Archive for the 'Adolescencia' Category

27
Nov
10

Qué opinan los Alumnos de la Reforma de Piñera

Mucha tinta hemos gastado estos días en analizar la “revolución educativa del presidente Piñera”, especialistas, políticos, comunicadores sociales y de los otros, opinólogos, blogueristas, etc. hemos cruzado argumentos en pro o en contra de la medida presidencial. Pero, que piensan los alumnos de esta revolución. The Clinic (*), cómo no, tuvo la idea de pedirle al presidente del centro de Alumnos del Liceo de Aplicación, Isaac Gajardo, que diera su parecer sobre el tema; el resultado, una columna inteligente, bien articulada, que toma el pulso de lo que piensa el alumnado de un importante sector del país.

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La reforma educacional planificada entre 4 paredes

 

Una gran preocupación inunda nuestras mentes desde el domingo pasado, cuando Sebastián Piñera anunció su “reforma educacional”. Comenzó diciendo que ésta, apuntará al corazón de lo que los padres quieren: “una educación de calidad, como la que se entrega en un colegio particular pagado”. Con eso se comenzaba a visualizar el campo en el que estarían estas propuestas, y ya daban ganas de salir arrancando.

Atraer a los mejores estudiantes a las facultades de pedagogía, pero no fijarse en cómo se está llevando a cabo la carrera docente en muchas universidades, especialmente en las privadas; modernización del estatuto docente que no fue discutida con los profesores, principales actores involucrados en el tema; convertir a los directores en verdaderos líderes (dictadores), dándoles la posibilidad de remover cada año hasta un 5% de la planta de profesores y tomar decisiones administrativas sin consultar a la comunidad; mayor información a los padres, con el semáforo de la discriminación socioeconómica; mejorar los contenidos curriculares y la dosificación del horario de clases, aumentando sin ningún estudio concreto las horas de matemáticas y de lenguaje mientras la Jornada Escolar Completa fracasó; aumentar de 50 a 60 los Liceos de Excelencia, potenciando la segmentación y el apartheid educativo; realizar pruebas para aumentar el sueldo de los profesores mejor evaluados e ir aislando a los profesores mal evaluados. Todas estas son las reformas anunciadas este domingo y supuestamente profundizadas el lunes, con un discurso en el que el presidente solo hizo un copy-paste de la cadena nacional del domingo, agregándole algunos sinónimos.

Ahora, se ha anunciado que a esta reforma se le dará condición de urgencia para que sea aprobada antes de marzo de 2011, es decir, no dará tiempo para un debate social, los estudiantes no podrán hacer nada para frenarlo y mientras, el Colegio de Profesores se encuentra sesgado en sus luchas por reivindicaciones solo salariales. Así, el panorama se vuelve aun mucho más preocupante, con Hinzpeter tratando a los que se opongan a su reforma educacional como traidores, antipatriotas, capas hasta de terroristas (como está de moda), desde el punto de vista comunicacional esto fue muy bien pensado.

Creo que, además de todos esos detalles del discurso de Piñera y su gente, esta reforma muestra claramente los lineamientos de una derecha que por más que se quiera catalogar como “nueva derecha”, sigue haciendo lo mismo que hizo cuando apoyó la reforma educacional de los ’80, sigue perpetuando un sistema de educación completamente ideologizado, completamente neoliberal, en donde prima la economía por sobre el educar a personas integras.

Y que no nos llame la atención que se concrete en un futuro no muy lejano un “pacto por la educación” entre la derecha y la Concertación, al mismo estilo que lo hicieron con la LGE y la Ley de Fortalecimiento de la Educación Publica, ya que para qué andar con cuentos cruzados, esta es una revolución pensada entre cuatro paredes, al igual que las reformas educacionales de la Concertación, los que ahora cuando son oposición, siguen desconociendo y haciendo oídos sordos a la participación ciudadana. En voz de Ignacio Walker, pudimos escuchar que “se requieren dos partes para llevar a cabo esta reforma”, refiriéndose al pacto que debe hacer la Concertación y la Alianza, un pacto en donde los profesores, los estudiantes y todos los chilenos no cabemos, un pacto en el que se sigue perpetuando un sistema educativo ideologizado que fracasó en su intento de elevar la calidad de la educación, pero triunfó en su objetivo que es seguir creando elites.

Fuente: esopino.blogspot.com

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* The Clinic, n° 371, noviembre de 2010.

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09
Ago
10

Los Pingüinos otra vez

Con menos espectacularidad mediática, pero con las mismas demandas aparecieron nuevamente los estudiantes de Enseñanza Media. En efecto, el año 2006 la prensa nacional se dio un festín con la llamada movilización pingüina, apuntando a entorpecer el primer año del gobierno de Bachelet; hoy en cambio, el fenómeno no da para titulares y sólo se expresa como noticia de segundo orden. Pero, por si Ud. no se ha enterado, a la fecha han sido tomado el Liceo Amunátegui, Confederación Suiza e Instituto Nacional, la modalidad, los establecimientos son ocupados en la noche y luego subrepticiamente abandonados antes que llegue carabineros; a esta táctica hay que agregar marchas masivas, como la del pasado 4 de agosto (1) donde dieron a conocer sus demandas; otra estrategia consiste en tomas de calles relámpagos, donde interrumpen el tránsito y, cuando llega carabineros se disuelven rápidamente. Pero, además, si Ud. pensaba que este es un fenómeno que trasciende sólo a la capital, le puedo contar que en Temuco, 3 liceos realizaron un paro de actividades exigiendo el fin de la LGE (2).

Los secundarios, agrupados en la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), funcionan bajo una organización horizontal, con vocerías rotatorias y con resoluciones tomadas en asambleas; vale decir, los jóvenes, equivocados o no, tienen una organización eminentemente democrática que ya se la quisiera cualquiera de los partidos políticos legítimamente legalizados en Chile.

Ahora bien, qué piden. Lo mismo que pedían sus compañeros el 2006; vale decir, pase escolar gratuito, fin a la Jornada Escolar Completa (JEC), el fin de la LGE y la estatización de la educación pública. Qué tan plausible resultan estos planteamiento hoy día, ya que el 2006 había un amplio consenso en su coherencia y necesidad. Vamos por parte, La JEC, según el Ministerio de Educación está destinada a “aportar al mejoramiento de la calidad de la educación e igualar las oportunidades de aprendizaje de los niños, niñas y jóvenes de todo el país, al aumentar de manera significativa los tiempos pedagógicos con el propósito de desarrollar mejor el nuevo marco curricular” (3). En el papel se lee y se ve bien, pero en la realidad la JEC no ha logrado mejorar la calidad de la educación; basta para ello ver los resultados SIMCE y PSU. Si bien, no sea necesario acabar con esta medida, qué duda cabe, es necesario una profunda reformulación de ella.

El pase escolar gratuito por todo el año, los 365 días del año. La ex presidenta Bachelet, en junio de 2006, prometió “el transporte gratuito las 24 horas del día, los siete días a la semana y durante todo el año escolar” (4), para todos los alumnos que lo necesiten, vale decir los de menores recursos. La promesa fue hecha por la jefa de Estado, por tanto y en virtud de lo mismo, es el Estado el que le debe a los alumnos una explicación de porque ayer sí y hoy no. Por otra parte, a alguien le parece excéntrico que los alumnos de menores recursos, a la luz de la encuesta CASEN, tengan gratuidad en el pase escolar.

