Archive for the 'Arnold Harberger' Category

28
Mar
11

Que no nos acostumbremos a la desigualdad educativa

“Es mucho más preocupante que un individuo deba enfrentar toda su vida sin tener acceso al inglés, cuando en este idioma se publica la gran mayoría de los textos importantes en tecnología, ciencias sociales, filosofía, etc.”
(David Gallagher )*

Una situación preocupante se está empezando a percibir en torno a la autocomplacencia en como percibimos nuestra educación, y se refiere a la forma un poco banal como la prensa analiza los resultados que arrojaron las pruebas SIMCE de Educación Física e Inglés. Recuerdo que en gobiernos pasados la difusión mediática era de gran cobertura, por los programas habituales desfilaban políticos, expertos, ministros, de todo. Sin embargo hoy día se refleja como una noticia de contexto expositivo, ahí están las cifras, se sigue la tendencia habitual, a la educación para ricos les va bien y a los pobres les va mal. Así de simple, pongámonos rojos de una vez y aceptémoslo. El problema es que se corre el riesgo de acostumbrarse a esa realidad, con lo cual se estaría perpetuando una brutal injusticia que pondría en entre dicho la arquitectura del Estado nacional, porque un Estado que no es capaz de asegurarle a su población una educación que permita acortar las diferencias sociales en un país donde el 20% más rico tiene un ingreso promedio 14 veces mayor que el ingreso promedio del 20% más pobre (1), es un Estado que no está cumpliendo con su principal responsabilidad, velar por el bien común.

You speak English.

Los resultados de la prueba SIMCE en el área de inglés, dejó una vez más al descubierto la tremenda segregación social de la educación chilena. La prueba se aplicó a los terceros medios y pretende identificar a los estudiantes que han alcanzado un nivel básico en el idioma inglés, según estándares internacionales. Los resultados, los esperados, 1 de cada 10 estudiantes logra certificación de
nivel básico en idioma inglés (2), vale decir, el 89% no logra o no está apto para recibir la acreditación internacional. Ahora bien, el quintil socioeconómico alto obtiene un 65% de resultados favorables, en cambio el quintil de menores ingresos sólo logra un 0,3% de resultados favorables. Por ejemplo, en un curso de 40 alumnos del grupo socioeconómico alto, un promedio de 26 alumnos logran certificación de inglés, mientras que en un curso del grupo socioeconómico bajo ninguno logra certificación. Por último, de los 100 colegios con mejor rendimiento en inglés, 97 son particular pagado.

Obviamente, el ingenioso ministro anunció un plan para mitigar al más breve plazo esta profunda inequidad, explicando, “el plan establecerá una ruta para transformar a Chile en un país bilingüe en el futuro. Estamos hablando de 15 o 20 años, pero tenemos que empezar a ahora” (3). Eso sí, todavía nadie conoce cómo y en qué consiste el famoso plan ministerial.

 

* David Gallagher. El Mercurio, Reportajes, 27 de marzo de 2011.

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Notas

1.- Gracias a las políticas sociales destinadas a focalizar el gasto en los grupos de ingreso más bajos, esta desigualdad se reduce a 7,8 veces, en lugar de 14.

2.- Los estudiantes que obtienen más de 134 puntos en la prueba, reciben un certificado de nivel básico del idioma.

3.- Lavín anunció Plan Nacional de Inglés que incluye programas en la TV abierta. ADN, 03/24/2011. Ver en: http://www.adnradio.cl/nota.aspx?id=1444399

 

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24
Jun
10

“La competencia en educación es una locura de la derecha”

En el marco del un seminario organizado por Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (CEPPE), de la Universidad Católica; en el cual se analizaron las debilidades de la educación chilena, el destacado académico de la Universidad de Stanford, Martín Canoy (1), presentó su último libro titulado: “La ventaja académica de Cuba ¿Por qué los estudiantes cubanos rinden más? (2)”. En el que aborda las ventajas de una educación centralizada por el Estado, criticando duramente el modelo economicista imperante en Chile; para el especialista: “El Estado debe intervenir en Educación, no existe otra respuesta.  Es el camino que han seguido países líderes en educación, como Corea, Finlandia, Taiwán y la misma Cuba.  No es comunismo, es un Estado que asume responsabilidad para brindar una buena educación a sus niños” (2).

Debido a la relevancia de lo expresado por el académico, reproducimos el artículo del periodista de El Mostrador, Jaime Retamal, donde aborda los principales lineamiento de su presentación en Chile.

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“La competencia en educación es una locura de la derecha”…Martín Carnoy experto de Stanford de visita en Chile

Por: Jaime Retamal
Fuente: www.elmostrador.cl (24.06.10)

La posibilidad de dejarse llevar por los prejuicios era alta. Invitado por la Pontificia Universidad Católica. Alojando en un hotel cinco estrellas del Barrio el Golf. Alumno de doctorado en economía de Milton Friedman, Schultz y Arnold Harberger en la mismísima Escuela de Chicago. Compañero de curso de Ernesto Fontaine, Sergio de Castro, Rolf Lüders y Carlos Massad en la época de formación de nuestros “Golden Chicago Boys”: economistas –al decir de ellos mismos- que han aplicado los sanos principios de la buena economía (aquella que responde a la naturaleza humana) en nuestro Chile desde que Pinochet fue Pinochet.

Sin embargo, la conversación que sostuvimos por más de una hora con Martín Carnoy, superó con creces cualquier prejuicio. No se trata precisamente de un “outsider”, un aparecido o un rebelde. Martín Carnoy es actualmente profesor de la Escuela de Educación de la Universidad de Standford. Ha trabajado en los organismos internacionales más importantes realizando estudios sobre la realidad educativa de diversos países. Actualmente está trabajando en Sudáfrica, tratando de descubrir factores relevantes para diagnosticar su nivel educacional. El año 2003 fue jefe del equipo de la OCDE que revisó y evaluó las políticas educativas en Chile, aunque -precisa- conoce a Chile desde hace tiempo: vino varias veces antes de la dictadura y varias después, nunca durante. Ha escrito innumerables papers, algunos de ellos –junto a Patrick McEwan- muy relevantes para comprender nuestra realidad educativa. Hoy está en Chile para presentar su último libro editado por el Fondo de Cultura Económica, titulado “La ventaja académica de Cuba ¿Por qué los estudiantes cubanos rinden más?”.

Humilde en su forma de ser y racional –apegado a las evidencias- en todos sus argumentos. En el lanzamiento de su libro, la sala Matte del Centro de Extensión de la UC no dio abasto. Martín Carnoy un verdadero rock star de los estudios de educación comparada. Un troyano en el sistema de mercado y de la productividad educacional. Un Chicago Boy verdadera y auténticamente díscolo.

La locura de la derecha

Nos dice rotundo, como rotundas son las evidencias, que allá o acá, en USA o en Chile, “¡la idea de crear competición entre escuelas es muy tonta!” Insiste en que “Chile es un chiste”, tan famoso en el mundo por tener un Estado ordenado y tan mal y despreocupadamente que gestiona la educación pública. Se lamenta de nuestra necedad para aplicar las correctas políticas de educación que harían cambiar el sistema. “Si Chile no hubiera cometido el error de crear el sistema de voucher en la época de la dictadura y en vez de ello se hubiese preocupado de la formación de buenos profesores, Chile hoy tendría la mejor educación del mundo”. El punto es que la ideología de la derecha es ciega al sentido común. Para Martín Carnoy el curriculum, la formación de profesores, la gestión de los directores no deben estar entregadas al mercado. Y no por comunismo o fascismo es que se debe de centralizar todos estos procesos, es simplemente porque la evidencia lo demuestra: “En Cuba está centralizado y en Finlandia también, y funciona muy bien en ambos países”. Lo central es el imperativo moral -insiste- de resguardar, para los niños, una educación de calidad. El resto es ideología.

