11
Jun
10

Los gadgets del Ministro Lavín


“llega un momento en que tomamos a un estudiante en el cual
 el Estado ha gastado 30 mil pesos mensuales 
(que es aproximadamente el valor de la subvención) y lo ponemos 
junto a otro en el cual su familia ha gastado 200 mil 
pesos mensuales y les decimos, ¡ya, compitan! 
Y según el resultado de esa competencia, la sociedad distribuye
 sueldos y condiciones de vida...” 
(Fernando Atria)*

Una tendencia preocupante          se empieza a advertir en la cartera de educación, y consiste en articular una agenda con medidas cortoplacista, efectistas, en definitiva una política llena gadgets (1), que no apuntan a solucionar la crisis que atraviesa la educación chilena. En el corto plazo, el otrora alcalde de la lluvia en Las Condes y la nieve en Santiago Centro, ha anunciado una serie de medidas a lo menos curiosas. Una, plantea generar incentivos económicos a los colegios municipales y particular subvencionados que estén dentro de los 150 mejores puntajes en el SIMCE; estos premios, que van desde los 3 a 15 millones de pesos (2) sólo podrán ser canjeados por implementos deportivos, libros, computadores y enciclopedias. La medida es delicada, ya que un alto porcentaje en la incidencia en el puntaje de los establecimientos se debe a gentes externos a la escuela, como el nivel de ingreso familiar, el nivel educacional de los padres, el entorno socio cultural de la familia, entre otros. La medida tiende a segmentar y a discriminar a niños de menores recursos, pues el regalo contempla además a los colegios particular subvencionado que, muchos de ellos, cobran una subvención compartida al apoderado.

El otro gadgets, es aumentar las horas mínimas de matemáticas a los estudiantes; según explicó Lavín a La Tercera “”Tenemos un problema grave en matemáticas. Chile está mal en todas las mediciones (nacionales e internacionales) que hacemos”. Y añadió: “Voy a someter al Consejo Nacional de Educación (una moción para) que aprueben un cambio en el currículum, aumentando las horas de matemáticas. Es un decreto que voy a dar a conocer los próximos días”” (3). Haber, hace unas semanas se criticaba que los profesores no sabían enseñar matemáticas y, ahora quieren que esos mismos profesores hagan más clases de matemáticas.

Por último, la guinda de la torta, es la implementación de los llamados Liceos Bicentenario; red de 50 instituciones de excelencia educativa que se construirán en los próximos 4 años, y cuya implementación comienza el 2011 con los primeros 15 liceos. La medida presidencial, que fue calificada por Lavín como “la vía rápida a la movilidad social” (4), pretende colocar un nuevo escalón a nuestro sistema educacional, la educación de excelencia; situación que no sólo tiene implicancias sociales, sino también políticas. En el plano social, tiende a segmentar aún más nuestro sistema escolar ya que no ofrecen una solución válida para la mayoría los alumnos de enseñanza media sino para una minoría, generando un circuito privilegiado dentro del sector municipal. En palabras de Fernando Atria: “Es lo mismo que descremar la educación pública, repasarla y sacarle a todos los destacados. ¿Qué va a pasar con el resto, que de paso, es la mayoría? Bueno, van a quedar en una educación pública aún más desprestigiada” (5). En el plano político, la autoridad hace mención explícita aun hecho no menor, en Chile existen dos tipos de educación, una de calidad para la mayoría y otra de excelencia para la minoría. Ahora bien, más allá del sesgo segmentador de la medida se oculta otra consecuencia brutal, y consiste que durante los últimos 30 años de aplicado este modelo educativo, en que se nos aseguró una educación de calidad para todos, no sólo estamos lejos de conseguirlo, sino que además ahora se devela la etapa superior de la calidad, la excelencia; excelencia basada además en el rígido modelo educativo de los llamados liceos emblemáticos.

El ejecutivo se ha empeñado en ser él el que ponga el último ladrillo a la educación de mercado en Chile, la discusión a puertas cerradas del estatuto docente así lo demuestra, así como estos gadgets que nos regala el Ministro Lavín ahora. Curiosamente, son los parlamentarios concertacionistas, los que ayer votaban con los dientes apretados políticas educativas que le imponía su propio gobierno los que deberán votar las leyes que se avecinan; tal vez ahora, libres de los compromisos que significan ser gobierno estarán más dispuestos a representar la soberanía popular, que en definitiva fue la que los eligió.

