Archive for the 'Radio Bío Bío' Category

13
Ene
11

La Reforma Educacional de la Concertación

“Si el Gobierno hace caso omiso
 a los principios fundacionales que tenemos en nuestra
 propuesta marco tendremos que votar
 en contra de la idea de legislar”.
(Osvaldo Andrade)*

Esta semana, se dio a conocer el proyecto de reforma educacional (1) de los partidos de la Concertación, con el que el conglomerado opositor pretende salirle al paso a “la gran reforma educacional” del presidente Piñera. En efecto, se trata de un proyecto interesante que si bien no recoge todos los planteamientos demandados por la comunidad académica y gremial, en lo general da cuanta basal de los grandes problemas de la educación chilena.

 

El Proyecto

“El Gobierno maneja las urgencias, 
pero nosotros somos mayoría en el Senado”
(Ignacio Walker)**

Con la rúbrica de los cuatro presidentes de los partidos de la concertación, y en menos de 14 páginas, se desarrolla una propuesta que toma como eje cinco temas relevantes: 1. Fortalecimiento de la Educación Pública, 2. Definición de una Nueva Carrera Docente, 3. Más y Mejor Estado para una Educación de Calidad y Equidad, 4. Aumento de Cobertura y Calidad de la Educación Preescolar y, 5. Otras Medidas Urgentes que apuntan a un Concepto más Integral de Educación.

Primero, Fortalecimiento de la Educación Pública. Pariendo de la premisa que la educación pública es “la única que puede garantizar educación gratuita, pluralista, laica e inclusiva, y por esto aspiramos lograr que tenga la más alta calidad, erigiéndose como el referente del sistema educativo chileno” (2), propone la búsqueda de un nuevo modelo de gestión que reemplace la administración municipal, a la que reconoce su fracaso. Para lo cual plantea un financiamiento estatal de un 100%, independiente de la subvención educacional; en la misma línea, exige la reducción de alumnos por curso en los colegios públicos que atienden a los sectores más vulnerables.

Segundo, Definición de una Nueva Carrera Docente. El documento reconoce que para un correcto desempeño de la labor docente es “esencial avanzar en la mejora de sus condiciones de trabajo y su capacitación permanente, fomentado sus capacidades para actuar de manera efectiva en el aula, así como el liderazgo pedagógico y de gestión de los directivos” (3). Para lo cual propone un examen de certificación obligatorio, tanto de competencias didácticas como disciplinarias para todos los profesores que quieran impartir clases en el sistema subvencionado; plantea además mejorar el sistema de acreditación de de las instituciones que imparten pedagogía, sobre la base de estándares nacionales que permitan la comparabilidad de las instituciones, así como que el proceso de acreditación incluya como base los resultados de las instituciones y programas en el examen de certificación profesional de sus egresados; se pide además, aumentar en forma progresiva las horas no lectivas partiendo por los colegios con alumnos más vulnerables.

Tercero. Más y Mejor Estado para una Educación de Calidad y Equidad. Si bien se reconoce que una educación de calidad con equidad es un imperativo de todo el sistema educativo nacional, “ello supone realizar un esfuerzo especial en el ámbito de la educación pública, a fin de evitar que su matrícula siga cayendo de manera sostenida como ha ocurrido en los últimos años” (4). En este ámbito propone para los próximos tres años, un aumento del 50% de la subvención preferencial (SEP II); fomentar la creación y ampliación de colegios públicos que impartan clases de kínder a cuarto año medio; y por último, fortalecer la educación técnico profesional donde se educan el 40% de los alumnos de menores recursos.

Cuarto. Aumento de Cobertura y Calidad de la Educación Preescolar. El proyecto reconoce que “la educación parvularia hace una diferencia crítica a lo largo de la vida para los niños y niñas de nivel socioeconómico medio y bajo”, además, “la educación preescolar facilita la inserción laboral femenina, lo que resulta clave para que las familias más vulnerables aumenten sus ingresos” (5). El proyecto pretende aumentar progresivamente la educación preescolar, entre los años 2011 y 2014, hasta alcanzar una meta de 55% en los tres quintiles de menores ingresos de la población.

Quinto. Otras Medidas Urgentes que apuntan a un Concepto más Integral de Educación. Se plantean medidas inmediatas que apuntan a cambiar el enfoque reduccionista que se viene acentuando en nuestra educación, ya que las “familias esperan colegios con resultados positivos de aprendizajes, pero también donde se enseñen valores y se entregue una visión integral, humanizadora, tolerante y democrática de la vida en sociedad” (6). Para lo cual se exige retirar la propuesta presidencial que reduce el número de horas de historia y tecnología; reemplazar el sistema de “semáforos” escolares por un sistema de información sobre el resultado educativo de los establecimientos que tome en cuenta sus avances relativos en función del nivel socioeconómico de sus alumnos y no tenga efectos estigmatizadores; se pide, garantizar que los Programas de Educación Sexual impulsados por el Mineduc para establecimientos con financiamiento estatal respeten los derechos humanos y garantías constitucionales; por último, fomentar la participación de la comunidad en la toma de decisiones educativas.

 

 

Cómo termina esta teleserie de la “gran reforma educacional” del presidente Piñera

“Hemos hecho un gran esfuerzo en contestar 
a la propuesta de la Concertación que nos entregaron recién ayer…”
(Joaquín Lavín)***

El proyecto opositor es coherente, haciéndose cargo de los principales problemas de la educación chilena y apuntando, en gran medida, a reposicionar la alicaída educación pública. Tal vez, por lo mismo, no llamó la atención la respuesta ministerial que volvió a colocarle suma urgencia a su proyecto educacional con lo cual obliga a la oposición a votar el proyecto presidencial el próximo lunes en la sala del senado. Y no llama la atención por una razón muy simple, si mejora la educación pública, en esa misma medida, proporcionalmente desmejora el negocio de la educación particular subvencionada, por lo cual no cabe duda que el ejecutivo tratará de llegar a acuerdo con algunos senadores concertacionistas quebrando lo firmado por los presidentes de sus partidos. Qué se puede esperar, la lógica indica que el proyecto de Piñera debería ser rechazado en sala, pero, tampoco se puede descartar que a última hora, como pasó en la cámara baja, sea aprobado con el descuelgue algunos honorables, particularmente DCs. Así las cosas, veremos cómo termina esta teleserie de la “gran reforma educacional” del presidente Piñera.

R.A.: Ver documento concertacionista (Pinche aquí)

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* Osvaldo Andrade, en: “Gobierno repone urgencia a Reforma Educacional y Concertación amenaza con no aprobar el texto”; Diario electrónico, Radio Universidad de Chile. Ver en: http://radio.uchile.cl/noticias/98815/

** Ignacio Walker, Ibíd. Ver en: http://radio.uchile.cl/noticias/98815/

*** Joaquín Lavín, en: “Lavín responde a propuesta de la Concertación sobre reforma educacional” Bio – Bio La Radio. Ver en: http://www.radiobiobio.cl/2011/01/12/lavin-entrega-respuesta-a-propuesta-de-la-concertacion-sobre-reforma-educacional/

Notas

1.- Propuesta sobre Calidad y Equidad de la Educación Parvularia, Básica y Media. Ver en: http://www.scribd.com/doc/46759290/PROPUESTA-SOBRE-CALIDAD-Y-EQUIDAD-DE-LA-EDUCACION-PARVULARIA

2.- Calidad y Equidad de la Educación Parvularia, Básica y Media, pág. 3.

3.- Ibíd. pág. 5.

4.- Ibíd. pág.7.

5.- Ibíd. pág.10.

6.- Ibíd. pág. 11.

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29
Dic
10

El Año que Vivimos en Peligro

“Me parece que es un problema fundamental, porque mientras la ciudadanía en su conjunto no pueda participar de un diseño de una política educativa, no es esperable que nosotros tengamos grandes cambios. Se necesita aunar la voluntad de la ciudadanía con respecto al tema, con respecto a cuánta plata queremos gastar como país en esto, cuáles son las expectativas en términos educacionales que le vamos a proponer a los niños, cómo queremos como sociedad valorar el rol de los docentes”.
(Prof. María Elena Acuña)*

Entre Escila y Caribdis parece estar nuestra educación en estos días. En efecto, en medio del jolgorio de las fiestas de fin de año nuestra clase política encarnada en la Concertación y la alianza por Chile se aprestan a dar forma al derrotero que seguirá nuestra educación en los próximos años. Situación que obviamente cuenta con la complicidad de los medios de comunicación masivos, que están más preocupados en contarnos las bondades del pan de pascua casero o de las reservas hoteleras para el verano próximo(1) que informar y fiscalizar en profundidad las negociaciones imperantes en el tema. Todo esto en un marco pirotécnico, de anuncios, revelaciones y declaraciones que en definitiva cuesta bastante seguirle la pista. Pero, por si Ud. está interesado en saber qué está pasando en el área educativa, aquí les dejo algunas pistas para orientar la discusión, discusión que deberá hacer entre Ud. y su vecino, ya que en este país su opinión no vale nada para la clase política chilena.

La historia se niega a morir

Todo hace suponer que la campaña ciudadana que rechaza la disminución de horas de historia del curriculum nacional está dando sus frutos, a la voz de de historiadores se han sumado los estudiantes, el mundo de la cultura, académicos de otras áreas, gremios, lo que se estaría reflejando en los estudios de opinión con que La Moneda monitorea el problema, situación que habría llevado a pedir al titular de educación que revisara la medida. Este hecho quedó en evidencia en la entrevista que concedió Joaquín Lavín a CNN Chile, en la cual un nervioso ministro balbuceó: “…estoy dispuesto a conversar el tema, sí. Y de hecho algunos me han dicho mira, se cortó hace años atrás la educación cívica, entonces –estoy entrando en un tema político- vamos a entrar hoy día en Chile al voto voluntario, con mayor razón los jóvenes van a necesitar más formación, por ejemplo en educación cívica. Algunos me han hablado de un curso de historia y ciudadanía, que reponga en parte la historia, que hable un poco de estos temas. Estamos dispuestos a conversar porque yo entiendo que estos curriculum son demasiado importantes y deben contar con consensos amplios, pero que se necesita más lenguaje y matemáticas se necesita” (2). Ahora bien, los encargados de la campaña tienen claro que no hay que bajar la guardia, los políticos en Chile tiene dos caras como el dios Jano, por lo cual piensan seguir redoblando esfuerzas hasta que el gobierno anuncie en forma explícita el fin de la medida presidencial.

El zapato chino de la reforma educacional

La clase política, desoyendo los llamados del mundo social y académico aprobó por holgada mayoría la idea de legislar el proyecto de Piñera, con lo cual pasó al senado donde se encuentra radicado en la comisión de educación (3). Pero, lo más complejo, es que al parecer el bloque opositor como quedó demostrado en la votación de la cámara baja, no tiene un punto de vista en común (4). En este sentido, las posturas se encuentran divididas, por una parte el presidente de la DC y a la vez presidente de la comisión de educación del senado Ignacio Walker ha manifestado: “Este proyecto ya no es lo que era. Más allá de la parafernalia, de la suma urgencia, era  básicamente atraer a los mejores directores y docentes para las escuelas. Hoy gracias a las trece indicaciones que presentamos como Concertación se logrará ese objetivo, pero enfocado hacia los establecimientos vulnerables y esperamos mejorar esta iniciativa legal aún más en el segundo trámite legislativo” (5). Por su parte, el senador Fulvio Rossi argumenta: “No vamos a aprobar en el Senado si es que el gobierno no avanza en dos temas importantes: institucionalidad y financiamiento. No basta hacernos cargo del tema del semáforo y reponer las horas de historia. No basta aumentar un poco la subvención para los niños vulnerables, lo más importante es que apuntemos al corazón del problema de la educación pública que es su dependencia a las municipalidades y el financiamiento” (6). El pasado 22 de diciembre, la vocera de la Concertación Carolina Tohá manifestó: “la revolución que Chile necesita requiere de grandes acuerdos y de todos los actores haciendo su aporte y aquí una vez más se optó por el camino de consultar sólo a los cercanos al gobierno, a los que ven la educación como un mercado para hacer negocios” (7). La pregunta que uno le haría al bloque opositor, Walker y Rossi incluidos, dónde están “todos los actores haciendo su aporte”; pueden asegurar los honorables qué el 5% de despidos anuales va a ser seguido de un 5% de nuevas contrataciones. Porque ese es el punto, aquí nadie está pidiendo inamovilidad funcionaria, pero esta  ley tiene olor a exterminio, no ha renovación, equidad y menos revolución.