“Si quieres mejorar la educación tienes que mejorar la formación de profesores y la formación de directores de escuelas: este es el secreto”. Le preguntamos por los semáforos de Lavín, por los liceos de excelencia, por premiar a los mejores liceos en el SIMCE, por entregar toda la información a las familias para que decidan mejor, por la prueba INICIA. Se indigna. “Es como subvencionar al Real Madrid y al Barcelona. Para qué. Así siempre va a haber una liga primero, otra segunda y otra tercera; los demás no podrán nunca ascender, y además tendrán que jugar siempre con los que quedan, pues la liga premier se llevará siempre a los mejores profesores. Es un sistema que crea más exclusión. Van a crear simplemente más desigualdad. ¿Cómo puedes crear la competición sin un zero same game? Simplemente el actual gobierno tiene una mala idea e insiste en esa mala idea. Los datos en todas partes del mundo muestran que todo lo que ellos hacen no es la solución: hay al menos 30 estudios que muestran que eso no es la solución, pero ideológicamente ellos no pueden hacer otra cosa, es lo mismo que hacen con la salud; la derecha simplemente no quiere admitir que un sistema privado no funciona. Chile, por más de 30 años, ha evitado la solución”.

Es categórico: “Todo el sistema escolar chileno es de baja calidad. Si tomamos las mejores escuelas chilenas y las comparamos con sus similares en el mundo, están simplemente en el promedio. Es como cuando alguien juega fútbol en su país sin ver por televisión otras ligas del mundo y cree que porque es el mejor en su medio local, podría tener el mismo rendimiento en otros países. El sistema privado no funciona para los más ricos tampoco y las cifras lo demuestran claramente… la idea de crear competición es una locura de la derecha”.

El “secreto” de la calidad

“La idea de crear instituciones de elite no es el secreto, si quieres mejorar la educación tienes que mejorar la formación de profesores y la formación de directores de escuelas: este es el secreto”. Una idea -un poco riéndose de Joaquín Lavín pues sabe que no lo hará y conoce de su idea como alcalde de Santiago de importar médicos cubanos- es la de importar de Cuba cinco mil profesores para enseñar a los profesores chilenos cómo enseñar, guiar, orientar, y discutir las didácticas y metodologías. “Si puedes simular a los buenos profesores, no importa como lo hagas, puedes crear o re-crear esas mismas condiciones acá en Chile.” Sin embargo, es muy escéptico: “Ni en el 2050 habrán hecho lo obvio para mejorar el sistema. ¿Por qué? Simplemente por ideología.”

Ciertamente la desigualdad de base social se replica en la escuela. Pero, la forma más fácil de cambiar esa desigualdad es por medidas financieras y fiscales. Es muy difícil cambiar esa desigualdad por medio de la escuela y las cifras –nos lo repite- son muy claras en este caso. Pero esta imposibilidad no tiene nada que ver con creer que no se puede mejorar la calidad y el rendimiento de los estudiantes.

El Estado Chileno debe mejorar la capacidad del sistema (sus profesores) y no significa que no haya buena capacidad, pero va a las mejores escuelas y todo el resto, la de regular y mala calidad, va al resto de las escuelas. Se debe mejorar la calidad de la capacidad de todo el sistema, en todos los niveles, “pero no es que los profesores chilenos sean tontos, no se les debe echar a ellos la culpa, la culpa es de las facultades pedagógicas que también están entregadas al sistema de libre mercado. En Chile el sistema no les enseña a los profesores –vuelve con la analogía fútbol, sea porque en su juventud fue entrenador, sea por el Mundial- a jugar bien”.

De algo si culpa socarronamente a los profesores en Chile. Los profesores cubanos que tienen la mejor formación de matemáticas en las universidades y que enseñan mejor matemáticas en las escuelas, usan lápiz y papel en la sala de clases. Hacen muchos ejercicios. Pero además, muy importante, discuten con los estudiantes los errores. “En Chile no se discute el error. En Cuba sí”.

Notas

1.- Carnoy es Doctor en Economía por la Universidad de Chicago y en 1969 se incorporó a la School of Education de Stanford, donde contribuyó a la creación del International and Comparative Education Program. Actualmente es profesor de Educación y economía de esta universidad y presidente de la Comparative and International Education Society. Es autor de numerosas publicaciones sobre la educación y el desarrollo económico, la política económica de Estados Unidos, el papel del estado en el cambio social y los cambios de la economía internacional. En Chile, es consejero del CEPPE.

2.- http://www.libreriasdelfondo.com/LF_Catalogo.asp

3.- Martín Canoy, 22 de junio, Centro de Extensión de la UC.