militar; la acción abusiva de fiscales todopoderosos que no trepidan en recurrir a montajes y pagar testigos para “probar” sus acusaciones, que prohíjan torturas y tratos vejatorios, que extienden –a la manera del fiscal Ljubetic– su delirio persecutorio en contra de los familiares y amigos de los acusados, que ponen cortapisas al derecho a una adecuada defensa, y que encabezan campañas mediáticas para crear un ambiente propicio para que la opinión pública acepte condenas de hasta más de un siglo de presidio por supuestos delitos en los que no se produjeron víctimas fatales, son amenazas contra los derechos democráticos, que el pueblo chileno tarde o temprano experimentará en carne propia. Es de esperar que el efecto adormecedor del modelo neoliberal y del “pensamiento único” que impera desde hace varias décadas en la República de Chile se disipe antes de que sea demasiado tarde.

Notas

1.- Licenciado en Historia (1980) y Magíster en Historia (1982) por la Université de Paris VIII, Francia. Obtuvo el doctorado en Historia en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de Paris, Francia (1990). Profesor de la Universidad de Chile, Director Museo Nacional Benjamín Vicuña Mackenna, Director del Magíster en Historia y Ciencias Sociales de la Universidad ARCIS.

2.- Listado al 12 de julio de 2010 (falta un nombre): 1. Mauricio Waikilao Waikilao, Comunidad Juan Katrilaf II, Lof Yeupeko Prisión preventiva desde el 5 de febrero del 2009. – Ley anti terrorista, (Procesado por más de una causa) 2. Luís Sergio Tralcal Quidel Comunidad Juan Katrilaf II, Lof Yeupeko Prisión preventiva desde el 5 de agosto del 2009 – Ley antiterrorista (Procesado por más de una causa)
3. Pablo Canio Tralcal, Comunidad Juan Katrilaf II, Lof Yeupeko Prisión preventiva desde el 27 de octubre del 200. Ley antiterrorista. 4. Pedro Cheuque Comunidad Juan Katrilaf II, Lof Yeupeko Prisión preventiva desde el 25 de octubre del 2009 Ley antiterrorista. 5. Sergio Catrilaf Comunidad Juan Katrilaf II, Lof Yeupeko Prisión preventiva desde el 25 de octubre del 2009 Ley antiterrorista. 6. Daniel Canio Tralcal Comunidad Juan Katrilaf II, Lof Yeupeko Prisión preventiva desde el 27 de octubre del 2009 – Ley antiterrorista, (Procesado por más de una causa) 7. Ángel Reyes Cayupan Comunidad Mateo Ñirripil, Lof Muko Prisión preventiva desde el 28 de noviembre del 2009 – Ley antiterrorista, (Procesado por más de una causa) 8. Jorge Cayupan Ñirripil Comunidad Mateo Ñirripil, Lof Muko Prisión preventiva desde el 12 de febrero del 2010 – Ley antiterrorista, (Procesado por más de una causa). 9. Francisco Cayupan Ñirripil Comunidad Mateo Ñirripil, Lof Muko Prisión preventiva desde el 13 de marzo del 2010 – Ley antiterrorista, (Procesado por más de una causa). 10. Elvis Millán Colicheu Comunidad Mateo Ñirripil, Lof Muko Prisión preventiva desde el 3 de diciembre del 2009 – Ley antiterrorista, (Procesado por más de una causa). 11. Eliseo Ñirripil Comunidad Mateo Ñirripil, Lof Muko Prisión preventiva desde el 17 de enero del 2010 – Ley antiterrorista, (Procesado por más de una causa). 12. Marco Millanao Mariñan Comunidad Pascual Coña, Lleu Lleu Prisión preventiva desde el 15 de agosto del 2009 – Ley antiterrorista, (Procesado por más de una causa). 13. Claudio Sánchez Lorca Red de apoyo de Temuco Prisión preventiva desde el 25 de octubre del 2009. Ley antiterrorista. 14. Ramón LLanquielo Pilquiman, Comunidad Puerto Choque, Tirua, Prisión preventiva desde el 11 de abril del 2009 – Ley antiterrorista, (Procesado justicia militar y civil). 15. Luis Menares Chanilao, Comunidad Nalcahue- Chol Chol Prisión preventiva desde el 11 de abril del 2009 – Ley antiterrorista, (Procesado justicia militar y civil). 16. José Huenuche Reiman, Comunidad Puerto Choque, Tirua Prisión preventiva desde el 11 de abril del 2009 – Ley antiterrorista, (Procesado justicia militar y civil). 17. Héctor Llaitul Carrillanca, Sector San Ramón, Tirua Prisión preventiva desde el 15 de julio del 2009 – Ley antiterrorista, Procesado justicia militar y civil, (Procesado por más de una causa). 18. Jonathan Huillical Mendez, Sector Lonquimay Prisión preventiva desde el 14 de abril de 2009 – Ley antiterrorista, Procesado justicia militar y civil. 19. Andrés Gutiérrez Coña, Comunidad Cristóbal Relmul, Nueva Imperial Prisión preventiva desde el 5 de marzo del 2009 Ley antiterrorista. 20. Waikilaf Cadin Kalfunao, Desde el miércoles 21 de Julio Comunidad Juan Paillalef, Cunco Prisión preventiva desde el 13 de mayo del 2010 Infracción a la Ley de armas. 21. Victor Llanquileo P. Desde el miércoles 21 de Julio. Comunidad Puerto Choque, Tirua Prisión preventiva desde el 26 de noviembre del 2009. Ley antiterrorista. Desde el lunes 26 de Julio. 22. Víctor Hugo Queipul Millanao Comunidad Autónoma Temucuicui. Prisión preventiva desde el 15 de octubre del 2009 Ley antiterrorista
23. José Eugenio Queipul Huaiquil Comunidad Autónoma Temucuicui. Prisión preventiva desde el 17 de octubre del 2009 – Ley antiterrorista, (Procesado por más de una causa). 24. Camilo Tori Quillanao Comunidad Autónoma Temucuicui. Prisión preventiva desde el 15 de octubre del 2009 Ley antiterrorista. 25. Felipe Ricardo Huenchullan Cayul Comunidad Autónoma Temucuicui. Prisión preventiva desde el 15 de octubre del 2009 Ley antiterrorista. 26. Lorenzo Alex Curipan Levipan Comunidad Mapuche Rankilko. Detenido el 26 de octubre del 2009 Condenado el 21 de julio del 2010 a 5 años por incendio a Fundo El Carmen, (sept. 2009). 27. Fernando Enrique Millacheo Marin Comunidad José Millacheo de Newen Mapu-Chequenco. Prisión preventiva desde el 10 de junio del 2010.
28. José Guillermo Millacheo Marin Comunidad José Millacheo de Newen Mapu-Chequenco. Prisión preventiva desde el 10 de junio del 2010. 29. Eduardo Oses Moreno Simpatizante y amigo de la causa Mapuche. Prisión preventiva desde el 6 de Sept. del 2009. 30. Carlos Muñoz Huenuman Comunidad Venancio Ñeguey de Choque, Tirúa Prisión preventiva desde el 8 de abril del 2009 Ley antiterrorista
31. Eduardo César Painemil Peña Comunidad Huentelolen, Cañete Prisión preventiva desde el 15 de agosto del 2009 – Ley antiterrorista, (Procesado por más de una causa).
3.- Exigencia de los presos políticos mapuches: 1.- el fin de la Ley antiterrorista, la cual sólo se aplica a los Mapuche.2.- Libertad a todos los presos políticos Mapuche.3.- Fin al doble procesamiento civil y militar en causas Mapuche. 4.- Desmilitarización de las comunidades Mapuche en conflicto con empresas forestales y latifundistas.5.- No a los proyectos mineros en el Lago Lleu Lleu. 6.- Encarcelamiento inmediato a los testigos protegidos que se encuentran confesos de los delitos investigados por la Fiscalía y cuyas declaraciones mantienen presos a comuneros Mapuche.