La invasión de Kuwait

“Lo que no se mide no se mejora” (8), con estas palabras el titular de la cartera de educación fundamentó lo que se denomina “la cultura de pruebas y evaluaciones”, con lo que se pretende mejoras los resultados en el SIMCE, la mayor prioridad para el próximo año. Pero además, y esta vez de la mano del presidente Piñera, se anunció “la reforma de la educación superior que es parte de este gran programa por reformar la educación en nuestro país y ganar la madre de todas las batallas” (9). En qué consiste esta batalla, según trascendidos, en ampliar el Consejo de Rectores integrando a las universidades privadas; las que además deberán concursar en su interior por los fondos estatales. Si asumimos la lógica presidencial, esto se va a dar al calor de una batalla, lo que es una lástima, pues si algo nos enseña la historia –esa misma que el gobierno quiere disminuir en horas-  es que se llega a la guerra sólo cuando los mecanismos del diálogo propios de las democracias no han dado resultado; siendo ese precisamente el punto, aquí no ha habido ningún diálogo, en ese sentido el presidente cita bien a Saddam Hussein, esto se parece bastante a la invasión de Kuwait.

Ha sido un año duro para la educación

“Es obvio, para la cultura de la derecha es preferible que las escuelas sean privadas: ellas son el brazo cultural de la familia y no, en cambio, el lugar donde se expresan los ideales de la comunidad política” (10). La frase de Carlos Peña sintetiza fidedignamente lo que está detrás de los cambios que se están operando en educación, cambios que están destinados a reducir o exterminar en algunos casos la educación pública. Si no se amarra la discusión del proyecto de Piñera a una ley que fortalezca de verdad la educación pública, y eso lo sabe el senador Walker, el gobierno no le va a dar viabilidad y como el ejecutivo maneja la agenda legislativa es cuestión de cálculo saber cuánto le queda de vida a la educación pública.

Ha sido un año duro para la educación, pues ha visto la cara más dogmática del neoliberalismo aplicado al área educativa y que el próximo año pretende caer sobre las universidades estatales, con el sólo propósito de estimular el dogma libremercadista y ensanchar aún más el negocio de la educación particular subvencionada con fines de lucro. Si este fue el año en que vivimos en peligro, producto de las reformas unilaterales que se están imponiendo en el área, el próximo será el año de la guerra como lo planteo el presidente Piñera. Guerra que intentará el salto final a ese gran botín que es la educación universitaria, pero el mundo social ya sabe, ha sido notificado, que en la defensa de lo poco que va quedando están solos, la clase política una vez más les dio la espalda a los anhelos y aspiraciones de la sociedad.

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* Doctora en Estudios Americanos mención Pensamiento y Cultura (2006, Universidad de Santiago de Chile). Antropóloga Social (1994, Universidad de Chile). Citado en: Reforma Educacional: las aulas siguen esperando; ver en: http://www.facso.uchile.cl/?_nfpb=true&_pageLabel=notFacso&url=68347

Notas

1.- Excepciones hay, Radio Universidad de Chile, Radio Cooperativa y Radio Bío – Bío. Las Revistas electrónicas El Mostrador, El Ciudadano y The Clinic y El Periodista.

2.- Joaquín Lavín, CNN Chile, 24 / 12 / 2010.

3.- en esta comisión la Concertación tiene mayoría y está integrada por el DC Ignacio Walker (presidente), el PPD Jaime Quintana, el MAS Alejandro Navarro, el UDI Andrés Chadwick, y el independiente de derecha Carlos Cantero.

4.- El proyecto fue aprobado con los votos a favor de los diputados PPD Pepe Auth, Orlando Vargas y Cristián Campos, los DC Jorge Burgos, Fuad Chahín, Jorge Sabag, René Saffirio, Eduardo Cerda, Matías Walker y Gabriel Silber, además de la PRI Alejandra Sepúlveda y de los independientes Miodrag Marinovic y Pedro Velásquez; además de la abstención los DC Pablo Lorenzini, Víctor Torres y Carolina Goic.