El último punto parece más complicado, vale decir, el fin de la LGE y la vuelta de la educación al Estado. En este sentido, permítaseme algunas observaciones preliminares para introducir el tema. En el mundo, los sistemas educativos son eminentemente públicos (Finlandia, 97% público, 3% particular; Corea, 99% público, 1% privado; Reino Unido, 96% público, 4% privado; Suecia, 95% público, 5% privado (5), etc.). Segunda observación, Martín Carnoy en su último libro concluye: “el Estado necesita asumir la responsabilidad pública del éxito escolar de los niños, y tiene que ser un activista eficiente para transformar el papel actual de la dirección educativa en un control mucho mayor de todo lo que ocurre en la escuela” (6). Para el académico de Stanford, la educación debe ser eminentemente pública, situación que demuestra científicamente en el libro ya citado, tomando como ejemplo a Chile, Brasil y Cuba (7). Es más, el 9 de abril de 2007, la presidenta Bachelet envió al Congreso la Ley General de Educación que reemplazaría a la antidemocrática LOCE. En el proyecto, el artículo 44 planteaba, “es condición del reconocimiento oficial de un establecimiento educacional que tenga un sostenedor, y sólo pueden ser sostenedores las municipalidades y otras entidades creadas por ley y las corporaciones y fundaciones cuyo objeto social único sea la educación. En otras palabras, ni las personas naturales ni las personas jurídicas con fines de lucro (sociedades) pueden ser sostenedores de establecimientos educacionales reconocidos por el Estado” (8). Qué es lo que estaba planteando el gobierno de la época, ni más ni menos que el fin del lucro en la educación, que, dicho sea de paso, cuenta con el apoyo mayoritario de la población (9). Por último, la ex presidenta Bachelet envió a fines del 2009 un proyecto de Fortalecimiento de la Educación Pública (10); este proyecto, atenuaría en algo el descontento que se generó en el mundo social, sectores concertacionista y académicos, el acuerdo en la LGE.

En esta perspectiva, me parece ingenuo de parte del ministro Lavín decir que “este no es un año para paros” y a renglón seguido decir que el tema del “pasaje escolar es del Transantiago en su conjunto y lo está viendo el ministro de Transportes” (11). Es verdad que el gobierno cambió de coalición política, pero los problemas en educación siguen siendo los mismos. Un gobierno, del signo político que sea, cuando es electo por una cifra inferior a 3,5 puntos porcentuales por encima de su adversario, no puede tan fácilmente desconocer las promesas hechas por la Concertación al movimiento social. Lo del pase escolar, se ofreció gratuidad para los jóvenes de menores recursos, qué ha pasado, el pasaje ha subido. Qué pasa con la Ley de Fortalecimiento de la Educación Pública; pensar que la educación se arregla con liceos de alto rendimiento, competencias entre escuelas y alargar las horas de clases, es desconocer en forma un poco altanera a la sociedad civil, la misma que desde la academia, los gremios y los movimientos sociales han logrado compromisos con las autoridades en ejercicio, que claramente son del gobierno saliente. Lo importante sería saber en forma abierta y palmaria, si el presidente Piñera reconoce ese compromiso o hace tabla raza de él. Las medidas represivas que ha anunciado el alcalde de Santiago, o el ninguneo de la clase política que ayer celebró las acciones de los jóvenes de enseñanza media, sólo permiten generar un clima de mayor radicalización y falta de entendimiento; lo prudente no creo que haya que pedírsele a los alumnos, no, la prudencia debe estar en las autoridades que detentan responsablemente el poder.

Ver entrevista de El Mostrador TV a Damián Contreras, dirigente de ACES. (5 de Agosto de 2010).

Notas

1.- Según La Tercera, unos dos mil estudiantes de Enseñanza Media se congregaron en las inmediaciones del Museo de Bellas Artes, para luego marchar a Plaza Italia. La marcha se registró en orden y no hubo detenidos (Fte. La Tercera. Ver en: http://latercera.com/noticia/nacional/2010/08/680-281597-9-dos-mil-estudiantes-secundarios-se-reunieron-en-plaza-italia.shtml

2.- “Cerca de un 100% de adhesión tuvo el paro de tres liceos emblemáticos de Temuco, al llamado de movilización nacional hechos por los estudiantes secundarios, quienes rechazan la actual Ley General de Educación y el recorte de presupuesto en establecimientos públicos de La Araucanía”. Los liceos fueron, el Liceo Técnico Femenino A-21, el Pedro Aguirre Cerda y el emblemático Pablo Neruda. (Fte. Bio-Bio La Radio, ver en: http://www.radiobiobio.cl/2010/08/04/3-liceos-de-temuco-se-sumaron-al-paro-nacional-en-protesta-contra-ley-general-de-educacion/

3.- Ver, MINEDUC, Jornada Escolar Completa, en: http://600.mineduc.cl/docs/informacion/info_guia/guia_jorn.pdf

4.- “CHILE: Bachelet anunció pase escolar gratuito las 24 horas para estudiantes de menores recursos”. Radio Universidad de Chile, Viernes 2 de Junio 2006 6:06 hrs.  Ver en: http://radio.uchile.cl/noticias/30188/

5.- Fuente, OECD, Education Trends in Perspective, 2005.

6.- Carnoy Martín. LA VENTAJA ACADEMICA DE CUBA ¿Por qué los estudiantes cubanos rinden más? FCE, 2010.

7.- Ibíd., óp. Cit.

8.- Atria Fernando. Mercado y Ciudadanía en la Educación. Flandes Indiano, 2007.

9.- En la 5° Encuesta de Opinión Pública de la Universidad Diego Portales, de octubre de 2007, dio como resultado que un 63,4% está de acuerdo en que los colegios particular subvencionados pasen a manos del Estado. Para mayor información, ver en: https://guillermobastias.wordpress.com/2009/10/29/que-dice-la-5%C2%B0-encuesta-de-la-udp-sobre-educacion/

10.- Bajar, desde acá: http://www.mineduc.cl/biblio/documento/200812051618010.1151-356%20Mensaje%20LEP%201.pdf

11.- La Tercera, 4 de agosto de 2010. Ver en: http://www.latercera.com/noticia/nacional/2010/08/680-281698-9-ministro-lavin-este-no-es-un-ano-para-paros.shtml

11
May
10

Prueba INICIA, una Discusión Engañosa.

“Nuestros profesores han demostrado que desgraciadamente

no tienen los conocimientos ni las habilidades necesarias

para educar a nuestros hijos”

(Sebastián Piñera) *

La semana pasada se dieron a conocer los resultados de la última medición de la Prueba INICIA (1), programa del MINEDUC que mide los conocimientos y competencias de estudiantes de Pedagogía Básica y Educación Parvularia que estén por egresar. La medición se rindió sobre la base de 43 instituciones tanto públicas como privadas que forman a los docentes chilenos (2), con un total de 3.224 evaluados. Los resultados fueron el reflejo de la mala formación inicial que sufre el profesorado chileno, demostrando sólo un 49% aciertos en Educación Parvularia, un 53% de aciertos en Educación Generalista, 43% en lenguaje, 33% en Matemáticas, 47% en naturaleza, y un 43% en Sociedad; a estos datos habría que agregar uno más preocupante aun, el 94%  de los evaluados adolece de un vocabulario acorde con el desempeño profesional.

Estos resultados, que fueron profusamente interpretados por las autoridades de gobierno, llevando a decir al titular de la cartera de educación, Joaquín Lavín que “vamos a proponer también, a consideración de la comisión de expertos que se formó ayer, buscar fórmulas para que esta prueba tenga consecuencias” (3). Las palabras del Ministro Lavín no son menores, pues a días de conocerse estos datos entrega la formación del “panel de expertos” para reformar el estatuto docente que, coincidencia o no, le da una plataforma argumental y política a los 12 integrantes (4). A mi juicio el problema es otro, y dice relación con la precariedad con que las instituciones superiores están formando a nuestros profesores. Las reflexiones deberían ser otras, por qué personas que no están preparadas están cursando el último año de pedagogía; qué control tiene el ministerio de esta situación; son culpables los jóvenes que se endeudaron en conjunto con sus padres, en recibir el tipo de educación por la cual están pagando; por qué la prueba es voluntaria, en esta línea, por qué no se evaluó la Universidad del Desarrollo, de la cual el ministro Lavín es o fue accionista. En definitiva, por qué el presidente Piñera no pide que el SERNAC se haga parte en favor de los alumnos por propaganda engañosa en contra de instituciones, tanto públicas como privadas, que no están cumpliendo con el rol de formar a los futuros profesores. Sin lugar a dudas, detrás de toda esta polémica se esconde una discusión engañosa, pues se usaron los resultados de la prueba INICIA para sustentar la formación de una comisión encargada de estudiar el cambio del estatuto docente, discusión que se está llevando a cabo sin la pluralidad y representatividad que debiera tener. Perdón, pero a alguien le parece lógico que en la comisión de expertos no estén presentes las organizaciones sociales y gremiales u otros expertos con distintas sensibilidades a la conformación actual. La formación inicial y el estatuto docente son dos de muchas aristas que confluyen en una educación de excelencia, pero obedecen a causas distintas. El tema de la formación inicial es viejo, la OCDE lo denunció el 2004, se advierte de la misma prueba INICIA del 2008 y, a pesar de ello, no existe normativa que regule en forma efectiva la enseñanza superior, tema que desgraciadamente el gobierno no abordó, bueno la oposición tampoco. La prueba INICIA se constituye en el SIMCE de los estudiantes de pedagogía, que en este caso se parece mucho a sus antecesores, el de la enseñanza media y básica.

Bajar Informe INICIA en pdf (Pinche aquí)

*Presidente Sebastián Piñera, Radio Infinita. 7 de de mayo de 2010. (http://www.infinita.cl/titulares/despliegue.tpl?fecha=07/05/2010&hora=11:18:30)

Notas

1.- La primera medición se llevo a cabo en diciembre de 2008, y sus resultados se dieron a conocer en abril del año siguiente. En la prueba participaron 39 instituciones y cerca de 2000 estudiantes de Pedagogía en Educación General Básica.

2.- 20 Universidades del Consejo de Rectores, equivalente al 90% del total; 28 Universidades Privadas, equivalente al 68% del total y; 9 Institutos Profesionales, equivalente al 67% del total.

3.- Joaquín Lavín, en Terra actualidad (http://www.terra.cl/actualidad/index.cfm?id_cat=302&id_reg=1414593 )

4.- Para interiorizarse en el tema, recomiendo: Panel de Expertos para el cambio del Estatuto Docente (https://guillermobastias.wordpress.com/2010/05/05/panel-de-expertos-para-el-cambio-del-estatuto-docente/ )

24
Dic
09

El Efecto Nacional

“El gran fin del Instituto es dar a la Patria ciudadanos que la defiendan,
la dirijan, la hagan florecer y le den honor”
(Fray Camilo Henríquez)

El Instituto Nacional duplicó, con respecto al año anterior el número de puntajes nacionales en la PSU, llegando a adjudicarce 29 alumnos en este codiciado rango. Considerado el primer el centro de pre grado del país, fue fundado por José Miguel Carrera en año 1813, bajo el lema: “Labor Omnia Vincit” (1). En la actualidad, El Nacional imparte educación básica en 7° y 8°, educación media científica humanista de 1° a 4° medio, con una matrícula cercana a los 4.300 alumnos.
Cuál es la receta para que este centro educacional ocupe este rango, el que lo posesiona como uno de los mejores colegios del país. Para el rector, Jorge Toro, el éxito se basa en tres causas: que los niños tengan metas claras, un fuerte apoyo familiar, y un colegio que aplique las exigencias que los alumnos necesitan; situación que según el docente generaría un ambiente meritocrático (2). Pero además de lo expresado por el rector, El Nacional es una comunidad educativa altamente exigente en lo académico, en la disciplina y en el cumplimiento de sus tradiciones. Lo académico se centra en la interacción que se da en la sala de clases, en la relación entre un profesor que expone y explica en forma eficiente, en tanto los alumnos toman apuntes o escriben lo que les dicta el profesor. Las salas se hacen pequeñas para albergar a los 45 alumnos promedio que la ocupan, razón por lo cual el apoyo didáctico es más bien escaso en el aula; si bien el colegio cuenta con biblioteca y laboratorios de ciencias. La disciplina juega un papel central, tanto en la implementación del curriculum, el que se desarrolla completo, haya paros o cualquier otra interrupción; el trato interpersonal es respetuoso pero franco y deliberativo. Las tradiciones institutanas son bastante férreas, las que están a cargo de un poderoso centro de padres que coadyuva a su desarrollo, respaldando la orientación del colegio, recaudando fondos mediante una cuota anual de $ 200.000, los que se invertirían en mejoramiento de la infraestructura y becas. Cualquier alumno que no encaje con este modelo, es sutilmente invitado a retirarse, ya sea porque no logra remontar el nivel de rendimiento o por indisciplina, causal inmediata de expulsión; todo esto, sabiendo que existe una extensa lista de postulantes ávidos en llenar la vacante faltante.
Muchos apoderados, reconocen en secreto que les parece demasiado rigurosa la disciplina, cuotas y demás gravámenes que deben enfrentar tanto apoderados como alumnos; pero, reconocen también, que están dispuestos a todo para apoyar la educación de sus hijos. Y es este uno de los factores preponderantes en el éxito del Nacional, vale decir, padres preocupados de la educación de sus hijos, factor clave en una educación de excelencia. En efecto, en familias organizadas, con adecuado clima afectivo, con una buena socialización lingüística o la adquisición temprana de actitudes y motivaciones, que se asientan en comunidades organizadas y estructuradas adecuadamente, permiten tener mejores logros en los estudiantes (3).
En definitiva, El Nacional es una entidad poco representativa de nuestra educación, la cual se sustenta en familias altamente comprometida con la educación de sus hijos; familias que a su vez, se ven enfrentadas como decía el rector Toro, a un ambiente meritocrático altamente conductista, que a veces se torna insoportable para muchos niños y familias que, se ven entre un colegio particular pagado o una escuela pública común. Si bien, me confiesan algunos apoderados, existe un fuerte movimiento a nivel de centros de padres tendiente a hacer más amigable el sistema, menos rígido, esta es una situación que se verá a futuro. Por lo pronto, felicitaciones a los 29 alumnos que obtuvieron puntajes nacionales; pero, uno esperaría de parte del Estado que esta realidad no fuera una excepción, no olvidemos que los colegios particulares pagados, en cifras generales, superan en la PSU por más de 100 puntos a los colegios subvencionados, tanto públicos como privados.

Notas

1.- El trabajo todo lo vence.
2.- Rector Instituto Nacional Destacó Puntajes Nacionales Obtenidos en la PSU. Infinita, 21/12/2009. (http://www.infinita.cl/titulares/despliegue.tpl?fecha=21/12/2009&hora=10:14:04 )
3.- Guillermo Bastías: “Desigualdad Social = Mala Educación”, en: https://guillermobastias.wordpress.com/2009/09/03/desigualdad-social-mala-educacion/

05
Dic
09

En qué está el Conductismo Educacional

Si Ud. pensaba que el conductismo educacional – ese que habla de disciplina, orden y respeto- había muerto, al igual que muchos se encuentra en un profundo error. Por el contrario, esta filosofía educativa después de una prolongada invernación empieza a salir y a afilar armas, en contra de lo que considera los problemas no resueltos por el constructivismo. Tal vez por eso, el influyente Thing Tank de derecha, el CEP, invitó el pasado agosto a Inger Enkvist (1), a exponer sobre la crisis actual de la educación, y los problemas asociados a la aplicación del constructivismo en los sistemas educativos.

Para conocer mejor el pensamiento de la Dra. Enkvist, he seleccionado de la revista Educación y Educadores, un fragmento del artículo titulado “La Nueva Pedagogía y el Aprender a ser Ciudadano” (2). Además, al final de este artículo, Ud. encontrará el links del audio de lo que expuso en el CEP la catedrática sueca.

