Archive for the 'Agenda educacional: Manos a la obra' Category

09
Dic
10

La especulación en política pública no es un buen negocio

“Vamos a ser sometidos a una doble evaluación, sin control,
sin mecanismos que aseguran la Objetividad.
Es un retroceso y, en vez de andar persiguiendo a los profesores, 
(el ministro) debería preocuparse de evaluar el sistema.
(Jaime Gajardo) *

En la madrugada del pasado 30 de noviembre, ingresaron a la cámara baja dos proyectos de ley con lo que el gobierno quiere implementar la denominada “mayor reforma educacional de los últimos años”. El primero, en discusión ordinaria, pretende hacer obligatoria la Prueba INICIA y vincular sus resultados a mejoras salariales. El segundo, que en un principio llegó con suma urgencia y ahora se acordó con la oposición promulgarlo para fines de enero del próximo año, pretende introducir cambios en el estatuto docente en torno a establecer una cuota de despidos de un 5% anual, además de implementar la concursabilidad de los directivos docentes y suscribir con ellos convenios de desempeño. El proyecto, digámoslo con seriedad, es modesto. Ligar mejoras de salario a los resultados de una prueba de conocimiento de contenidos, sin saber siquiera cuál será el desempeño en el aula del futuro docente, qué conocimiento pedagógico de esos contenidos desarrollará, es no entender nada de la carrera de pedagogía; cuánto demora un egresado en tomarle el pulso a la docencia, entre tres a cuatro años en los mejores casos. La medida es mala, porque entre otras cosas estimulará a las universidades a potenciar los contenidos duros de la carrera, reduciendo aún más los ramos de formación pedagógica y didáctica. En el caso del proyecto que modifica el estatuto docente, y que debiera implementarse a partir del 2011, su articulado habla más por las omisiones de temas relevantes del quehacer pedagógico que de una verdadera revolución. No se habla de perfeccionamiento, en el siglo XXI el conocimiento experimentará un crecimiento exponencial, por lo cual no se puede entender la labor profesional sin un permanente perfeccionamiento, lo que se conoce como formación continua. No se habla de la ponderación del trabajo lectivo, en Chile las horas no lectivas, es decir, aquellas que permiten organizar las clases, revisar y corregir las evaluaciones, junto con recibir a los apoderados, sólo representan el 25 % de la jornada laboral docente; los países que integran OCDE, del cual Chile es miembro, destinan en promedio un tercio de las horas al trabajo fuera del aula, sin considerar que nuestro país tiene uno de los números más altos de alumnos por curso, promedio 36 por sala, OCDE tiene en promedio 20. Por último, no hay ninguna mención a igualar la práctica docente entre el sector fiscal y el particular con fines de lucro, lo que deja una vez en la indefensión a un importante sector que se rige por el Código del Trabajo.

Sin duda, el revolucionario proyecto se centra en dar mayor flexibilidad a los sostenedores para despedir profesores, un 5% anual, además de apurar el retiro de maestros en edad de jubilar entregándoles compensaciones económicas para mitigar los bajos sueldos. En la práctica, se establece un modelo donde el incentivo estará marcado por el desempeño, aumentando significativamente la Asignación de Excelencia Pedagógica. Por último, el proyecto contempla la creación de una Alta Dirección Pedagógica encargada de llenar los cupos de los docentes directivos, a los que se les da mayores atribuciones y mejores compensaciones económicas.

La hora de la política

“La educación es un tema país que debe ser discutido “por todos, el Ministro Lavín tiene un prontuario no será un nuevo intento de hacer llover las nubes con un bombardeo que nunca ocurrió” 
(Guido Girardi)**