5.- Ignacio Walker, en: Senadores comienzan a definir posturas frente a Reforma de la Educación, radio.udechile.cl; lunes 27 de diciembre 2010. Ver en: http://radio.uchile.cl/noticias/96268/

6.- Fulvio Rossi, en: Rossi por reforma educacional: pide incorporar temas de institucionalidad y financiamiento, Publimetro; 23-12-2010. Ver en: http://www.publimetro.cl/nota/cronica/rossi-por-reforma-educacional-pide-incorporar-temas-de-institucionalidad-y-financiamiento/CPIjlw!Wyq0Sh9obqLwjnD8ABnGiA/

7.- Carolina Tohá, en: Concertación considera que reforma educacional es insuficiente, Lanación.cl; 22 de noviembre de 2010. Ver en: http://216.72.168.173/concertacion-considera-que-reforma-educacional-es-insuficiente/noticias/2010-11-22/141547.html

8.- Cuenta Pública Anual del MINEDUC. Joaquín Lavín. Ver en: http://www.gob.cl/informa/2010/12/27/ministro-lavin-presento-la-cuenta-publica-de-educacion.htm

9.- cuenta pública Anual, Sebastián Piñera. Ver en: http://www.gob.cl/destacados/2010/12/27/presidente-pinera-realizo-inedita-y-completa-cuenta-publica-del-primer-ano-de-gobierno.htm

8.- Carlos Peña, en: La revolución educacional de la derecha, El Mercurio; 28 de Noviembre de 2010. Ver en: http://blogs.elmercurio.com/reportajes/2010/11/28/la-revolucion-educacional-de-l.asp

19
Oct
10

Qué pasa con la calidad de los periodistas chilenos

“(...) en el buen periodismo, además de la descripción de un acontecimiento, tenéis también la explicación de por qué ha sucedido; en el mal periodismo, en cambio, encontramos sólo la descripción, sin ninguna conexión o referencia al contexto histórico”.
(Ryszard Kapuscinski)

Mucho se ha hablado (hasta el cansancio) de la calidad de los profesores en Chile, tildándolos injustamente de ser los causantes de todos los problemas de la educación, pero, qué pasa con esa poderosa fuerza coeducadora que son los medios de comunicación de masas, qué pasa en definitiva con la calidad del periodismo chileno. Ejemplos sobran, al ocultamiento perverso de la huelga de hambre de los presos políticos mapuche habría que agregar, la falta de información sobre las zonas desbastadas por el terremoto, el desinterés por mostrar los conflictos sociales, etc. Y qué pasa cuándo abordan una noticia, sólo se mira el aspecto frívolo, superficial y simple de la noticia, no hay investigación, no hay contextualización, sólo trivialidad, comida chatarra que engorda pero no alimenta. Tal vez por eso, resulta reconfortante cuando se reconoce el trabajo de periodistas serios y responsables como Nibaldo Mosciatti, director de prensa de Radio Bío Bío, que recibió el Premio de Periodismo Embotelladora Andina – Coca-Cola 2010. En la ceremonia de entrega, efectuada el jueves 14 en el Hotel Sheraton San Cristóbal, el periodista agradeció el galardón con un discurso breve pero contundente, que bien debería ser leído por los editores de los principales medio de comunicación. Si Ud. no lo leyó, lo invito a hacerlo a continuación.

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Periodista Nibaldo Mosciatti recibe Premio

Embotelladora Andina 2010

Como el orden de los factores SÍ altera el producto, este discurso comienza así: ¡Familia!, Constanza y retoños, amigas y amigos, queridos auditores, añorados lectores, circunstanciales televidentes, jurado del premio, embotelladora del premio (siempre hay que ser bien educado), autoridades varias y vagas; autoridades en la vaguedad. O sea, en la distancia. Amablemente.

Este texto consta de tres partes. A saber: agradecimientos, reflexiones sobre el oficio y, finalmente, piloto para un espacio de radio de trasnoche. Vamos, pues…

1.- Agradecimientos:

Quiero agradecer a mis maestros. A los que, primero, me enseñaron. Quiero agradecer a mis padres. El rigor de la Loli y la fantasía de Pocho. La perseverancia y pasión de ambos. El aprendizaje de ver pasar el río, de plantar algunos árboles. El vivir la vida sin ambición por el dinero, ni ínfulas sociales.