La Nueva Pedagogía y el Aprender a ser Ciudadano

Los jóvenes de hoy muestran poco interés por participar en la vida política organizada a través de los partidos. El uso de drogas, las conductas violentas y el hedonismo influyen en todos los ámbitos de la vida. Las posibles cusas podrían ser las rupturas familiares, la influencia de los modelos tomados de los programas de televisivos y la confusión que acompaña a los jóvenes que no viven en ambientes culturales estables. Esta situación se presenta en muchos países y preocupa las autoridades por todas partes, pero ¿qué hacer? Antes de intentar dar una respuesta, se podría empezar con un análisis del asunto que se debe resolver. Vamos a repasar primero en qué consiste la socialización humana, proceso que se suele dividir en la socialización primaria, que se hace en la familia, y la socialización secundaria, que se realiza en el colegio, para llegar después a cómo enseñar “valores”, y particularmente en un ambiente caracterizado por la migración y la inestabilidad familiar. Vamos a terminar con la pregunta de cómo puede el colegio apoyar el sentido de responsabilidad hacia la sociedad.

La Educación en la Familia

Los antropólogos están de acuerdo en que, para ser miembro de un grupo, lo que fundamentalmente determina la pertenencia, es el acto de dar y recibir. El niño es recibido como alguien que pertenece al grupo. Necesita de otras personas, y muy pronto aprende a qué entidad pertenece. Mucho antes de saber hablar, el bebe empieza a “dar”, pues brinda a sus familiares, y en particular a la madre, muestras de afecto. Se establece un intercambio de gestos cariñosos, de aprecio de pertenencia. Dentro de este marco afectivo, paso a paso se enseñan al niño reglas de comportamiento. El aprenderá a esperar a que se atiendan también a sus hermanos, y no sólo a él. Aprenderá a no acaparar sobre sí mismo toda la atención, sino a dejar que hablen los demás. Es un logro cuando el niño aprende a esperar su turno para hablar, y cuando realmente escucha lo que dicen los demás, por que marca un paso hacía su integración al grupo como miembro responsable. Es una muestra que ha aceptado que él no constituye el centro del mundo, aunque haya tenido esa impresión siendo bebe.

A lo anterior se van añadiendo nuevas tareas, como vestirse, mantenerse limpio, arreglar su habitación y no dejar ni ropa ni juguetes fuera de sus respectivos lugares. Con esto ya estamos en un nivel de desarrollo en que el niño ha internalizado ciertas reglas de comportamiento. Se sabe que las reglas se deben seguir día tras día y sin esperar que se lo repitan en forma de órdenes; aprende también lo que es cumplir una promesa. Todo esto se lo enseñan los padres, para el bien del niño y del grupo. Con esto y con el desarrollo intensivo de la lengua materna, el niño termina su socialización primaria y está listo para la socialización secundaria, que tiene lugar en la escuela.

La Educación en el Colegio

Durante el ciclo de educación primaria, el alumno aprende a leer, escribir y hacer cálculos; lee cuentos infantiles; escucha historias narradas por el maestro; participa en algunas excursiones para conocer el entorno del colegio; empieza a darse cuenta de lo que es la vida social.

Según como sea el ambiente familiar del niño, este tendrá mayor o menor facilidad para incorporarse al mundo escolar. Si los padres han leído cuentos al niño, él habrá adquirido un vocabulario amplio, junto con la agilidad mental que va a permitirle trasladarse mentalmente de un “allí y entonces”. Aprende a salirse de su situación personal usando la imaginación, para ver el mundo desde la perspectiva de otras personas (Wells, 1985). A través de la lectura comprende que él no es el centro del mundo; aprende a ver sus límites y traspasarlos en su imaginación.

Casi ningún niño tiene dificultad para aprender las letras y combinarlas, pero ciertos niños presentan más dificultad para entender lo leído: la razón es que tienen un vocabulario muy restringido, no comprenden a qué se refieren las palabras impresas, y por eso la lectura les puede parecer una tarea aburrida y sin sentido (Bentolila, 2005). En otras palabras, algunos niños necesitan cierta preparación en lectura y comprensión, previa al colegio, para adquirir el vocabulario requerido para el trabajo escolar. Lo mismo vale para el comportamiento: los que no han aprendido a aceptar las reglas de conducta y de responsabilidad personal, necesitan aprender esto antes de empezar a estudiar. No pueden tener éxito en la socialización secundaria sin haber cumplido bien antes los requisitos de la primaria.

El año más importante del colegio es el primero. Durante el primer año, el maestro le enseña al niño no sólo a conocer las letras y las cifras, sino a comportarse como alumno. Convertirse en alumno significa saber llegar a la hora, saber formar fila, guardar silencio cuando indica el maestro, no molestar a los demás y poder concentrarse en la tarea. Todo ello constituye un adelanto gigantesco en el desarrollo social del niño. Está dando sus primeros pasos en el mundo fuera de la familia.

Ahora se trata de él como individuo, y no de él y su mamá. En esta transición tan importante, el maestro puede contar casi siempre con la buena voluntad del niño, que se siente orgulloso de ser alumno y de pertenecer a algo tan prodigioso como el colegio.

Cuan do el alumno tiene unos diez u once años, el “entones y allí” del cuento gana en precisión, y el alumno empieza a adquirir nociones de geografía e historia, pero también está ocupado con el adiestramiento de su cuerpo: cada vez es más fuerte y más ágil; controla mejor su motricidad; le encanta jugar con otros niños. Las niñas suelen jugar de dos en dos y se dedican a un secreto con la amiga, mientras que los niños suelen preferir juegos grupales, como el fútbol. A esta edad el desarrollo moral es rápido, y a los alumnos les suele interesar mucho la cuestión de lo que es justo e injusto.

En la educación secundaria se introducen nuevas materias, como las ciencias naturales y las lenguas extranjeras; en geografía e historia los datos se estudian con más precisión. En una palabra: el campo de estudio se hace más amplio y más profundo, y cada vez más el aprendizaje le pide al alumno que relacione los nuevos conocimientos con los anteriores. La adolescencia es la edad en que se jorja la identidad del joven, se le está abriendo el mundo a la persona, y el joven está preparándose para forjarse un futuro con la ayuda de su voluntad; aprende a proponerse metas y a hacer planes a largo plazo. Si es ahora lector habitual, se le facilitará la tarea de orientación, dado que la lectura propone ensayar diferentes papeles sociales, que lo irán preparando para la vida adulta. Cuando el joven aprende asignaturas y adquiere destrezas, paso a paso llega a “des-centrarse”, en el sentido de afianzar en él la idea de que no es el centro del mundo; es un proceso que asociamos con el concepto de madurez. A través del estudio el joven aprende a ver límites, a darse cuenta de lo poco que sabe en comparación con lo que podría saber. Su conciencia de la complejidad de la vida social le enseña a tomar en cuenta la voluntad de los demás.

En las culturas menos avanzadas técnicamente, la escolaridad suele ser breve, lo cual quiere decir que el joven pasa casi directamente de la familia a la vida laboral. Empieza a trabajar aprendiendo de los adultos y de sus compañeros de trabajo. Según las características del lugar, el aprendizaje será más o menos grato. En algunos medios sociales, el niño ni siquiera tiene acceso a ese tipo de adiestramiento, queda institucionalmente desamparado, sólo, y debe arreglárselas como sea para sobrevivir.

La Educación en el Grupo de Jóvenes

Lo explicado hasta ahora es una perspectiva del desarrollo de los jóvenes que corresponde a una larga tradición en el campo de la educación. Sin embargo, desde los años sesenta se ha introducido, tanto en el ámbito de la educación familiar como en la escolar, otro fenómeno: una fuerte corriente antiautoritaria. Según esta tendencia, los padres supuestamente estarían ejerciendo una autoridad ilegítima, a tomar decisiones sobre sus hijos, y otro tanto los profesores, al dirigir el trabajo de sus alumnos. Se pide que los padres se comporten como amigos de sus hijos, y a los profesores, que ya no enseñen, sino que se conviertan en “facilitadores”.

El nuevo enfoque pretende “colocar al alumno en el centro del proceso educativo”. Sí antes el énfasis se ponía en o que debía aprender el alumno, para convertirse en un adulto culto y responsable, ahora la argumentación es distinta. Se dice que nadie puede aprender si no quiere, y que por eso hay que presentar el material de manera lúdica; el profesor no precisa saber tanto la materia en sí, como la forma de presentar la materia al alumno de un modo atractivo. En otras palabras, el futuro docente debe estudiar más pedagogía y menos disciplinas científicas. Además, ¿quién sabe mejor que el propio alumno qué es lo que más le agrada? Por eso, los profesores deben preparar la materia en forma de proyectos, entre los cales el alumno elegirá el que más le guste. Ya que el aprendizaje es individual y ligado a los intereses del propio alumno, este también se convierte en el agente indicado para evaluar si ha habido aprendizaje o no.

La corriente filosófica detrás de esta nueva pedagogía es el constructivismo, que se basa en la observación de que todo aprendizaje necesariamente tiene lugar en el cerebro del alumno, y que, en ese sentido, el aprendizaje es individual. Nadie contradice eso. Sin embargo, el constructivismo toma esta observación como punto de partida para suponer que el alumno no puede aprender de lo que le explica otra persona, sino que tiene que buscar él mismo su información, para convertirla después en conocimiento. La búsqueda se considera parte sustancial de cómo ocurre la incorporación del material en el alumno, y la primera fase de la elaboración que convertirá los nuevos datos en conocimiento. En esta idea se basan las técnicas pedagógicas de lo lúdico y de los proyectos individuales.

Sin embargo, la mayoría de los adultos sabemos que es posible entender de lo que expone un profesor, y que, en general, es mucho más rápido y fácil aprender con un profesor que trabajando uno por sí mismo, solo. Podemos comparar esta situación con la que vivieron los alumnos que residían lejos de los centros urbanos, y a veces estudiaban sin guía a distancia. Algunos llegaban a adquirir excelentes conocimientos, muy sólidos, pero la mayoría dejaba los estudios sin terminar. Estudiando con un profesor, el alumno enfoca lo más importante sin perder tiempo, y si toma un camino equivocado, e profesor lo corrige e indica por dónde debe transitar para llegar a la meta. Este tipo de enseñanza da mejor resultado que el trabajo no dirigido (Kirschner, et al., 2006). A pesar de estas comprobaciones, los representantes de la nueva pedagogía han sabido influir en los políticos para que impongan a los profesores su modelo.

El eslogan del alumno con centro del proceso educativo nunca ha sido completamente realizado, porque una educación realmente individualizada sería enormemente cara y, además, casi imposible de organizar. Esta pedagogía centrada en el alumno se convierte más bien en una pedagogía del grupo. Los verdaderos agentes socializadores de los jóvenes son los otros alumnos de su mismo grupo de edad, y no la familia, ni los profesores, ni otros adultos representantes de la vida laboral.

Cuando se dice que los jóvenes son capaces desarrollar un conocimiento sin el profesor, en realidad se les está dejando solos con sus compañeros. Se piensa que habrá algún momento que logre resolver el problema y que ayudará también a los demás. Así, idealmente, todos aprenden y nadie se queda atrás; el aprendizaje sería más libre y habría mayor colaboración entre los alumnos, y la educación se convertiría en autoeducación y en convivencia. Sin embargo, muchos países han introducido esta pedagogía desde los finales de los años sesenta, y está a la vista que el modelo no es exitoso. Por ejemplo, Suecia ha invertido sumas ingentes para que funcione, y aún así eso no ocurre. Cada año bajan más los resultados y, además, han aparecido en los colegios actos de vandalismo y violencia que no se habían visto antes.

La violencia no debería sorprendernos. En los otros modelos de educación, la de familia, del colegio o la vida laboral, siempre queda en manos de adultos decidir las actividades y las reglas de comportamiento. La nueva pedagogía cree que los jóvenes son capaces de regular su comportamiento tomando decisiones grupales. Supuestamente, el grupo puede juntarse a decidir qué reglas seguir, y por ser una decisión emanada de los propios jóvenes, todos van a acatar las reglas. Ahora hay colegios sin un reglamento oficial, porque los alumnos de 11 ó 12 años no han tenido interés en reunirse para tomar una decisión sobre las reglas que se deben seguir.

Esta pedagogía refuerza el deseo natural imitativo propio de la adolescencia y la preadolescencia, de ser como los demás. Si no se presentan otros modelos, el grupo impone cierta ropa de marca, aconseja fuertemente ver ciertos programas televisivos y jugar ciertos juegos electrónicos. En bastantes colegios, en la práctica, algunos jóvenes llegan a prohibir a sus compañeros que estudien.

Infortunadamente, no suelen ser los alumnos más razonables o más interesados en los estudios los que ejercen el liderazgo. Lo que se ha constatado es que cuando los adultos dejan de guiar a los grupos de alumnos, empieza a regir la ley del más fuerte. Se ha extendido el matonismo, el “bullying”, de una manera que nos hubiera parecido imposible hace una generación. Han surgido pandillas dentro de los colegios, que intimidan y roban a los otros alumnos y que cometen actos de vandalismo. No puede siquiera asegurarse que los adultos van a saber proteger eficazmente a un alumno cuando denuncie a un agresor.

La escuela ha tenido muchas dificultades para admitir la existencia de esta violencia, justamente porque ella destruye los cimientos básicos de la nueva pedagogía. En la escuela lúdica y divertida no “debiera” existir la violencia. Los alumnos, al ser más libres, deberían todos ser más felices, trabajando a su ritmo, agradecidos. Cuando la nueva pedagogía ya no puede negar la violencia, intenta por lo menos seguir negando que tenga relación con la manera de organizar el trabajo escolar y con el descenso de los conocimientos. Sin embargo, entre los violentos, la mayoría son fracasados escolares. Los pedagogos en cuestión echan la culpa a los muchos cambio ocurridos en la sociedad, y es verdad que ha cambiado la sociedad, pero ¿no debería haberse adaptado la escuela a este cambio para proteger mejor a los alumnos?

  • ¿La educación desvirtuada? Teorías del aprendizaje y su efectividad. Ponencia de Inger Enkvist, realizada en el Centro de estudios Públicos (CEP), el 10 de agosto de 2009. (Escuche el audio aquí)

Notas

1.- Inger Enkvist. Doctora en letras de la Universidad de Gotemburgo, Suecia. Docente de la Universidad de Lund, Suecia.

2.- Educación y Educadores. Vol. 11, n° 2. 2008.

Bibliografía

  • Wells, Gordon. The Meaning Makers. Children Learning and Using Languaje to Learn. Lóndres: Hodder-Stroughton, 1985.
  • Bentolila, Alan. Tout sur l´école. París: Odile Jacob, 2005.
  • Kirschner, Paul. Why minimal guidance during instruction does not work: An analysis of the failure of constructivist, discovery, problem-based, experiential,
11
Ago
09

Con cariño para el Ceja, el Loquín y el Cisarro

Durante los últimos días hemos asistidos al abuso mediático que intenta mostrar los casos de jóvenes, cuya conducta social se aleja de los parámetros de un país que goza de una cobertura educativa propia de país desarrollado (1); vemos además, como los candidatos en carrera a La Moneda han implementado sus propuestas en torno a mejorar “la calidad” de ésta. Pero, se está caminando por el sendero adecuado para revertir una tendencia que con cobertura más o menos, históricamente ha tendido a marginar a jóvenes de bajos recursos. En este sentido, quiero entregar a Uds. la visión del Premio Nacional de Historia 2006, Gabriel Salazar (2), en un estudio escrito el año 1999 pero que a 10 años no pierde para nada su vigencia.

Por mi parte, me gustaría dedicarles este texto a tres jóvenes que, quizás por su nivel educacional pasará mucho tiempo antes que lo puedan leer y peor aún comprender… con cariño para el Ceja, el Loquín y el Cisarro.