El ministro, como es su costumbre, expresó que esta es una parte de la revolución, en tanto acordó con la Concertación quitarle la suma urgencia dándose como plazo de discusión de 2 meses para su promulgación. Pero el problema, a mi juicio no se encuentra acá, el problema es la forma en que el gobierno está haciendo política. En efecto, el presidente Piñera, como estrategia utiliza la especulación, que en mundo de los negocios puede dar buenos resultados, pero en políticas públicas es diferente, va develando de apoco lo que presumimos es su proyecto educativo, el cual no ha dado a conocer aún. En políticas públicas, cuando se trata un tema de la importancia que tiene educación, la ciudadanía debe estar informada suficientemente, eso genera un debate saludable y democrático que permite el enriquecimiento de la política; el estar haciendo anuncios segmentados puede turbar o sorprender a sus contradictores, pero priva de lo más esencial de la cosa pública, el sano debate de ideas. Tal vez por lo mismo, sorprende la debilidad propositiva con que ha actuado el bloque opositor expresado en el Congreso, el cual más allá de las críticas puntuales  tampoco ha planteado qué espera de la educación para Chile, quién representa sus planteamientos, JJ Brunner, Mariana Aylwin, Carlos Montes o Guido Girardi.  Puede parecer lógico reformular el estatuto docente y elegir a los directores por concurso público, cuando aún está en discusión la Ley de Fortalecimiento de la Educación Pública, que de no ser reformulada profundamente reducirá a la educación estatal a poco más de 60 colegios de excelencia. La verdad, el acuerdo Concertación – gobierno, en el sentido de ampliar el plazo de discusión parece débil, la oposición debió exigir del ejecutivo, primero, transparentar las reformas que se pretender ingresar al Congreso en esta área, por ejemplo qué pasa con el financiamiento universitario; segundo, qué argumentos pedagógicos respaldan la disminución de las horas de historia del curriculum nacional; tercero, cómo se fortalece de verdad la educación pública; por último, se debería discutir en el foro republicano por excelencia, el parlamento, qué tan beneficioso para nuestra educación resulta el modelo basado en pruebas estandarizadas que se está construyendo.

Se podrá discutir lo que sea y gastar muchos bites de tinta, pero esta pelea se dará en el parlamento ya que se ve difícil la articulación social en meses de vacaciones, por lo cual es el momento de que los honorables de oposición le muestren al país qué proponen en educación para Chile.

___________________________________

* La Tercera, 1 de diciembre de 2010.

** Guido Girardi, en: http://guidogirardi.com/senador/?p=4715

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15
Ago
10

Pedagogía de Excelencia, suena bien y se ve bien, pero…

“No se pueden abordar en forma coherente 
los desafíos actuales de la educación, 
sin un cambio importante en las 
instituciones formadoras de profesores”.
(Cristián Cox D.)*

Esta semana, el ministro Lavín profundizó una de las siete medidas del programa denominado “Manos a la Obra” (1), con el que el gobierno del presidente Piñera pretende revertir los bajos resultados de la educación chilena. En efecto, la medida apunta a incorporar a la carrera de pedagogía a alumnos que obtengan buenos resultados en la PSU, para atraerlos, el Estado compensará a los jóvenes interesados que obtengan sobre 600 puntos con el pago completo de la carrera, si el interesado obtiene más 700 puntos, se le entregará una beca mensual de 80 mil pesos, pero, si el interesado obtiene más 720 puntos, el Estado además le asegurará una pasantía al extranjero por un mínimo de 6 meses. Los requisitos que deberán cumplir los postulantes, además del puntaje, será poner pedagogía como primera opción de carrera, postular a una universidad que tenga un puntaje mínimo de selección de 500 puntos y, los egresados deberán trabajar los tres primeros años en colegios fiscales o particular subvencionados (2).

Sin lugar a dudas la medida apunta a un anhelo compartido ampliamente por la comunidad docente y especializada en el tema, ya que, como es sabido, la calidad del docente es uno de los factores más importante en el aprendizaje de los alumnos (3); además la Prueba Inicia 2009, demostró una relación directa entre puntajes obtenido en al PSU y los resultados de la prueba (4). Ahora bien, lo que ha llamado la atención de la comunidad educativa es que el ministro Lavín no sitúe esta importante medida en un marco más amplio de reformas, no resulta coherente pedirle a jóvenes con buenos puntajes que estudien pedagogía sólo porque se les va a pagar la carrera, también hay que asegurarles una formación inicial de excelencia y, algo no menor, establecer el nivel de remuneraciones que van a percibir en el ejercicio profesional.

En efecto, lo primero que se debe normar en nuestro país es la formación inicial de maestras y maestros, luego de ahí invitar a los mejores a estudiar pedagogía, lo contrario es poner los bueyes delante de la carreta. Lo que demuestra la evidencia hasta el momento, es que  en términos generales no se está formando debidamente a los profesores, pero sí se está lucrando de ellos en forma bastante poco ética. El puntaje de corte de la mayoría de la Universidades que dan la carrera es inferior a los 450 puntos, llegando en algunos casos a los 370 puntos; si una Universidad o Instituto deciden inscribir a alumnos de tan bajo rendimiento PSU, debieran ser ellas, la que asuman la responsabilidad de nivelarlo y darle las competencias necesarias para que mejore su desempeño. Qué hacen estas instituciones, entregan títulos sin ningún escrúpulo y, peor aún, sin fiscalización de nadie. En este sentido el Estado debe tener un rol mucho más activo, dejar que todo lo regule la libre competencia resulta no sólo ingenuo a estas alturas, ya que eso como queda demostrado no se logró. Se debe discutir un curriculum común, que tenga un equilibrio claro entre el conocimiento académico y conocimiento pedagógico de los futuros maestros; una carrera que dé cuenta de los cambios que genera la sociedad de la información, y de cómo las TIC están cambiando los aprendizajes. El Estado debe fiscalizar a todas las instituciones, tanto públicas como privadas, del total y correcto cumplimiento de este curriculum, con normas claras que permitan acabar no con el negocio, sino con el negociado.