En este oficio de periodista quisiera haber heredado una pizca del talento, la sensibilidad y la rebeldía de mi padre. Sin esas cualidades, el periodismo se convierte en otra cosa: en una simple reproducción de discursos, en un engranaje más de las máquinas de los poderes y los poderosos, en esa cosa amorfa, triste, gelatinosa, y, a veces, ruin y malvada, que son las relaciones públicas o todo tipo de comunicación que está al servicio de unos pocos en detrimento de la mayoría anónima.

Quiero agradecer, andando ya el camino, a algunos profesores. De mi colegio: Lamiral, Varela, Tolosa, Fierro, Boutigieg, Pilon, Biancard. La añoranza de ese espacio de libertad cuando la libertad escaseaba.

Y de la Universidad… allí, en verdad, gracias a pocos. Es más, si hablo largo terminaría a los garabatos y repudiando a muchos de esa Universidad Católica, la UC de aquella época, puta prístina de la dictadura, con sus sapos, sus silencios cómplices, sus injusticias mofletudamente bendecidas, bendecidas por sus monseñores y sus autoridades venenosas que no se arrugaban en tolerar, avalar y alentar la brutalidad para preservar el orden, que era un orden chiquitito, orden sólo de ellos.

Doble mérito entonces para mis profesores de la Universidad a los que agradezco: Juan Domingo Marinello, Cacho Ortiz, Gustavo Martínez y los Óscares: Saavedra y el RIP González, lo que no es maldad, porque todos nos vamos a morir. Así es que RIP nomás.

Y, en el oficio, más gracias. Gracias a algunos que me apuntalaron, mostrándome matices de dignidad: Salvador Schwartzmann, Jaime Moreno Laval, Mario Gómez López, Gabriela Tesmer.

Los otros, los amigos que me enseñaron y que, por sobre todo, quiero: Andrés Braithwaite, el mejor editor de prensa escrita que haya conocido nunca; Pancho Mouat; los laberintos del pensamiento de Ajens; Pablo Azócar y el filo de su pluma; Rafael Otano y su erudición que te obliga a ubicarte donde siempre debe ubicarse un periodista, que es en la ignorancia; y Patricio Bañados, que me ha mostrado el valor de las convicciones y la decencia que debería imperar en este medio. Pero ustedes lo saben: NO impera.

En cuanto al premio mismo, gracias al premio, que permite esta convocatoria. Así veo a gente que quiero. Premio gracioso y gaseoso. Tan gracioso que creí que era pitanza. Premio de fantasía y bebestible, para mí, que me ufano de haberme criado bebiendo agua de un pozo alimentado por una napa subterránea que desciende al río Bío Bío desde la cordillera de Nahuelbuta. Agua pura.

Gracias, entonces, al jurado que me eligió. Gracias sinceras porque, por lo demás, no he postulado a premio alguno, lo que me indica que mi nombre les salió del corazón. O de la razón, lo que no sé si es mejor o peor, todavía.

Y gracias a la empresa que da el premio. Premiar periodistas es labor samaritana. Mejor que el Hogar de Cristo o la Teletón, en la medida en que no se convoque, paradójicamente, a la prensa.

Sugiero a la embotelladora que también se incluya, en galardones paralelos, a zapateros remendones, desmontadores de neumáticos en vulcanizaciones, panaderos, imprenteros, empastadores de libros, ebanistas y expertos en injertos de árboles frutales, para que se consolide la idea de que lo que se premia es el ejercicio de un oficio, el día a día de las letras, y no la ruma de certificados, con sus timbres y estampillas, ni la galería de cargos, ni, menos todavía, la trenza de contactos, pitutos, militancias, genuflexiones (para no usar imágenes obscenas) favores y deudas. Así debiera ser.

En suma, muchas gracias. Gracias por mí, pero también gracias por La Radio. Este premio es, en gran parte, mayoritaria parte -seamos sinceros-, un premio a Radio Bío Bío. Un premio a un proyecto que nació en 1958, en Lota, con radio El Carbón. Un proyecto que mi padre no sólo ideó, parió, construyó, afianzó y encauzó, sino que es un proyecto que sigue siendo fiel –y esperamos no tropezar nunca en ello– a lo que mi padre quiso. Eso es lo que más se merece un premio: la idea de un medio de comunicación al servicio de la gente, sin cálculos, sin ideas de trampolín para lanzarse a otra piscina. Señoras y señoras, muchas gracias.