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LA EDUCACION DE LA JUVENTUD COMO

UNA EDUCACION PARA EL CAMBIO

LA PROPUESTA DE TEMA que se hizo para esta mesa, las transformaciones del Estado y cómo estas transformaciones se han postulado, promovido e implementado las políticas sociales en Chile. Yo no sé si voy a tomar literalmente lo que se propone, pero vamos a trabajar un poco en esa dirección.

Es importante para empezar, señalar que l a mayoría de los estudiosos chilenos sobre el tema y el problema de las políticas sociales, pienso por ejemplo en Martínez y Palacios, en el economista Juan Pablo Arellano, hoy oficiando de Ministro de Educación, en la economista Pilar Vergara, pienso en otros autores que consideran que las políticas sociales son en general —en el mundo moderno y muy particularmente en Chile— síntoma, expresión y demostración de modernización , de forma tal que se estudian estas políticas y se las define como una demostración palpable de cómo la sociedad moderna y particularmente el Estado moderno, tiende a preocuparse de los problemas de la iniquiF727024_cisarro330dad social para resolverla de una manera consistente y orgánica.

Sin embargo, yo soy historiador, si uno comienza a plantearse la cuestión de qué modernización estamos hablando cuando decimos esto, en qué proceso de modernización están ubicados estos fenómenos y que las políticas sociales aparecen en la forma en que se han definido en Chile por estos estudiosos. Uno descubre lo siguiente, en primer lugar, de que la modernización donde aparece instalada la concepción de política social, es una modernización dominantemente y genuinamente liberal, es liberal, es un mundo que combina, que traba orgánicamente lo que es el Estado liberal representativo, con lo que es el mercado abierto, y llamo mercado abierto al que está abierto hacia fuera, y no integrado hacia adentro. Esto es un dato importante, porque no hablamos en Chile de Estados constituidos para desarrollar socialmente o integrar socialmente el país, no hablamos en Chile de constituciones políticas que se hayan preocupado de promover el desarrollo productivo e industrial de la nación y junto con ello la integración social de todos los chilenos. Hay políticas sociales que se refieren a eso, pero no Estados o constituciones que cuyo apellido central sea precisamente eso.

A lo largo de toda la historia de Chile, no hemos encontrado hasta la fecha ninguna Constitución Política que se haya organizado específicamente para resolver el problema, i) del desarrollo económico, ii) la integración social igualitaria de todos los chilenos. Sí encontramos políticas sociales. Cuando uno revisa cómo se han gestado y qué son en definitiva las políticas sociales, uno descubre que no son artículos de Constitución Política, es decir, no forman parte de la estructura del aparato del Estado, pero sí son leyes especiales, sí son decretos, muchas veces con fuerza de ley y si uno los mira en conjunto, en las perspectiva histórica, las políticas sociales —o si ustedes quieran las leyes y decretos que han construido las políticas sociales en Chile— no han operado en el articulado de la Constitución, sino por lo común, en los intersticios del articulado constitucional, haciendo uso y abuso muchas veces de lo que muchos abogados llaman, el uso alternativo del derecho, que quiere decir, no aplicar el derecho tal cual, sino hacer uso de sus intersticios, de sus vacíos, de la oportunidad de torcer un poco la nariz del texto para poder realizar generalmente no lo que manda la Constitución, sino lo que la sociedad civil pide.

En consecuencia uno puede decir que en Chile y en otro países también, las políticas sociales son el subproducto de un uso muy especial del derecho, y es a posteriori de la redacción del texto constitucional, es decir, de la construcción del Estado en este país.

Si revisamos rápidamente esto, observamos que en la Constitución de 1833, no hay ni un solo artículo que se refiera al aspecto social ni al aspecto económico, ni al desarrollo ni de lo uno, ni de lo otro, mucho menos se plantea la igualdad. Fue por eso mismo que para intentar abrir esa Constitución, para hacer posible un mínimo de desarrollo y una cierta liberalización —por lo menos— del sistema electoral, hubo que en cierto modo violentar ese texto o producir Reformas Constitucionales por los años 80 y 90, pero fueron reformas particulares, específicas, pero no el conjunto. De esa manera, en última instancia, se dio el típico conflicto entre una política que tendía a la democratización y a favorecer el desarrollo y el resto de la estructura del Estado, que operaba en sentido liberal.

Esta situación, en que la política social aparece como un furgón de cola, que aparece como instrumento gubernamental de segunda categoría, que aparece después que está vigente la Constitución, que aparece cuando es necesario aquietar un poco las protestas de la base ciudadana, nos demuestra que las políticas sociales, vuelvo a repetir, son y han sido instrumentos de legitimación tardía de un régimen constitucional que no fue exactamente legítimo en el momento de su construcción. Esto es importante, pues las políticas sociales aparecen por tanto como instrumentos, para legitimar estructuras estatales y estructuras políticas fundamentales, que no tuvieron en su construcción un nivel o un índice de participación ciudadana suficiente, informada, democrática, abierta.

Es por eso que en Chile las políticas sociales han aparecido bastante tiempo después de que se dictó el Estado, como lo decía recién respecto a la Constitución del 33, eso aparece por los 80, por los 90 y se enreda dentro del fenómeno parlamentarismo. Es notable que en Chile, cuando se ha intentado acoger las demandas de la base ciudadana para democratizar y para desarrollar, no se ha intentado hacer una reforma profunda de la Constitución, se ha optado por intentar cambiar un poco el Estado, pero sin cambiar el texto de la Constitución, así surgió el parlamentarismo, sin cambio constitucional. Si ustedes revisan la Constitución del 25, fue también una Constitución liberal, representativa, apta para el desarrollo de un mercado hacia fuera, pero no de un mercado integrador hacia dentro, y eso determinó, otra vez, que a través de los decretos leyes de la época de la República Socialista por ejemplo, y otros intersticios legales, se fue construyendo un Estado desarrollista y un Estado populista sin cambiar el texto

Constitucional de 1925, y se dio un Estado hipertrófico. Ustedes lo saben muy bien, en que toda la estructura básica del Estado funcionaba en sentido liberal y toda la estructura hipertrófica del Estado funcionaba en sentido populista, y eso explica que los grandes conflictos sociales y económicos de la época hayan sido en última instancia intentado dirimirse políticamente en el contexto de la estructura liberal y parlamentaria del Estado.

En este sentido, las políticas sociales han demostrado ser un paliativo, un paliativo tardío, en la medida que ha jugado el rol de legitimar una determinada estructura y un sistema políticos. Han jugado el rol cuando se ha desarrollado el aparato electoral de aquietar de alguna manera al electorado, de hacer surf sobre las olas, de la opinión pública y de responder a medias respecto a problemas que son de enorme importancia y carácter estructural. Eso no ha cambiado en el día de hoy, no es muy distinto, este hecho de que el Estado en Chile haya sido siempre liberal y las políticas sociales hayan sido sucedáneos, a determinado que en muchos casos la responsabilidad por el problema social, han tenido que asumirlo agencias privadas. En el siglo XIX fue la Iglesia, la Iglesia Católica asumió por sí sola y en gran medida junto con congregaciones privadas (hablo de la Hermandad de Dolores por ejemplo, de la Conferencia de

San Vicente de Paul o la Asociación de la Escuela Católica de Santo Tomás de Aquino), que asumían privadamente y con criterio de caridad el problema social y de conseguir un mínimo de igualdad entre los chilenos.

En el período comprendido entre 1938 hasta 1973, se hace cargo el Estado y aparece el Estado desarrollista y social benefactor, pero sin modificar el texto liberal de la Constitución del 25. Y hoy día, prácticamente es lo mismo, tenemos una Constitución, tal vez la más liberal de nuestra historia, protegida por un aparato de seguridad, y si ustedes revisan la Constitución del 80, por lo menos hay cuatro sistemas, dispositivos de seguridad, antes de llegar a la posibilidad de una reforma constitucional; podrán comprender qué sentido tiene o qué posibilidad tiene que las políticas sociales dentro de esta Constitución puedan tener un efecto realmente productivo respecto de los problemas que se procura resolver. Cambia el ejecutor, en el siglo XIX fue la Iglesia, entre 1938 y 1973, fue el aparato burocrático del Estado, hoy son agencias privadas, consultoras, ONG’S, Servicios del Municipio, que operan también como consultoras privadas; cambió eso, pero el problema de fondo no ha sido resuelto.