Pero, a mi parecer, no creo todavía que se pueda invitar a los buenos puntajes a estudiar pedagogía. Resuelto el tema de la excelencia en la formación inicial, digámosles en qué tipo de carrera profesional se van a desempeñar y cuánto van a percibir como remuneración promedio. Cómo se va a articular la carrera, vale decir qué número de alumnos por sala se estima necesario para una buena enseñanza, cuantas horas lectivas tendrán a la semana, qué tipo de infraestructura didáctica tendrán a su alcance para administrarlas pedagógicamente. Aclarado estos dos puntos previos, creo que ahí se puede abrir una oferta interesante para que jóvenes de buenos rendimientos académicos y vocación opten por la pedagogía, si no se hacen estas correcciones previas, la medida no tendrá mayor incidencia y, sólo será un anuncio que suena bien, se ve bien, pero sin mayor impacto.

Por último, de la propuesta de Lavín, hay algo que merece una reflexión por parte de la sociedad, y es lo que dice relación con la clausula de compromiso de los egresados de trabajar tres años para la educación pública o particular subvencionada. Creo que se debe abrir un debate en torno a este tema, por qué los profesores que egresen deberán retribuir al país trabajando en liceos particular subvencionados, en liceos fiscales no hay reparos, pero, por qué si el país con nuestros impuestos hace un esfuerzo por pagarle la carrera a estudiantes de elite, estos puedan escoger entre un colegio público o uno con fines de lucro. Creo que este es un debate que se debe dar abiertamente, del cual aún no se ha dicho nada.

* Educación en el Bicentenario: dos agendas y calidad de la política. Pensamiento Educativo. Vol. 40, 2007. Edit. Pontificia Universidad Católica

Notas

1.- Ver en, https://guillermobastias.wordpress.com/2010/07/19/los-7-puntos-de-lavin-en-icare-2/

2.- Ver, La Tercera del 10. 08. 2010, en: http://latercera.com/noticia/nacional/2010/08/680-283078-9-mineduc-pagara-100-de-carrera-de-pedagogia-a-alumnos-con-mas-de-600-puntos.shtml

3.- Cumulative and Residual Effects of Teachers on Future Student Academic Achievement. William L. Sanders and June C. Rivers, November 1996.

4.- Los estudiantes de pedagogía que obtuvieron cerca de 450 puntos en la PSU, obtiene logros en Educación Generalista cercanos al 47%, en Educación Parvularia cercanos al 47% y sus resultados en la Prueba de Comunicación Escrita se promedian cerca de los 298 punto. En tanto, para los alumnos que obtuvieron un puntaje de más 550 puntos en la PSU, los resultados son: Educación generalista 69% de logro, Educación Parvularia 58% de logros, Prueba de Comunicación Escrita 327 puntos. Desgraciadamente, la mayoría de las Universidades recibe alumnos que imparte pedagogía tienen puntajes de corte inferiores a los 450 puntos

19
Jul
10

Los 7 puntos de Lavín en ICARE


“…los profesores tienen total autonomía, confiamos plenamente en ellos, no los evaluamos, más bien postulamos la autoevaluación”.
(Jukka Alava)*

El pasado martes 13, en el marco de un seminario empresarial organizado por ICARE (1) en Casa Piedra, denominado “La buena educación”, el Ministro Lavín dio a conocer la agenda que realizará su cartera, la que denominó: “Agenda educacional: Manos a la obra”. En el desayuno empresarial, participaron como panelistas Jukka Alava, director del Instituto de Liderazgo Educacional de la Universidad de Jyväsklylä en Finlandia, y J. Puckett, senior partner and managing director de The Boston Consulting Group (BCG).

En el evento, Lavín entregó 7 medidas concretas que, suponemos, son el resultado de lo prometido por el presidente Piñera el 21 de mayo (2), y lo evacuado por el Panel de Expertos para una Educación de Calidad (3).