2.- Reflexiones sobre el oficio:

Lo primero es que trataré de evitar, probablemente, sin éxito, el peligro de todo discurso, que es terminar pontificando. Imagínense: yo de pontífice. Pondría mis condiciones eso sí: fin al celibato y, por supuesto, me negaría a usar esas polleras que usan los pontífices. Báculo sí usaría: más de alguno con que me cruzo merece un garrotazo, y los báculos papales y obispales, a veces pesados con tanto oro, deben ser buenísimos para tal efecto.

Bien, no nos desviemos, aunque el tema provoque curiosidad malsana.

Entonces: evitar pontificar. Porque el periodismo debiera estar lo más lejos posible de los pontífices: los de las religiones, la política, los negocios, la banca, el capital, la revolución, la involución, las dietas, las verdades reveladas, las ideologías, la numerología y tantos etcéteras. O sea, lejos de las certezas. El periodismo sólo se sostiene en su falta de certidumbres, en la duda permanente, en el escepticismo, en la incredulidad.

Vivir poniendo en duda todo puede, es cierto, generar angustia. Pero si no se busca el poder, la certeza mayor que te da el poder y, por consiguiente, la posibilidad del abuso –porque eso es el poder: la posibilidad de abusar–; si no se busca esa certeza, se puede vivir de lo más bien.

¿Cómo vivir en el ejercicio de la duda? Aventuro una respuesta: haciéndolo desde la sensibilidad. Sensibilidad para entender al otro. Hacer el ejercicio de despojarse de lo propio –las ideas, los odios, las fijaciones– para intentar reconocer, conocer, entender lo ajeno.

Hay, al menos, dos periodismos. Voy a dejar fuera a esa manga de serviles que, por opción (libero de culpa a los que no tuvieron alternativa), fueron útiles plumíferos de la dictadura. Siempre he sostenido que en dictadura, hacer periodismo es hacer oposición. Si yo pretendiera hacer periodismo en China, hoy, sería agente opositor (y qué bueno que el Premio Nobel de la Paz se haya otorgado a un disidente chino).

Bueno, dejando de lado esto, repito que hay, al menos, dos periodismos: Uno, el que le habla a la gente, porque piensa en la gente y siente que está al servicio de ella. Otro, el periodismo que le habla a los poderes, porque vive en ese rincón restringido y cálido –pero nunca gratis– que los poderes guardan a ese periodismo. Es un rincón un poco humillante, como esas casuchas para los perros guardianes, que te guarece de la lluvia pero que incuba pulgas y garrapatas, pero allí nunca falta el tacho con comida. Sabe mal, pero alimenta. Y, en general, engorda.

Lo que entiendo por periodismo es lo primero: el periodismo es un ejercicio de antipoder. Repartir, difundir, democratizar la información que, si es tenida en reserva por unos pocos, constituye poder. ¿No les suena acaso la figura de “uso de información privilegiada”?

Mi convicción, entonces: lejos de los poderes, que el poder corrompe. Y a más poder o más dinero, más corrupción.

De lo mucho que le debo a mis lecturas –en rigor no he hecho más que repetir cosas que he considerado inteligentes y por otros dichas–, le debo a Albert Camus la mejor definición de patriotismo. Si la bandada de sujetos vociferantes que se dicen patriotas se aproximara a esa definición, algo de eso que se sueña como humanismo sería factible. Escribió Camus, a propósito de la resistencia francesa a la ocupación nazi:

“Fue asombroso que muchos hombres que entraron en la resistencia no fueran patriotas de profesión. Pero el patriotismo, en primer lugar, no es una profesión. Es una manera de amar a la patria que consiste en no quererla injusta y en decírselo”.

Uno podría cambiar el término patria por humanidad y patriotismo por humanismo. Y uno podría considerar que ese ejercicio de humanismo es el buen periodismo.