Si revisamos toda la historia de Chile —y ahora comenzamos a hablar de la juventud—, observan que la situación prácticamente no ha cambiado. En el siglo XIX la juventud nutrió toda esa gran masa que se llamó «los peones gañanes». La gran mayoría de la población, el 60% de la población, hombres y mujeres en gran medida sin empleo permanente, pero sí con empleo precario, lo que determinaba su tendencia a emigrar continuamente de un punto a otro buscando empleo o escapando de la represión. La juventud marginal del siglo XIX, fue ese roto chileno que se tuvo que mover permanentemente de un lugar a otro, saliendo, entrando del país, sin empleo, sin posibilidades de educación, sin derecho a voto, estaba excluido constitucionalmente del derecho a voto, sin acceso a la educación.

Posteriormente podemos hablar de una juventud, que la encontramos inserta en el movimiento de pobladores, tal vez su mejor período, fue el período de la «otra democracia» en donde a través de la educación se abrieron canales de integración a la sociedad, pero es aquí donde encontramos una de las características fundamentales de las políticas sociales en Chile. Estas características dicen relación con lo siguiente: si uno revisa la historia de las políticas sociales chilenas, tienden a ser asistencialistas, van a paliar un poco una situación de pobreza creada: te voy a construir casas baratas, te voy ofrecer educación barata, te voy a dar salud barata, te voy a prestar dinero, te voy a dar capacitación mínima; eso es lo que regularmente ha sido en Chile una de las características centrales de las políticas sociales de este país.

En segundo lugar, estas políticas han involucrado siempre una suerte de inversión keynesiana, por qué razón. Porque si ustedes se fijan, vamos a construir vivienda barata, vamos a permitir que existan colegios privados subvencionados baratos; y qué es lo que ha implicado eso a lo largo de la historia: que muchos pequeños capitalistas o capitalistas en ascenso, invierten en estas áreas, especialmente en la construcción de vivienda, que ha sido demostrado ya a lo largo de la historia, que la construcción de vivienda en torno a estas políticas sociales ha sido una fuente de acumulación y de formación de pequeño y medianos empresarios de este país. Este es un fenómeno muy extendido, que podríamos decir que la inversión en torno a estas propuestas asistencialista de resolver problemas materiales, inclusive la educación y la salud, ha significado una expansión del gasto, pues gastamos dinero que llega al consumidor, el consumidor compra y eso es una inyección de expansión para el conjunto de la economía; en definitiva esta inversión desarrolla el mercado, pero no permite necesariamente que se integren los sectores populares a un nivel medio de consumo de una sociedad moderna, capitalista, industrial.

Y en tercer lugar, estas políticas normalmente han insistido en un eslogan: «para la juventud lo más importante es la educación». Desde la época de Manuel Montt hasta el día de hoy, basta leer el Informe del PNUD del año pasado, se recomienda en insistir en la educación para los jóvenes en la medida que ésta le permite dos cosas: i) integrarse a la sociedad moderna civilizada, ii) competir en el mercado. Pero esta educación tiene que ser individual, va dirigida al individuo, no a la comunidad, no a las redes sociales, no a las tribus de jóvenes que se constituyen en los lugares donde viven; no por tanto en un sentido de colectivo, sino siempre al individuo. En Chile todas las políticas sociales —de una u otra manera— han puesto énfasis en la educación, pero esta educación va dirigida al individuo, es tu responsabilidad ahora de integrarte al mercado. El mercado no va a ser modificado, el mercado no se toca. En esa medida educamos, pero es tú responsabilidad integrarte a ese mercado que no se toca, al mercado tabú, podríamos decir.

En 1991, el sociólogo francés, tan citado en Chile hace unos años atrás, Alain Touraine, señalaba en un informe, que en definitiva se entregó al Instituto Nacional de la Juventud (INJUV) y que en gran medida parece, determinó la propuesta de política hacia la juventud en Chile de la nueva democracia, señalaba que lo más importante no es educar para que los jóvenes entiendan la situación del conjunto del modelo neoliberal, no se trata de educarlos para actuar sobre ese modelo, se trata de prepararlos individualmente para lo de siempre: por un lado, capacidad de competencia frente al mercado y por otro lado, —y lo dice textualmente Touraine— para que apoyen la institucionalidad del país; en otras palabras para que apoyen la vigencia y la validez de la Constitución de 1980.

Esta situación repetida a lo largo, diría de casi dos siglos, es lo que muestra a una juventud en este país a la cual no se le ha resuelto su problema fundamental, una juventud popular que no ha estado, hasta la fecha, nunca realmente integrada, que no ha encontrado canales de integración hacia el corazón moderno de esta sociedad y que ha permanecido siendo en el fondo una juventud marginal.

Muchas veces las políticas sociales, qué es lo que hacen: modernizan la marginalidad, construyen rotondas por ejemplo para automóviles, llevan shopping centers, como los llaman ahora mall, a poblaciones donde la gran mayoría de los jóvenes no tienen empleo o viven del empleo precario. Se crean y se multiplican las multicanchas, se crean centros juveniles; nada de eso resuelve la marginalidad, pero sí la moderniza. Es como decir: te vamos a crear un césped aquí para que vayan a pastar su propia marginalidad, tranquilos, expresen su identidad marginal allí, canten, hagan grafitis, protesten, pero ahí, en ese marco, y participen ahí. Cuando se habla de participación, se está pensando participación en ese marco, en el centro cultural hagamos fiestas, en la multicancha hagamos campeonato, y entre todos «no a la droga»; pero sigue siendo eso marginalidad.

Porque hoy día el modelo descansa en lo que se llama tan elegantemente «la flexibilidad del empleo». Y qué es la flexibilidad del empleo: el empleo precario, sin contrato estable, casi siempre sin previsión, trabajo temporero. Que es el mismo tipo de trabajo que se le ofreció a la juventud del siglo XIX, no hay cambios.

Y por otro lado, no hay tampoco integración al aparato educativo, podrán haber 25 mil cursos de capacitación para formar sastres, cocineros, peluqueros, peinadoras, pero nada de eso permite tener acceso a la educación superior, nada de eso permite comenzar a moverse transversalmente en los empleos de la súper estructura mercantil financiera, que es en este país la esencia del capitalismo actual, y no del aparato industrial.

Si uno mira en perspectiva histórica, la situación de la juventud chilena no ha cambiado mucho, se ha revolcado en su marginalidad, se ha modernizado en su marginalidad, se le ha ofrecido educación, pero la educación sin empleo no tiene destino. A mí me llegan continuamente (porque he tenido mucha suerte de tener trabajo) currículum de compañeros, especialmente de historia, con maestrías, con doctorados, ex profesores universitarios, rectores de colegios, que están cesantes; la bola de nieve indica que cada vez van a ver más cesantes con maestrías, más cesantes con doctorados, en Francia ocurrió así. Hay una sobre calificación, que va creciendo hacia arriba, que van absorbiendo los puestos superiores y mientras más se educan los de abajo, de todas maneras quedan desempleados. Esta bola de nieve de la sobrecalificación está en marcha en este país y la juventud, por más que estudie y se recontracapacite, va a permanecer con un techo encima que sólo le asegura empleo precario lateral.

Si miramos la historia, uno encuentra que los jóvenes en este país han jugado un rol histórico en un doble sentido; por un lado, ha sido el deshecho fundamental de las constituciones liberales, pese a las políticas sociales, de retaguardia que se han desarrollado para integrarlos, deshechos sociales, han hecho grandes esfuerzos por educarse e integrarse con resultado mediocres, salvo en el período 1938-73, pero junto con ese esfuerzo frustrado, la juventud popular chilena ha jugado el rol histórico de rebelarse, protestar y pelear por el cambio. La juventud popular ha tenido dos roles históricos muy claros: luchar por integrarse conforme a la ley, pero luchar por cambiar la ley desde fuera de la ley.

Y es muy interesante que este país, aunque se critica mucho la palabra generación, discute en función a las generaciones, y se habla de la generación del 48, del siglo pasado, de los jóvenes rebeldes que luchaban contra el autoritarismo del 48, y provocaron la guerra civil del 52, 59 y finalmente cambiaron el sistema autoritario. La generación del 20, la de Recabarren, la de la FECH, que luchó contra la oligarquía, la del 38 que dentro del contexto de la Constitución Liberal del 25, procuró desarrollar la industria y la igualdad social, la generación del 68 que no le creyó a la del 38, y trató de cambiar todo eso perdiendo. La generación del 80 que peleó contra Pinochet y perdió. La generación del 90 que está peleando contra esta democracia neoliberal, heredera de la dictadura neoliberal, y ahí estamos, no estamos ni ganando ni perdiendo, porque todavía no hemos peleado, pienso. Si uno revisa las generaciones del 38, del 68 o del 80 o del 90, del 48 del siglo pasado, no son generaciones de viejos, son jóvenes, jóvenes en momentos de rebeldía, jóvenes que dentro de esa rebeldía crearon cultura.

La juventud popular chilena ha sido, si ustedes quieren muy aplastada, muy marginada, pero cuando ha peleado ha creado la cultura autóctona de este país, todavía estamos cantando las canciones de la generación del 68, muchos añoran las canciones de «Los Prisioneros» de los 80, en el Estadio Nacional 60 mil personas escucharon de nuevo a «Sol y Lluvia», que tocó las mismas canciones de los 80, y tres horas de pie saltando y bailando. Tal vez todavía no hemos creado la cultura y las canciones de lucha de los 90, no sé, tal vez los raperos están haciendo algo, pero parece que todavía es poco.

En síntesis para terminar. Primero, las políticas en Chile nunca han sido sociales, siempre han sido liberales. Segundo, las políticas sociales en este país han venido en retaguardia a suplir lo no hecho por las Constituciones, hacerlo a medias, sin resolver en definitiva nada de fondo. Tercero, la juventud popular en este país no ha cambiado substantivamente su situación en casi dos siglos de historia, ha cambiado de alguna manera en estilo, si ustedes quieren, en el contexto, pero estructuralmente no, y eso nos demuestra un doble rol histórico de esta juventud. Y me pregunto si queremos educar a la juventud hoy, basta con educarla para que compita en el mercado y apoye la institucionalidad como dice Touraine; o también podemos y debemos educarla con relación al segundo rol histórico que ella ha cumplido a lo largo de los siglos, que es intentar cambiar el modelo liberal. Por qué no educar a los jóvenes para una cosa y para la otra cosa, por qué no enseñarles o tratar de que ellos se autoeduquen para producir los cambios que ellos quieren producir, por qué no legitimar esa educación.

Queremos educar a la juventud, y queremos ser honestos con nuestra memoria histórica, y respetar nuestro propio pasado, tenemos que educarlos tanto para competir en el mercado, para ser civilizados, pero al mismo tiempo para producir el cambio y la transformación histórica que en este país en dos siglos no se ha producido, porque entre otras cosas a veces los jóvenes envejecen, y cuando envejecen los viejos dejan de hacer lo que comenzaron a hacer.

La generación del 48 y la del 88 del siglo pasado, dejó de hacer a fines de siglo lo que prometió antes, y en lugar de hacer el cambio aseguró el sistema. Los del 38, los Teiltelboin, los Frei, los Gumucio, los Allende, los Tomic, hasta los Zaldívar podríamos decir, no hicieron después lo que habían prometido en los años 20 desde la FECH, gran parte de ellos, porque los viejos terminan con un realismo político que no es el realismo histórico de la juventud. En definitiva, a la juventud hay que educarla en esa doble dirección y legitimar la educación para el cambio.

VALPARAÍSO, MAYO DE 1999

Notas

1.- 100% Enseñanza Básica y 94% Enseñanza Media. Fte. Sobre la base del Mins. Hacienda (2005); Arellano 2000; CASEN 1990, 2000 2003 y M. Marcel y C. Tokman 2005 (cit. En Calidad de la Educación Claves para el Debate, JJ. Brunner, G. Elacqua y otros, Ril Editores, año 2006. Pag. 27.

2.- Premio Nacional de Historia (2006), Sociólogo y Filósofo, Doctor en Historia. Ha publicado numerosos libros, entre los que se destacan: Labradores, Peones y Proletarios (1985); Violencia Política Popular en las Grandes Alamedas (1990); Los Intelectuales, los Pobres y el Poder (1995). Es coautor, junto a Julio Pinto, de los cinco volúmenes de la Historia Contemporánea de Chile (Ed. LOM, 2002); Mercaderes Empresarios y Capitalistas (Sudamericana 2009). Actualmente se desempeña como profesor en el Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Chile.

12
Jun
09

Cuáles son las propuestas educacionales para los próximos cuatro años

Llama la atención lo poco que han opinado los candidatos, de todo signo, sobre el momento por el que atraviesa la educación en Chile. En general la clase política se ha mostrado más bien escéptica, sin profundizar sobre la contingencia relacionada con el paro de Colegio de Profesores y las nuevas movilizaciones estudiantiles.

En el paro de los profesores, era poco lo que se podía alegar pues el magisterio estaba pidiendo dineros que se les adeudaba latamente y, además se habían entregado con antelación a las Municipalidades para su pago. A lo más el gobierno intentó generar apoyo entre los padres y apoderados de los colegios en paro, situación que resultó ridícula en parte por el nivel de cercanía que suelen tener los profesores con los mismos apoderados. Tampoco resultó la táctica del llamado moral, ese que conmina a anteponer los intereses personales por el bien común, en este caso el hecho de educar; habría que preguntarse qué profesor de algunas de las universidades cotas 1000, como las denominó el cura Berríos, seguiría trabajando sin reclamar si ve que no le están pagando lo pactado, qué ministro, asesor… en definitiva qué trabajador. Por el contrario, el gobierno actuó con negligencia y tardanza violentando un conflicto que sólo generó un sano fortalecimiento de los profesores.

La toma cultural de algunos de los liceos emblemáticos de la capital, es un tema más complejo, tal vez por lo mismo resulta más fascinante. En efecto, los alumnos están pidiendo mejorar la calidad de la educación, solución que ellos visualizan en la estatización de los colegios. En este sentido, y las cifras lo demuestran claramente, Chile ha sido exitoso en aumentar la cobertura educacional pero ha fracasado en disminuir la brecha en el reparto del saber entre los sectores pudientes y el resto de la población. Las solucione1211510043_fs existen, pero se requiere estar dispuesto a hacer cambios de fondo, con políticas y recursos económicos necesarios para ir mejorando. Esto requiere mirar la educación desde una perspectiva estratégica en el desarrollo nacional, para lo cual hay que cambiar el orden de las prioridades de la inversión pública. El país no puede seguir asistiendo al espectáculo obsceno del gasto de cientos de millones de dólares en aviones, fragatas y otros artefactos y seguir teniendo una educación miserable.

Soy de la opinión que el tema sobre la calidad de la educación llegó para quedarse, en parte porque tenemos una generación con mayores niveles de escolaridad, más aspiracional, la que espera y está empezando a demandar una mayor nivelación en la mesa de juego. Esto debería hacer meditar a la pléyade de candidatos que pululan, vale decir, cuáles son las propuestas en educación que están planteando para los próximos cuatro años… tienen tiempo, por lo menos que el actual gobierno que tuvo que operar sobre la marcha.