En el primer ámbito, el financiamiento, se propone a partir de septiembre un aumento del 20% en la Subvención Escolar Preferencial, que se otorga a los establecimientos con alumnos más vulnerables. Además, comentó el ministro, que estaba abierto a estudiar la entrega de subvenciones adicionales para los colegios que obtengan mejores resultados.

El segundo ámbito, consiste en la implementación de los primeros 15 liceos Bicentenario, que estarán en actividad a partir del próximo año.

El tercer ámbito, acogiendo la indicación del Panel de Expertos, se pretende escoger a los futuros profesores dentro del 30% de los mejores egresados de la enseñanza media (4).

El cuarto ámbito, también siguiendo al Panel de Expertos, consiste en dotar a directores y sostenedores de mayores atribuciones administrativas; las que permitirían el despido del 5% anual de la plana docente de un colegio.

El quinto ámbito, lleva por nombre “Introducir una cultura de pruebas y evaluaciones”. Lo que se traduciría, según las palabras del ministro en “más frecuencias del SIMCE. Queremos SIMCE en segundo básico en lectura; SIMCE en cuarto básico que es el que se toma hoy; SIMCE en sexto básico; SIMCE en octavo y SIMCE en segundo medio. Más frecuencia que nos permita medir el valor agregado a nivel de cada colegio. Además, nuevos SIMCE. A partir de este año SIMCE de inglés, para ser un país bilingüe hay que ponerse metas” (5).

El sexto ámbito, consiste en afianzar aún más el mapa de de los semáforos Simce, para –según el ministro- informar mejor a los apoderados sobre la calidad de los colegios.

Por último, el séptimo ámbito denominado: “Disciplina, rigor y esfuerzo”. En este sentido, se pretende dotar a las escuelas de un clima de respeto, disciplina y trabajo, lo que sin duda redundaría en mejores logros educativos.

El presidente Piñera, refrendado por su ministro de educación, ha prometido una revolución en educación, y ahora después de cuatro meses podemos darnos cuenta con exactitud de los alcances de esta revolución. En efecto, aquí no estamos en presencia de una revolución, sino en la consolidación del modelo implementado por el gobierno militar a principios de la década del ochenta; modelo que hizo de la educación una mercancía, en la cual el Estado tiene una mínima injerencia en su regulación; se constituye en un buen negocio para sostenedores, pero un mal negocio para los alumnos, sobre todo los de escasos recursos. La contumacia ortodoxa del neoliberalismo chileno, no ha querido comprender que el mercado en la educación no produce buenos resultados. En estos cuatro meses, han habido dos visitas importantes, uno Martín Carnoy, quien presentó un estudio comparado de la educación en Cuba, Brasil y Chile (6); en el libro, se demuestra palmariamente que la gran debilidad del sistema educacional chileno, es la competencia de mercado. La otra visita fue el profesor Jukka Alava, quien en el mismo seminario que inauguró Lavín, a reglón seguido, planteo que en Finlandia se practica un tipo de educación va en la línea contraría a lo que estaba planteando el ministro, ahí delante de él.

Por otra parte, el ministro Lavín ha inaugurado un estilo de gestión peligroso, no dialogante y rígido. Al consejo de rectores, se les informó por la prensa sobre los cambios en la educación superior, lo que desató la molestia del rector Pérez delante del presidente Piñera. El panel de expertos que, si bien nadie duda de su expertise, todos ellos, en su gran mayoría, tienen el sello neoliberal en su discurso. La democracia es una construcción colectiva de los pueblos, consiste en conseguir consensos, no en imponer criterios, eso no es democracia, eso se parece más a un período reciente de nuestra historia, que de verdad creíamos que la derecha lo había superado.

* La Buena Educación. ICARE, 13 de julio de 2010.

Notas

1.- http://www.icare.cl/

2.- Más antecedentes en: https://guillermobastias.wordpress.com/2010/05/22/pinera-despeja-dudas-sobre-su-proyecto-educativo/

3.- Más antecedentes en: https://guillermobastias.wordpress.com/2010/07/11/informe-final-del-panel-de-expertos/

4.- El panel de expertos propone becar a los alumnos que obtengan más 600 puntos en la PSU y que entren a estudiar pedagogía.

5.- Fuente. Mineduc (http://www.mineduc.cl/index.php?id_portal=1&id_seccion=10&id_contenido=11613 )

6.- Martín Carnoy. LA VENTAJA ACADÉMICA DE CUBA ¿Por qué los estudiantes cubanos rinden más? FCE. 2010.