Para no subirse por el chorro, una advertencia: muchos periodistas estaban o están convencidos que el periodismo es la palanca o instrumento para generar un cambio social. Nica. O sea, no. Quienes piensan así exhiben, quizás sin darse cuenta, una arrogancia y un mesianismo temible. Allí no hay duda, ni cuestionamiento. Los cambios los hacen los pueblos, no el periodismo. Tratemos –termino igual como empecé–, tratemos de no pontificar.

3.- Piloto para un espacio radial en el trasnoche. ¡Invito a que me acompañe (en saxo) Nano González!

¿Por qué te premian? ¿Porque ya eres suficientemente viejo? ¿Por qué ya lo que dices son puras boludeces y tus dichos perdieron filo, agudeza, desparpajo, y te repites como un viejo gagá que no dice nada nuevo ni nada que escandalice? ¿Por eso te premian, porque la lengua te la comieron los ratones? O, mejor dicho, ¿porque tu lengua se pudrió, de desprendió, añeja, agria, inútil?

Sobrevuelas un pedazo de tierra, hermoso por lo demás (bueno, hermoso en lo que va quedando de hermoso, porque lo otro ya lo arrasaron) y te dicen: mira, esa es tu Patria. ¿Qué es eso? ¿Una Patria, La Patria, tu Patria? ¿Para despedazarla y repartirla? ¿Para prohibirla, censurarla, amordazarla? Será mejor, entonces, no tener Patria, y ahorrarnos uniformes, paradas militares, desfiles, aniversarios, profesionales ociosos de la guerra. No, no, no; mejor así: que los militares sigan siendo ociosos y que no ejerzan su trabajo. Digo: no a la guerra. Y agrego: mar para Bolivia, y con soberanía.

En cada uno de nosotros habita ese lobo que ve a los otros como ovejas, y quiere devorárselas. Pero no nos engañemos, los lobos son los lobos de siempre. Se les reconoce por el hedor que van dejando sus meados. No trates de domesticar al lobo. Sácale lustre, aliméntalo con carne cruda y no lo retengas cuando llegue la hora de las dentelladas. ¿Se acuerdan de ese coro, auténtico, maravilloso, porque ponía en duda el orden que es, como todo orden, en el fondo, una prisión? El coro decía: ¡va a quedar la cagada, va a quedar la cagada, va a quedar la cagada…!

Nosotros, asesinos. Esa cualidad última es la que se promueve. No veas al otro como un socio, olvídate del concepto de prójimo (salvo cuando vayas a ese teatro vacío que se llama iglesia). Gánate un espacio, desplazando a otro. Es una lógica asesina. Bienvenidos al carrusel de los depredadores. Nuestro futuro está escrito: feliz regreso al canibalismo.

¿Dónde están los que no están? Bueno, yo lo sé, porque así lo siento: en ningún lado, por algo no están. Chau, listo, se acabó… Pero están. En nuestros recuerdos, en la memoria. Me gustaría que estuviera aquí Galo Gómez. Galo Gómez hijo. Romántico y pendenciero, pero tan buen tipo que sus peleas eran pura bondad. Galito, ¿te mataste o te mataron? No, parece que fue la borrachera y el exceso de velocidad. Te mataste, entonces. Te echo de menos.

Luciérnagas en la noche. Bajo los boldos, vuelan encantadas las luciérnagas de mi niñez y juventud. No las vi por años, casi décadas, hasta que una noche reaparecieron. Allí, en la orilla del Bío Bío. ¡Luciérnagas en la noche de nuevo! Como un mensaje que dijera: no todo está perdido, no todo es derrumbe. La sobrevivencia de las luciérnagas como metáfora de la supervivencia de lo hermoso, de los sueños, de que sigan existiendo luciérnagas para los futuros niños.

Y sí… Quisiera volver a ser un niño. Vivir, aunque sin saber, que todas las posibilidades del mundo están abiertas y disponibles para mí. Eso es la niñez: la infinitud de rumbos, la ausencia, por el momento, de condicionamientos, directrices, guías. El primer día de colegio es el primer navajazo a esa infinitud. Quisiera volver a ser un niño, antes del colegio. Niño, niño. Puro horizonte, posibilidades infinitas. Quisiera ser niño. ¡Y sin premio!

Muchas gracias.