* Fernando Atria, “Los 50 liceos de excelencia son una medida publicitaria”, en:  http://juegosdematenoticias.blogspot.com/2010/05/fernando-atria-abogado-phd-en-edimburgo.html

Notas

1.- Un gadget es un dispositivo que tiene un propósito y una función específica, generalmente de pequeñas proporciones, práctico y a la vez novedoso. Los gadgets suelen tener un diseño más ingenioso que el de la tecnología corriente (Fte. Wikipedia).

2.- ¿Es justo que se premie a colegios por resultados del Simce? Radio Bio-Bio, Miércoles 9 Junio 2010. En: http://www.radiobiobio.cl/2010/06/09/es-justo-que-se-premie-a-colegios-por-resultados-del-simce/

3.- Mineduc elevará horas de matemáticas tras malos resultados Simce. La Tercera, miércoles 09 de junio de 2010 | PAG: 19.

4.- Lavín: Liceos de excelencia son para nosotros la vía rápida a la movilidad social. Radio Cooperativa, 03/06/2010. En: http://www.cooperativa.cl/lavin–liceos-de-excelencia-son-para-nosotros-la-via-rapida-a-la-movilidad-social/prontus_nots/2010-06-03/141710.html

5.- Fernando Atria, “Los 50 liceos de excelencia son una medida publicitaria”, en:  http://juegosdematenoticias.blogspot.com/2010/05/fernando-atria-abogado-phd-en-edimburgo.html

Anuncios

4 Responses to “Los gadgets del Ministro Lavín”


  1. 1 steve
    junio 12, 2010 en 1:16 am

    No me parece una mala idea los liceos de excelencia si también se fomenta una buena educación pre-escolar y básica para todo el mundo. Primero, los liceos de excelencia serían una medida en contra de la fuga de la clase media baja de la educación pública. Segundo, es importante no sólo promover la excelencia en lo cultural, sino establecerla como un valor en si. Hay que premiar y nutrir a los niños inteligentes. En mi experiencia, la inteligencia en los niños siempre se hace notar, si uno tiene ojos para descubrirla, a pesar de todos los prejuicios sociales y clasistas en nuestra sociedad. Por lo tanto, con una buena educación pre-escolar y básica, sería posible descubrir a casi todos los niños inteligentes de los sectores sociales con menos “capital cultural” y darles la oportunidad de estudiar en los liceos de excelencia.

  2. 2 Pilaraña
    junio 12, 2010 en 6:37 pm

    Según mi experiencia con niños tengo el convencimiento que todos ellos nacen con una capacidad intelectual similar (a menos que tengan alguna enfermedad o deficiencia)y lo que sucede son dos cosas:
    1)primero se producen diferencias por el ambiente en el que se desarrollan y si a la educación pre-escolar llegan desnivelados no sería ético hacer cosas que acentúen más estas diferencias.

    2)El concepto de “niño inteligente” que se maneja tradicionalmente tendría que ver con ser hábil en las asignaturas comúnmente llamadas “fundamentales” y no se considera que la inteligencia se manifiesta de formas mucho más variadas. En nuestra sociedad se valora unas cuantas destrezas en desmedro de las demás cuando tendríamos que pensar en una forma más ecológica y trabajar por desarrollar a cada niño en sus particulares potencialidades porque nuestra sociedad necesita esa misma diversidad y porque en la práctica es la diversidad la que asegura el éxito del grupo. Contar con distintas visiones, distintos talentos es mucho más efectivo. He sido testigo en el aula cómo el niño considerado de bajo “rendimiento” (qué palabra)aflora cuando se le potencia con genialidades que sus compañeros de buen rendimiento no visualizaron y termina produciéndose una dinámica que enriquece a todos, todos ganan.

    El problema es que para potenciar cada talento,para guiar a cada niño en lo que le sale más fácil y en lo que le cuesta más se necesita un tiempo y una dedicación que no guarda relación con cursos de 40 alumnos ni con el tiempo que se le paga al profesional de la educación.

  3. 3 steve
    junio 12, 2010 en 10:33 pm

    ¿Es ético fomentar y premiar las destrezas de niños que son buenos para la pelota? Si la respuesta es si, ¿por qué es no ético fomentar y premiar las destrezas de niños que son buenos para la poesia o la lógica? Si me dicen que las habilidades verbales o lógicas tienen mucho que ver con el entorno cultural del niño, contesto que las destrezas deportivas también tienen mucho con ver con el entorno cultural del niño.

  4. 4 Pilaraña
    junio 12, 2010 en 10:47 pm

    Comprensión lectora, para escribir hay que saber leer.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: